La Ley de Memoria Democrática estará en vigor en el primer semestre del año próximo para dar reparación, justicia y dignidad a las víctimas del franquismo y sus familiares. Sin embargo, son muchas las dudas, cuestiones e interrogantes pendientes que tendrán que ir aclarándose conforme el nuevo texto legal vaya aplicándose a cada supuesto. Unas de las principales incógnitas sigue siendo qué va a pasar con la Cruz del Valle de los Caídos. El Gobierno ha informado que en estos momentos se encuentra en un “marco de reflexión” respecto a este símbolo de la dictadura, la expresión más viva del nacionalcatolicismo en España. Historiadores como Ian Gibson, quien en su día llegó a afirmar categóricamente que “la cruz del Valle es un insulto a Jesucristo y debe ser demolida”, optan por su derribo total. No obstante, el Gobierno parece más partidario de “resignificar”, es decir, mantenerla en pie para explicar a las nuevas generaciones el contexto histórico del fascismo español.

Otra incógnita es desvelar cómo los 33.000 cadáveres enterrados en el Valle de los Caídos llegaron a su destino. Se sabe que una parte procedía del bando nacional y otra de fosas comunes republicanas. Todo ello habrá que investigarlo minuciosamente porque los restos que teóricamente proceden del ejército franquista figuran con nombres y apellidos mientras que en la actualidad hay más de 12.000 personas de filiación y origen desconocido. Como también se tendrá que indagar en qué empresas construyeron el Valle de los Caídos, cómo se construyó (se sabe que se empleó mano de obra forzada como en cualquier campo de concentración), y qué ocurría con los poblados ocupados por los obreros que trabajaban en Cuelgamuros. En esa línea, el Gobierno confeccionará un exhaustivo inventario sobre las empresas beneficiarias que se lucraron con el trabajo esclavo de los presos internados en el Valle. La idea es que haya una posibilidad de conocimiento de la trama empresarial que floreció alrededor del régimen franquista y una posible reparación a las víctimas mediante algún tipo de compensación o indemnización. Pero todo eso está por ver. Esta tarea de indagación en las industrias afines al fascismo, aquellas fábricas que colaboraron con importantes cantidades al sostenimiento del totalitarismo, ya se abordó en Alemania, donde la aportación de las grandes empresas al régimen nazi fue todavía mayor que en España. “Ya iremos viendo los reconocimientos que se podrían hacer”, asegura Fernando Martínez López, secretario de Estado de Memoria Democrática, en alusión a las posibles reparaciones para las familias de los “esclavos de Cuelgamuros”. Por supuesto, queda en el aire otra importante cuestión: saber qué pasará con el expolio a las familias republicanas, todo el inmenso patrimonio que el régimen franquista robó a los represaliados del bando perdedor.

La tarea que queda por delante es larga. Está por analizar, por ejemplo, toda la simbología del Valle de los Caídos e incluso los estudios paisajísticos de la zona. Sin duda, será necesario profundizar en un mayor conocimiento sobre lo que supuso para la sociedad española el mausoleo a mayor gloria del dictador. El Gobierno ha pensado poner en marcha una nueva página web sobre Cuelgamuros que marcará el tránsito entre el discurso franquista y el relato en clave de memoria democrática. Todo ello indica que nos encontramos todavía en una fase de análisis y reflexión en la que la aportación de historiadores y expertos será fundamental.

Sobre el Panteón de España, el llamado “Panteón de hombres ilustres”, recogerá personajes masculinos y femeninos que han destacado en la lucha por las libertades y que han desempeñado un papel importante en la historia del país. También ese proyecto está por concretar.

Lo que sí parece determinante es la intención del Gobierno de castigar durante cualquier infracción a una ley que nace con vocación de decisiva, no de simple papel mojado. Las infracciones muy graves como el traslado de los restos de represaliados sin la autorización administrativa, la destrucción de fosas de la guerra civil y la dictadura, la destrucción o menoscabo de lugares relacionados con la memoria democrática y elementos simbólicos o de homenaje a las víctimas y determinadas conductas como no poner fin a actos vandálicos o de exaltación de la dictadura o que supongan menosprecio o humillación de las víctimas o sus familiares serán castigadas con multas de entre 10.000 y 150.000 euros). Ahí se incluye cualquier campaña de publicidad contraria a la normativa sobre memoria histórica que incite a la exaltación de la guerra civil o la dictadura. Las infracciones graves se castigarán con multas de 2.000 a 10.000 euros y las leves entre 200 y 2.000.

