Quiñones abraza a Mañueco en su toma de posesión.

Si alguna capacidad tiene el nuevo presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, es la de no dejar de sorprender en su gestión y abuso del poder. Prueba de ello es que haya conseguido nombrar consejero de su nuevo Gobierno al ex juez Juan Carlos Suárez-Quiñones, implicado en el caso Enredadera a través de unas grabaciones que maneja la Fiscalía y el juez que llevan el caso. Y le nombra consejero después de que su propio socio de gobierno, Francisco Igea, de Ciudadanos, declarara públicamente que era “imposible” que esto ocurriera en un gobierno de cambio apoyado por su partido.

Mañueco ha conseguido arrebatar a Igea el control de los medios a través de la publicidad

La implicación de Quiñones se remonta a su vinculación con las grabaciones del caso Enredadera de supuesta corrupción, en las que apareció como interlocutor de uno de los empresarios investigados, José Luis Ulibarri, a quien le ofreció hacerse con una obra pendiente tras quebrar la adjudicataria original y pronunció las palabras que le han marcado desde entonces: “La Administración soy yo”.

En su toma de posesión, Igea se ha visto obligado a rectificar y matizar sus declaraciones sobre Quiñones. Así, el vicepresidente y portavoz de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, ha asumido este miércoles que “posiblemente” se equivocó al ver “imposible” la continuidad de Juan Carlos Suárez-Quiñones como consejero y ha citado a Churchill para decir que las palabras son “una dieta equilibrada”.

Tras jurar su cargo de vicepresidente y de consejero de Transparencia, Ordenación del Territorio y Acción Exterior, Igea ha apelado a la necesidad de superar los “bloqueos y los vetos” porque en su opinión es lo que critican actualmente los ciudadanos de aquellos políticos que no son capaces de renunciar a una parte de sus reclamaciones y aceptar que no pueden conseguir “el 100%”.

Control de los medios

En las negociaciones para formar este gobierno de coalición entre PP y Ciudadanos, tras unas elecciones en las que ganó el PSOE por vez primera en 32 años de gobierno popular, sorprende también que Igea haya consentido que el control de los medios de Castilla y León, a través de la gestión de la publicidad, haya quedado también en manos de Mañueco. Otro gol a Igea, quien también insistió antes y después de las elecciones que la “compra de medios” no iba a volver a ocurrir en un gobierno con regeneración democrática.

El ex juez Juan Carlos Suárez-Quiñones a quien Mañueco ha nombrado consejero de Fomento ha sido una de las figuras más útiles para esquivar a la Justicia en los últimos años del PP. De hecho, fuentes bien informadas confirman a diario16.com que Quiñones fue quien evitó que el entonces coordinador general del PP en Génova, Fernández Maillo, se viera involucrado en el proceso legal contra Caja España. De hecho, finamente el entonces líder popular se libró hasta de ir a declarar. Lo mismo ocurrió en el proceso de investigación judicial por el asesinato de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco. Ningún miembro del PP se vio comprometido a ir a declarar en este juicio tan incómodo para la cúpula popular en Castilla y León.

Tampoco se descarta que Quiñones tuviera algo que ver que en el reciente archivo de la denuncia presentada en Salamanca contra Mañueco y sus más estrechos colaboradores por presunta financiación ilegal en las Primarias del partido en la que ganó el hoy presidente de la Junta.

Más goles a Igea

Además del de la gestión en publicidad de los medios de Castilla y León, y de haber nombrado consejero a un presunto implicado en el caso Enredadera, otro gol de Mañueco a Igea ha sido el contenido del reparto de consejerías para quedarse con todo el poder real de la Comunidad.

Dos personas de prestigio destacan en las consejerías nombradas por Igea: la de Sanidad, Verónica Casado, quien fue reconocida con el galardón de la “mejor médico de Familia del mundo” (Wonca Five Stars), el premio más prestigioso que otorga la Wonca, y la Consejería de Cultura, que ha recaído en quien dirigía la prestigiosa Fundación Miguel Delibes, Javier Ortega. A este último se le reconoce una labor impecable en la gestión y divulgación de la obra del escritor vallisoletano.

En ambos casos como políticos independientes, han aceptado unas consejerías que poco peso tendrán en la Junta al depender económicamente de Hacienda, que ha recaído en una de las personas de confianza de Mañueco, el veterano político en Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo.

La clave de la Consejería de Sanidad está en Hacienda. Algo a lo que la nueva consejera tendrá que enfrentarse muy pronto. Por su parte, Javier Ortega descubrirá enseguida que Cultura carece de presupuesto, ya que ha ido perdiendo peso y dinero en los últimos años con antecesores débiles políticamente y que poca fuerza tuvieron para conseguir apoyo económico.

Apúntate a nuestra newsletter

2 Comentarios

  1. Están a punto de salir las verdades del barquero. Mañueco no toma las uvas como presidente de la Junta, las tomará como investigado. Ahí no hay Suárez Quiñones que valga. Hechos probados que ningún magistrado podrá obviar… ni fiscal evidentemente.

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre