La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha clausurado hoy en Toledo la reunión de Alto Nivel sobre la Economía Social y Solidaria en la Unión Europea (UE) ‘La Economía Social para una recuperación inclusiva, sostenible y justa’, señalando que la Declaración de Toledo, un texto basado en el consenso que ha sumado el apoyo de 16 Estados europeos, “significa un nuevo impulso para situar la economía social como factor clave en la salida de la crisis y la transformación de Europa” que contribuirá a salir de la crisis provocada por la pandemia de la Covid-19 sobre todo a los colectivos vulnerables.

Es el año en que más estados miembros se han sumado a una declaración de la Economía Social.

El foro celebrado culmina la presidencia española del Comité de Seguimiento de la Declaración de Luxemburgo, que durante el siguiente año ostentará Portugal. En la inauguración han participado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, y la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, junto al secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, y la directora general de Trabajo Autónomo, Economía Social y Responsabilidad Social de las Empresas, Maravillas Espín, que ha conducido la jornada de hoy

El encuentro, se ha celebrado en el marco de la capitalidad de la Economía Social que durante 2020 ha distinguido a la ciudad castellano-manchega, convoca destacados representantes internacionales de instituciones europeas, como el comisario de Empleo de la Comisión Europea, Nicholas Schmit, el director general de la OIT, Guy Ryder, y el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría. En el acto, que ha conducido la directora general del Trabajo Autónomo, Economía Social y Responsabilidad Social de las Empresas, Maravillas Espín, ha contado también con la participación del secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey.

La ministra de Trabajo ha señalado, durante su intervención, la vigencia del modelo de la Economía Social, por su potencial de cohesión e igualdad, en el actual contexto. “Lo que queremos ahora es que este potencial de cohesión y solidaridad juegue un papel determinante en la reconstrucción de Europa. Y para ello hoy estamos aquí, para tejer alianzas, compartir ideas y reconocernos en esta tarea colectiva, que ha sido también el objetivo de la presidencia española del Comité de Seguimiento de la Declaración de Luxemburgo”.

Yolanda Díaz ha aludido también a la Declaración de Toledo de la Economía Social. “Sabemos que la Economía Social es un valor seguro ante la crisis, que combina adaptabilidad, capacidad de resistencia e inteligencia colectiva. Y es también un factor de transformación productiva, un agente impulsor de la transición verde, digital y de los cuidados”.

“En definitiva, -ha continuado la ministra de Trabajo- situar a las personas y el trabajo decente en el corazón de la reconstrucción significa, también, apostar por la Economía Social. Porque somos instituciones con alma, que trabajamos para resolver los problemas de la gente y colaborar en la realización de sus aspiraciones y proyectos de vida”.

Declaración de Toledo

Con el horizonte de la Economía Social como prioridad política a nivel nacional, europeo e internacional, el texto aprobado en Toledo es el resultado de un proceso abierto, participativo y transparente en la que han participado todos los Estados Miembros. La Declaración de Toledo recoge la genealogía de un consenso construido de forma sólida en los últimos cinco años, desde que cristalizara el acuerdo en torno a las Conclusiones del Consejo Europeo de diciembre de 2015.

El resultado es un texto relevante para las personas y territorios europeos que subraya la importancia y especificidad de la Economía Social y solidaria para la consolidación de nuevos modelos económicos que ponen a las personas en el centro. Una Declaración también ambiciosa que demanda, a través de siete acciones claves, el compromiso decidido de Estados Miembros, instituciones y organizaciones europeas e internacionales para situar el modelo económico social como prioridad en las agendas políticas, en aras de un futuro inclusivo y sostenible.

Ciudad de acuerdos y consensos

El presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha clausurado la inauguración del evento, poniendo en valor la capitalidad de Toledo de la Economía Social y con una reflexión de fondo, en la que llamó a «recuperar el optimismo, la vanguardia, lo moderno» que significa que «no renegamos del concepto de crear, de generar riqueza, pero queremos a conciencia que tenga una dimensión moral, humana y solidaria».

“La economía social que representa ese 8% del PIB en Europa, y un 10% en el conjunto de España, es una llamada de atención muy especial, porque no es solamente crear riqueza para repartirla, sino porque el modo en que se crea esta riqueza ya es repartirla”, ha concluido.

Schmit destaca el papel de España en la Economía Social

El Comisario Europeo de Empleo y Derechos Sociales, Nicolas Schmit, ha agradecido al Ministerio de Trabajo y Economía Social la labor que ha desarrollado y ha asegurado que “España desempeña un papel preponderante para visibilizar el papel de la Economía Social, para que no solo esté en la agenda europea y la agenda internacional, que sea uno de los motores para una recuperación justa”.

El responsable comunitario también ha destacado que España ha logrado que más países europeos se sumen a la Declaración de Toledo y ha renovado también el compromiso de los ya firmantes.

También ha destacado el “compromiso profundo” de las mujeres para salir de la pandemia. Nicolas Schmit ha instado a todos los países a que reconozcan el papel del sector en sus planes de recuperación y resiliencia.

Guy Ryder y el compromiso de la OIT

El director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder, ha mostrado su preocupación por los efectos económicos de la pandemia que “han puesto al mundo del trabajo de rodillas, profundizando en las desigualdades” dejando datos “cada vez más preocupantes”, especialmente en los colectivos de mujeres, jóvenes, trabajadores migrantes y de la economía irregular.

La Economía Social, ha señalado Ryder, nos ayudará a crear no una nueva normalidad sino una “normalidad mejor, más justa y más sostenible”. El sector ha sufrido también los efectos de la pandemia pero se ha mostrado más fuerte y resiliente.

Ryder ha reafirmado el compromiso de la OIT con el papel de la Economía Social en Europa y su papel en España, donde representa un 10% el PIB, reconociendo “el rol en la generación del trabajo decente”. El responsable de la OIT ha alentado los trabajos de la reunión de Alto Nivel para “reafirmar el reconocimiento público y promover la eco de desarrollo social y medioambiental que representa”, ha subrayado Ryder.

Ángel Gurría aboga por un cambio de modelo

El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, ha hecho hincapié en el compromiso de la organización con las entidades de la economía social en las que “cree firmemente” y ha destacado una colaboración que permita promover sistemas económicos solidarios a nivel global. Según Gurría, “busca que la Economía Social pase a ser lo general y no la excepción, la norma por la que nos regimos al hacer negocios” y ha añadido que “queremos estimular a las empresas para que los rendimientos sociales y medioambientales estén al mismo nivel que los económicos”.

Presidencia portuguesa

El secretario de Estado de Seguridad Social portugués ha tomado el relevo de la presidencia española del Comité de Seguimiento de la Declaración de Luxemburgo. Gabriel Bastos, que también ha incidido en la faceta resiliente y apegada al tejido productivo local de la Economía Social, ha vinculado este modelo productivo a los objetivos del Pilar Social Europeo.

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