El pueblo español está viviendo una situación límite por la concatenación de crisis económicas. Sin embargo, lo sucedido ayer ha demostrado que la clase política, en general y salvo excepciones, no está a la altura de su ciudadanía y sigue manteniendo los intereses partidistas por encima de otras consideraciones que sí que deberían ser prioritarias.

Por otro lado, la democracia española ha saltado por los aires porque la sucesión de mociones de censura presentadas ayer contra los gobiernos del Partido Popular de Murcia, Madrid y Castilla y León es la muestra, precisamente, de que la estructura democrática del Estado no está preparada ni para la cogobernanza ni para la diversidad.

En un mundo como el actual, en el que las formaciones tradicionales han perdido peso por no saber dar una respuesta real a las nuevas necesidades del pueblo, tanto desde la derecha como desde la izquierda, si un sistema democrático no acepta la diversidad de opciones políticas porque no ha sido diseñado para tal, como ocurre en el caso español, entonces está abocado al fracaso y, lo que es más peligroso, deja vía libre a las opciones populistas lideradas desde el caudillismo más absoluto.

Da la triste sensación de que se pretende volver al turnismo entre Cánovas y Sagasta del siglo XIX, lo cual fue un error para el desarrollo político de un país gobernado en realidad por reyes absolutistas que cambiaban a su antojo al partido gobernante.

Ciudadanos y la voladura del centro derecha

Ciudadanos es un partido amortizado, como pueden serlo próximamente otras de las nuevas formaciones surgidas tras la crisis de 2008 o como ya lo fue UPyD. Por más que hayan tenido el apoyo de los sectores económicos, por más que hayan dispuesto de la simpatía de los ciudadanos conservadores de este país que estaban hartos de la corrupción del PP, se encontraron con un caudillo como Albert Rivera cuyo orgullo y su soberbia convirtió lo que iba a ser una historia de éxito en el naufragio del Titanic. Rivera quiso ser el líder de la oposición y llevó a Ciudadanos a la insignificancia parlamentaria por no querer apoyar la formación de un gobierno de coalición con el PSOE.

El partido ahora presidido por Inés Arrimadas está pagando ahora las consecuencias del egocentrismo del que fue su líder y necesitaba un golpe de efecto tras un nuevo fracaso en las elecciones catalanas.

Ayer fue el día elegido con la presentación de la moción de censura contra Fernando López Miras en Murcia y a partir de ese momento se inició la voladura del centro derecha español dejando la iniciativa a los representantes más conservadores y abriendo la puerta al ascenso imparable de los ultras en Madrid.

Ahora, la decisión de Murcia rompe el dominó político de Ciudadanos y quiebra aún más al partido porque a los líderes regionales y municipales les tocará adoptar decisiones que no tenían pensado tomar. ¿Qué hará Francisco Igea en la moción de censura presentada por el PSOE contra Alfonso Fernández Mañueco? ¿Se moverá Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid escenificando que la ruptura con el PP ya es definitiva? ¿Han estimado el coste electoral o han escenificado un suicidio electoral colectivo?

La estrategia de Ciudadanos es muy arriesgada, sobre todo en un momento de polarización absoluta de la ciudadanía española. Tal vez, desde su ideología neoliberal, pensarán que el PSOE les puede ayudar más a la hora de gestionar mejor la parte social que no está en su ideario. Sin embargo, en España no se vota por gestión, sino que la ideología juega mucho a la hora de definir la elección concreta de un candidato.

Ayuso y la estrategia de MAR

El tsunami de la Región de Murcia tuvo una respuesta inmediata en la presidenta de la Comunidad de Madrid. Ella no quería pasar por una más que probable moción de censura. Ella, que se ha convertido en el ariete contra el Gobierno de Pedro Sánchez, no podría permitir perder el protagonismo que ahora tiene y se le presentó la oportunidad perfecta: tenía una justificación para romper la coalición con Ciudadanos, que llevaba rota de facto desde hace tiempo, y empoderarse gracias a la situación en la que se encuentra Madrid.

Además, ella juega con un factor con el que no cuentan en el resto de los partidos: cuenta con un verdadero estratega de la política que sabe manejar el marketing y los tiempos políticos. Miguel Ángel Rodríguez fue el creador de Aznar y ahora tiene a Isabel Díaz Ayuso.

MAR sabe a la perfección que un movimiento de este tipo puede ser muy beneficioso para los intereses de su protegida porque ahora mismo no tendría a ningún oponente que le pudiera hacer sombra a Isabel Díaz Ayuso. La división entre Más País y Podemos deja abiertas muchas incógnitas en el espacio que está a la izquierda del PSOE y respecto a los socialistas están en una situación de carencia de liderazgos que, de convocarse oficialmente las elecciones, le costaría mucho a Ferraz o a Moncloa encontrar a un candidato de garantías (aunque los hay) ni siquiera importándolo del Consejo de Ministros o de otras federaciones. Ya se vio en las pasadas municipales que los experimentos con personajes mediáticos vienen con un fracaso debajo del brazo.

