Evasión Fiscal

El METR o proyecto de Joe Biden para poner fin a la subasta de impuestos a la baja con una tasa impositiva mínima global a las multinacionales del 21% puede recuperar más de 640.000 millones de dólares en impuestos que dejaron de pagar cada año las grandes corporaciones, tal y como muestra un nuevo análisis de Tax Justice Network.

La OCDE, el principal creador de reglas del mundo sobre impuestos internacionales, está estudiando una implementación diluida que reduciría esta suma en un 75% de los impuestos recuperados por los estados miembros de una organización que, en realidad, es un pequeño club de países ricos que, en realidad, es la responsable de permitir dos terceras partes de toda la elusión y la evasión fiscal del mundo.

Un grupo de destacados expertos en impuestos ha propuesto una implementación simplificada y equilibrada del plan fiscal de Biden que puede distribuir de manera más justa los impuestos rescatados entre los países mientras recupera 103.000 millones de dólares adicionales, en comparación con la propuesta de la OCDE.

Potencias coloniales como Reino Unido y Países Bajos han sido fundamentales en el desarrollo de un sistema fiscal global abusivo que hoy priva a los países de ingresos más bajos, donde vive la mitad de la población mundial, de impuestos equivalentes a más de la mitad de sus presupuestos combinados de salud pública. No debemos olvidar que fueron los propietarios de esclavos a quienes se compensó cuando se abolió la esclavitud, en lugar de a los esclavos. En el caso de los impuestos se puede repetir la historia al abolir la carrera a la baja y recompensar a los peores perpetradores del abuso fiscal mundial.

El plan de la OCDE reduciría los impuestos recuperados en un 16%

El informe de Tax Justice Network, realizado por expertos en impuestos de los países más desarrollados del mundo, revela cuánto puede esperar recuperar cada país del mundo por lo que las multinacionales dejan de pagar cada año dependiendo de si aplicara el 21% de tasa corporativa mínima global propuesta por Joe Biden o la propuesta de la OCDE.

Con la tasa mínima global fijada en 21%, los cinco países que recuperarán por impuestos de las multinacionales son Estados Unidos (148.896 millones anuales), China (101.403 millones anuales), Japón (79.277 millones anuales), Alemania (47.826 millones anuales) y Francia (28.553 millones anuales).

Según la propuesta de la OCDE, el mundo recuperaría anualmente 540.000 millones de dólares en impuestos mal pagados por las multinacionales a una tasa mínima global del 21%, que es 103.000 millones menos que los 643.000 millones que se pueden recuperar con propuesta de Biden.

La lista de 10 jurisdicciones que no recuperarían ningún impuesto, según METR, consta de algunos de los paraísos fiscales corporativos más extremos del mundo, incluidas Islas Vírgenes Británicas, Caimán y Bermudas, que encabezan el Índice de Paraísos Fiscales Corporativos 2021 de la Red de Justicia Fiscal.

El plan de la OCDE, a pesar de la buena intención, es insuficiente, puesto que, en realidad, recompensa a los peores perpetradores de la elusión fiscal.

Actualmente, el 65% de todos los impuestos corporativos que se pierden cada año se da en los países de la OCDE debido a que las multinacionales transfieren beneficios a los paraísos fiscales, mientras que el 35% restante se pierde en el resto del mundo.

Según la propuesta de la OCDE, el 75% de los impuestos recuperados (404.600 millones de dólares) iría a los miembros de la OCDE, y solo el 23 por ciento (126.000 millones de dólares) iría a otros países. Poco menos del 2 por ciento (9.300 millones) a paraísos fiscales dependientes de países de la OCDE, como las Islas Caimán (Reino Unido) y Aruba (Países Bajos).

Según la propuesta METR, el 69% de los impuestos recuperados (444.800 millones) iría a los miembros de la OCDE, y poco menos del 31% (198.100 millones) iría al resto de países. Solo el 0,08 por ciento (500 millones de dólares) iría a esos paraísos fiscales.

La OCDE fue muy criticada cuando se reveló que los países responsables del 98% de la elusión fiscal corporativa fueron calificados como no dañinos.

En efecto, la propuesta de la OCDE distribuye la recuperación de impuestos en los países más laxos a la hora de aplicar al impuesto de sociedades un porcentaje desproporcionadamente mayor que la parte que pierden, lo que recompensa efectivamente a los peores perpetradores de bajadas de impuestos a las multinacionales.

Al contrario, la propuesta METR logra un equilibrio más proporcional al simplificar el proceso para determinar qué países pueden recuperar el dinero que las multinacionales dejan de pagar, para reflejar dónde la actividad comercial genuina es realizada por las corporaciones. Por ejemplo, un país tendría derecho a recuperar una parte del impuesto mal pagado de una multinacional que es proporcional a la parte de las ventas, los empleados y los activos que la empresa tiene dentro de ese territorio.

Además, METR logra un mayor equilibrio porque recupera más impuestos para los países de la OCDE y para los países más pobres.

Las naciones con menos recursos, donde vive la mitad de la población mundial, verían que la cantidad de impuestos que recuperan casi se duplica. Pasarían de 16.000 millones de dólares bajo la propuesta de la OCDE a 31.300 millones según METR. Esta cantidad equivaldría al 36% de los presupuestos combinados de salud pública de los países de ingresos más bajos.

En otras palabras, lo que METR consigue, a diferencia de la OCDE, es reequilibrar la tasa impositiva corporativa mínima global para reflejar la actividad comercial genuina en lugar de privilegiar arbitrariamente a los países más desarrollados del mundo.

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