BBVA ha acordado la venta de su filial en Estados Unidos a PNC por 11.600 millones de dólares (9.700 millones de euros) en efectivo. Este precio representa 19,7 veces el resultado obtenido por la unidad en 2019 y equivale a cerca del 50% del valor en bolsa actual de BBVA, por lo que la operación crea un enorme valor para los accionistas. La transacción tendrá un impacto positivo en la ratio de capital CET1 ‘fully loaded’ de BBVA de cerca de 300 puntos básicos, equivalente a 8.500 millones de euros de generación de CET1

La reacción de los mercados ha sido fulminante y BBVA está subiendo su cotización un 16,38% en el momento en que se escribe esta crónica. La razón es sencilla: el anuncio de la venta de la filial en Estados Unidos por 9.700 millones de euros en efectivo supone que el banco vasco tiene dinero líquido para poder hacer frente a grandes operaciones de compra de otras entidades o, incluso, podría utilizarlo para hacerse con el control de su máximo competidor: Banco Santander.

El dinero logrado con esta operación podría provocar que el BBVA se convirtiera en el máximo accionista de la entidad presidida por Ana Patricia Botín, controlando más de un 24% de la capitalización bursátil, dado que el valor en bolsa del Santander es de 39.650 millones de euros. Un duro golpe a la gestión de Ana Patricia Botín que desde que accedió a la presidencia del banco cántabro ha perdido un 70% de su valor.

En otro orden, el anuncio de BBVA supone un frenazo en seco a los planes del Santander respecto a las fusiones, adquisiciones o resoluciones. Por un lado, se elimina totalmente la posibilidad de una macro fusión entre el banco vasco y el cántabro, puesto que la inyección de capital coloca a la entidad presidida por Carlos Torres en una posición de liderazgo absoluto.

Por un lado, los movimientos que, a través de grandes accionistas del Santander, se pudieran estar haciendo para lograr una fusión entre los dos grandes bancos españoles queda absolutamente neutralizada. Con la operación anunciada hoy, quien se coloca en una situación de fortaleza es el BBVA y quien toma el control de las operaciones de fusión o compra es Carlos Torres.

En otro orden, los posibles candidatos a ser adquiridos a bajo precio por el Santander o a través de movimientos encaminados a un posible rescate encubierto, como, por ejemplo, Banco Sabadell, también se han colocado en un escenario imposible para el banco presidido por Ana Patricia Botín, puesto que la entidad catalana, que ya anunció el inicio de negociaciones con BBVA, está repuntando su valor en bolsa, lo cual le aleja de la llama blanca del Paseo de Pereda.

En consecuencia, malas noticias para el Santander que podrían ser mucho peores si, finalmente, Carlos Torres decidiera hacerse con el 24,4% de la entidad cántabra, lo que daría un escenario desconocido hasta ahora y que no entraría en los cálculos de nadie, ni siquiera del Gobierno.

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1 Comentario

  1. Pero qué absurdo de artículo, por favor. Este medio tiene la calidad de una redacción de un niño de 5 años. Anda que el BBVA va a comprar nada del Santander. Un poco más de sensatez.

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