Eso lo sabe Miguel Ángel Rodríguez y no podía dejar pasar la oportunidad de quitarse de en medio a Ciudadanos para que Díaz Ayuso gobierne con quien más a gusto está: con Vox.

Sin embargo, las estrategias muchas veces se encuentran con los aparatos de los partidos y la presentación de sendas mociones de censura para evitar la convocatoria electoral ha llevado a una situación absolutamente dantesca en la que, a la hora en que se escribe este análisis, aún no se sabe qué es lo que vale realmente, si la decisión de la presidenta Ayuso o los procedimientos parlamentarios. Finalmente, como ninguno dará su brazo a torcer, ocurra lo que ocurra, todo terminará en los tribunales y es una nueva demostración de que la democracia ayer saltó por los aires.

Reformas democráticas

La crisis de 2008, y su profundización a partir de 2012, provocó un cambio en el paradigma político español. El bipartidismo tradicional, el turnismo de la Transición, se encontró con que nuevas fuerzas políticas entraban en el juego con aspiraciones a tener capacidad de decidir gobierno y, en el medio plazo, con opciones de llegar, incluso a gobernar, como ya hicieron en el ámbito municipal y autonómico.

Los sucesos de ayer han demostrado que la falta de reformas políticas desde el año 1978 han dejado a la democracia española absolutamente desprotegida.

Por otro lado, los partidos políticos están evolucionando hacia un remedo del sistema americano, es decir, en máquinas electorales, no en organizaciones diseñadas para, una vez alcanzado el poder, pergeñar un presente y un futuro mejor para la ciudadanía, independientemente de la ideología que se pueda tener.

A esto ha ayudado la economización de las democracias que ha derivado en la depauperación de la voluntad popular para fortalecer lo que se ha dado en llamar «razones de Estado» que no es otra cosa que el eufemismo perfecto que tapa lo que en realidad ocurre: que en España, gobierne quien gobierne, se priorizan los intereses de las élites frente a los del pueblo.

Un antiguo dirigente socialista internacional ponía un ejemplo muy gráfico. El fracaso de los diferentes gobiernos del PSOE se iba viendo en la medida en que iba creciendo el número de guardaespaldas que servían como muralla que separaba al gobernante de los gobernados y los acercaba a los poderes fácticos ocultos que son los que tienen acceso directo a los gobernantes.

Por todos eso factores, lo sucedido ayer muestra que la democracia española, tal y como la conocemos, voló por los aires y que ha llegado el momento en que todos los partidos se sienten a dialogar para hacer una reforma integral porque no se puede permitir que los gobiernos legalmente constituidos se puedan romper porque a un partido le interesen los golpes de efecto o porque los estrategas y asesores vean oportunidades de refuerzo en la debilidad del resto.

Vivimos un momento de grave crisis social. Millones de españoles y españolas tienen que acudir cada día a los Bancos de Alimentos o a los Comedores Sociales para poder sobrevivir. Mientras esto sucede, los partidos se han envuelto en una guerra que no hace más que hacer crecer la antipolítica, el populismo y, sobre todo, la ultraderecha.

4 Comentarios

  1. Los partidos políticos estan incapacitados para hacer una reforma. Valga la siguiente anecdota para ejemplificar. La WV había decidido que el escarabajo ya había culminado su etapa en el mercado como coche icónico de la marca. Por lo tanto reunieron al equipo de diseñadores del escarabajo y le pidieron que diseñara un nuevo coche. Muchos meses y millones de marcos después los diseñadores llamaron a la cúpula de la WV para presentar su nuevo modelo. ¿Sabe ud. lo que habían diseñado? Ni más ni menos que un escarabajo. El miedo al cambio de los políticos españoles es aterrador
    10 años sin presentar una sola solución al mal lkamado conflicto catalán que es en realidad el conflicto español. Piese ud. que venimos de una constitución redactada por ciudadanos que nunca habían vivido en democracia, ni ellos ni sus padres nisus abuells ni bisabuelos ni tatarabuelos ni los tatarabuelos de sus tatarabuelos. Resultado una constitución franquista que no contempla la participación popular en la vida política del país y la imposición de una monarquía como garantía de la democracia, cuando el principio básico de la democracia rs rl gobierno del pueblo para el pueblo.

  2. La verdadera razón del movimiento de la Ayuso es por la deriva que estaba tomando la comisión de investigación sobre lo ocurrido en las residencias de mayores, donde iba a quedar como la responsable de dejar morir sin atención médica a muchos ancianos que estaban a cargo de la Comunidad en dichas residencias.

    Otra cosa es que «el Pisuerga pasara por Valladolid», para utilizar la escusa que se pusiera a tiro.

  3. com/economia/orcel-asegura-tener-grabado-alto-cargo-santander-diciendo-que-no-pierden-juicio-espana-6928688

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