La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso ha vuelto a basar la salida de la crisis y la recuperación de la región, en la desregulación del ladrillo y la supresión de las licencias urbanísticas, para construir en suelo protegido, todo ello englobado en lo que ha definido como una ‘línea abierta contra la hiperregulación’, una idea que ya presento el consejero de Hacienda, Javier Lasquetty, el pasado diciembre.

Mismas medidas pero dulcificadas

La presidenta madrileña ha dulcificado las medidas anti regulatorias en su discurso durante su intervención en el South Summit 2021, el foro más importante de España sobre emprendimiento y startups, con frases como estas: “La maraña administrativa se convierte en tu peor enemigo y en un freno cuando hay un exceso” o esta otra expresión: eliminar las normas “que se demuestren que están impidiendo emprendimiento e ideas innovadoras”.

Suprimir para construir en suelo protegido

Como ya explicó Lasquetty, durante una jornadas económicas el pasado diciembre, en el capítulo de reformas, se está estudiando suprimir un buen número de licencias urbanísticas, «muchas de ellas para que pueden ser sustituidas por declaraciones responsables», y así permitir a las constructoras amigas, construir en suelo protegido.

La Ley del Suelo

El año pasado el presidente de la Asamblea decidió dar por buena la Ley del Suelo a pesar de que cometía un acto ilegal debido a la falta de quórum al cerrar las puertas para evitar la entrada de los diputados autonómicos de la oposición.

El Grupo Socialista en las Cortes Generales registró ante el Tribunal Constitucional un recurso de inconstitucionalidad contra la Ley del Suelo impuesta por la derecha el pasado mes de octubre en la Asamblea de Madrid.

Reducir impuestos

Ayuso no está en ‘operaciones de ingeniería social’, pero esta frase hay que englobarla en el neoliberalismo del expresidente Aznar y de la desaparecida Margaret Thatcher, ya que “en la jurisprudencia británica y canadiense, se acepta que una ‘operación de ingeniería social’ sería cambiar actitudes públicas sobre un comportamiento es una de las funciones claves de las leyes prohibitivas”.

Por eso hace referencia la presidente madrileña, dentro de su cruzada neoliberalista a este término, “de operaciones de ingeniería social’, ya que considera que “los gobiernos también influyen en el comportamiento más sutilmente, a través de incentivos y desalientos incorporados, por ejemplo, en sus políticas impositivas”. O lo que es lo mismo, hay que bajar impuestos, como el de sucesiones, “para que los más ricos solo paguen 22 euros por herencias de varios millones”.

Mantra liberal

El pasado diciembre, el gran privatizador de la sanidad pública, Javier Lasquetty se encargó de insistir en el mantra liberal: “En Madrid se pagan muchos impuestos”, defendiendo una mentira, al afirmar que “sí es verdad que Patrimonio no existe en la Unión Europea”.

En países como Liechtenstein, Noruega, Francia, etc. se paga el impuesto de Patrimonio.

Modelo Anglosajón

Ayuso basa toda su política, en la apuesta por el modelo anglosajón, en contraposición con la llamada Europa Social.  Según ha anunciado, esta iniciativa del Gobierno  autonómico madrileño, está contemplada en el Plan de Reactivación de la Comunidad de Madrid y se enmarca en acciones similares llevadas a cabo en el Reino Unido o Canadá, que han puesto en marcha medidas enfocadas a hacer la vida más fácil no tanto a ciudadanos como empresas, sobre todo a las amigas, con contratos a dedo o apuestas por construir en suelo protegido, “partiendo de la premisa de que son estos los que tienen una mayor capacidad para detectar los obstáculos que se encuentran en su día a día”, ha afirmado Ayuso, sobre todo si son leyes regulatorias que se interponen en sus negocios o en sus beneficios.

Para Ayuso antes son las empresas que las personas; antes los servicios públicos privatizados que el Estado del Bienestar Público. Atentos

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