El Gobierno cree que las dotaciones presupuestarias que se han adjudicado a la Ley de Memoria Democrática son suficientes para cumplir los objetivos en los próximos cuatro años. De los más de 750.000 euros inicialmente previstos, el 60 por ciento irá a exhumación de fosas y el 40 por ciento restante a investigación y otras actividades. En cualquier caso, la intención del Ejecutivo Sánchez es ir ampliando cantidades porque existe un compromiso “inequívoco” para ir dotando de financiación a la ley.

En relación con la Comisión de la Verdad se garantizará la investigación sobre las violaciones de los derechos humanos durante el golpe, la guerra y la dictadura. En ese sentido, el Consejo Nacional de Memoria Democrática podrá solicitar informes a expertos españoles y de otros países para que aporten sus conocimientos a los casos de genocidio que se produjeron en esos años. A su vez, la ley lleva implícito un reconocimiento al movimiento memorialista,que se ha distinguido a lo largo de los últimos años por reivindicar la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición. Todo ese esfuerzo de las asociaciones ha cristalizado en un conjunto de leyes autonómicas promulgadas en los últimos años e incluso en la ley de 2007 de Zapatero.

El Censo de Víctimas es otro capítulo importante de la ley que está por concretar. Este organismo incluirá los nombres de todos los desaparecidos de uno y otro bando. “En este país todavía nos seguimos moviendo por estimaciones. Aquí cada uno da una cifra. El Estado democrático debe tener un censo oficial de víctimas. No se conocen los datos de los caídos en combate durante la Guerra Civil Española. Ese es un deber democrático. Yo estoy acostumbrado a ir a otros países y encontrarme con censos de víctimas que no me encuentro aquí”, asegura el secretario de Estado. La estimación es que se podrían exhumar entre 20.000 y 25.000 cadáveres pero aquí el Gobierno solo puede garantizar que se va a hacer “todo lo posible” por identificar la mayor cantidad de restos mortales y entregarlos a sus familias, aunque advierte que la tarea será compleja al haber transcurrido 80 años desde el final de la contienda bélica. Por eso el trabajo se abordará desde un planteamiento realista que abarque una legislatura o incluso dos. “Esto lo irá marcando el propio proceso de exhumaciones y colaboración entre administraciones”, añade Martínez.

En cualquier caso, según el Gobierno la ley “no reabre viejas heridas” sino que “contribuye a cerrar las heridas abiertas”. La ley es un deber de memoria, una obligación moral y política del Estado español respecto a las víctimas y su dignidad. “La historia no se hace con el olvido o el silencio de los vencidos. El olvido no es una opción en democracia”, insiste el encargado de la Memoria Democrática.

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5 Comentarios

  1. Guerra civil significa que se matan españoles contra españoles? O solo matan unos a los otros? Entonces no es guerra civil?. Los que ganaron porqué ganaron? Los que perdieron porqué perdieron. Si hubiesen ganado los que perdieron que hubiesen hecho con los que perdieron?.

    Dios que no se vuelva a repetir.

    • Existía una República electa y refrendada por los ciudadanos. Contra ella se levantaron e iniciaron una guerra civil el clerical-fascismo español, expresado en gran parte del ejercito, el cual fue apoyado con pertrechos por Hitler y Mussolini, y con ideológica y recursos financieros por la monarquía sacerdotal vaticana. Esta es la historia, hay unos asesinos y unos victimas.

      • Clerical-fascismo español como los curas proetarras, los curas de lazito amarillo de extrema derecha racista catalana y demas bodrio que la izquierda de pegatina, vejestorios neonazis del bipartidismo corrupto, les dan refugio y protegen.

        Pere aragones, marta rovira, torra, puigdemont, y larga es la lista…

      • OBISPO EMÉRITO SETIÉN: Vía Tellagorri. Actual dirigente de todos los curas proetarras, fue designado Obispo por Franco en la terna que presentaba al Vaticano, por ser un cura degran adhesión a los Principios Fundamentales del Movimiento.

        Venga vejestorio neonazi, a lamarsela al fascio-clerical fascismo mientras te metes otra sobredosis de propaganda.

  2. «no hay mérito alguno en ponerse en el lado acertado de la barricada, una vez que el consenso social ha establecido firmemente dónde está el bien y dónde el mal; dar lecciones de moral nunca ha sido una prueba de virtud». «Los abusos de la memoria» (Tzvetan Todorov)

    Lo difícil es ponerse hoy del lado acertado en el País vasco o en Cataluña. ¿Que se lo pregunten a Savater o a Boadella?.

    «Los abusos de la memoria» (Tzvetan Todorov) Este breve ensayo que se encuentra disponible en PDF en la red, debería ser de obligada lectura para todo el que quiera opinar sobre la memoria, sin caer en el dogma, en la demagogia, o el victimismo.

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