Momento del debate

La Sexta ha querido un debate de “mujeres líderes”. En realidad, dice que pidió a los partidos que eligieran cada uno a la persona que considerara más adecuada para participar en este cara a cara a cinco al que ha denominado “La última oportunidad”, y que todas las opciones políticas han optado por féminas. Y ahí están, de izquierda a derecha según les ha colocado el sorteo para ocupar posiciones: Irene Montero (Unidas Podemos) Ana Pastor (PP) -que no es la presentadora, sino la política-, Inés Arrimadas (Ciudadanos), María Jesús Montero (PSOE) y Rocío Monasterio (Vox).

Dos cosas han quedado claras en este debate de chicas guerreras desde el minuto cero: La primera, que el PP está dispuesto a un gobierno de coalición con Ciudadanos y, si es necesario, con Vox. Y, la segunda, que el PSOE sólo aspira a gobernar en solitario. Mal le pinta, si no se baja de la burra, a Pedro Sánchez en estos tiempos tan alejados de mayorías absolutas.

Poco acostumbrada a debatir, y más a mandar, como cuando presidía el Congreso, Ana Pastor manda callar y hasta decide controlar los tiempos, pero para eso se encontró enseguida con su tocaya, la otra Ana Pastor del debate, que le puso los puntos sobre las íes.

Irene Montero inicia su intervención recordando a la recién fallecida e investigadora Margarita Salas, enseguida se unió a este homenaje Ana Pastor, presumiendo de haber sido amiga de la desaparecida científica.

La ministra Montero pierde mucho en el debate

No conozco un caso, como el de la ministra en funciones María Jesús Montero, que con tanto talento pierda tanto en un debate. Excelente parlamentaria y que gana una barbaridad en las distancias cortas, el modelo televisivo la convierte en un personaje antipático, descentrado y que interrumpe y se solapa con sus contrincantes sin que se la entienda y apoye una buena argumentación. Me consta que la mujer que hemos visto en este debate no corresponde a la verdadera personalidad de María Jesús Montero.

Poca pasión en temas feministas

Poca pasión pusieron las candidatas en los temas feministas, incluso en responder a las teorías de Vox. Ahí, tuvo su momento Irene Montero, que recordó a la Monasterio que

“el machismo se combate con educación”, mientras la de Vox insistía en el fracaso de la Ley contra la Violencia de Género, a la que casi culpó de las 51 muertes por terrorismo machista que ya hemos sufrido en lo que va de año.

Igual con este formato de mujeres los partidos tratan de quitarse el sambenito de las críticas por el hecho de que los cinco candidatos a la Presidencia del Gobierno que pueden participar en los debates, con Iñigo Errejón serían seis, son hombres. No creo que, si eso pretendían, haya tenido éxito. Digo.

Sin la testosterona del pasado “Debate a 5” organizado y realizado por la Academia de Televisión, poco más han aportado las mujeres a este diálogo del “y tú más”.

Historia de las autonomías

La historia de las autonomías es una historia de éxito”, defiende la ministra Montero, y cuenta ahí con el respaldo de Ana Pastor frente a la representante de Vox, a la que nadie recordó sus irregularidades en la venta de loft, mientras culpaba de todos los males de la patria al modelo de las autonomías.

Ana Pastor calló la boca a Arrimadas cuando le quiso enredar con la corrupción del PP. Se lo dejó clarito la del PP a la de Ciudadanos: “Cuando lleve 30 años en la vida pública como yo…”, explicaba la popular, mientras Arrimadas casi se disculpaba y le explicaba que no iba por ella eso de las corruptelas, que la respeta mucho.

Intento de rasca de María Jesús Montero contra la de Ciudadanos, que Inés Arrimadas ha sabido cortar y arruinarle el momento a la del PSOE. Y es que, es cierto, que la número dos de Rivera lo mismo presume de ser andaluza, que catalana de pura cepa, que salmantina por la procedencia de sus padres del corazón de la España vaciada. Pero cortó por lo sano Arrimadas para recordarle a Montero que no ha asistido a la comisión de investigación de los ERES.

Hasta tres y cuatro veces le reprochó Arrimadas a Montero lo de que se gastara el dinero público en prostitución. Pero no consiguió que la ministra del PSOE entrara al trapo ni respondiera a su pregunta.

Mucho debate sobre cómo crear empleo y oportunidades y ahí Ana Pastor volvió al mensaje de siempre del PP: Ellos crean empleo, el PSOE lo destruye. Así se incendia María Jesús Montero, que afirma que los peores datos de desempleo fueron con los populares, mientras la Pastor lo niega por activa y por pasiva.

Mucho Torra

No podía faltar en un debate que hoy se precie donde no se hable de Torra, Puigdemont y, por supuesto, el conflicto soberanista. El PP y Ciudadanos recuerdan a la candidata del PSOE que pactaron con independentistas para llegar al Gobierno en la moción de censura contra Mariano Rajoy.

Irene Montero recuerda que hay que dialogar, reconocer la diversidad, las diferencias de identidades nacionales e ironiza con los partidos de la derecha sobre si “además de ilegalidad a los partidos soberanistas, igual quieren también ilegalidad a las personas que les votan”.

Rocío Monasterio, con el discurso de Vox bien aprendido, insiste en que “se necesitan medidas excepcionales para Cataluña, como detener a Torra, que está dirigiendo el golpe de Estado”.

Por su parte, Montero de Podemos corta a la popular, cuando Ana Pastor siempre pide que se cumpla la ley en temas de Cataluña, y le explica que el PP no puede hablar de cumplimiento de la Ley con la corrupción.

Ana Pastor deja claro que en el PP aspira a tener un diputado más al PSOE y “liderar la alternativa con un gobierno serio y cuando haya que actuar en Cataluña, se actúe en Cataluña”, dice.

En definitiva, no superaron las mujeres políticas el discurso de sus líderes varones en el debate del pasado lunes. Pero tendrá que llegar su momento. En eso estamos.

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2 Comentarios

  1. Lamejor y más serena iba alas propuestas Irene Montero Las peores arrimadas no paraba de discutir y laministra pastor que nodejaba hablar y la de voxtos para quitar las administraciones tienen que cambiar la Constitución

  2. Me produjo vergüenza ajena, parecía una discusión por ver quien tenía la vez pedida en la pescadería.
    Pensaba que Monasterio sabía hablar pero nada, ventrílocua total.
    Lástima que Arrimadas sea tan mal educada, creo que tiene capacidad para más.
    Ana Pastor dio muy mala imagen y no era capaz de construir una frase decente. Los horarios no son para trabajadores.
    A la ministra la hice poco caso, no trago este PSOE.
    Ana Pastor, la moderadora, como siempre, comiéndose el tiempo. Si hubiese sido por ella no hubiese habido nadie más que ella en el debate.
    Comparto las ideas de Podemos, será subjetivo, pero aún si no se está de acuerdo con ellos creo que el nivel de Irene Montero en educación y dialéctica es muy superior al resto.
    Demasiadas mentiras. Sea como sea con esta clase política lo tenemos chungo.

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