Los mineros han logrado descender esta tarde en una cápsula metálica, por la pequeña perforación que tantos quebraderos de cabeza ha creado a los equipos de rescate, para ahondar a mano cerca de cuatro metros en horizontal, hacia donde se cree que está el menor. Tardarán como máximo 24 horas, según declaró Ángel García Vidal, coordinador del operativo.

Los operarios terminaron sobre las dos del mediodía los trabajos de preparación de la plataforma para acceder al pozo vertical, excavado en paralelo a aquel en el que hace 11 días cayó el pequeño Julen en Totalán. Llega la hora de la brigada de salvamento minero, la parte más peligrosa de la operación.

Efectivos de la Brigada de Salvamento Minero desplazados desde Asturias ha accedió a media tarde al pozo para comenzar la excavación de la galería horizontal que conectará con el pozo en el que se busca a Julen. Los 26 efectivos de la citada brigada, de la Guardia Civil y del Consorcio Provincial de Bomberos inician la operación de rescate.

Un camión ha elevado su volquete para impedir la visibilidad de las cámaras de televisión, que están las 24 horas emitiendo en directo el mayor rescate de la historia. 

Está mañana se logró completar el entubado del túnel de 60 metros de profundidad paralelo al pozo en el que Julen cayó hace 10 días. Es ahora cuando los mineros de la Brigada de Salvamento de Hunosa, tendrán que descender en una cápsula metálica para excavar a mano los cuatro metros en horizontal, para llegar hasta donde se cree que está el menor.

Efectivos de la Brigada de Salvamento Minero desplazados desde Asturias ha accedió a media tarde al pozo para comenzar la excavación de la galería horizontal que conectará con el pozo en el que se busca a Julen

El pasado martes, el exjefe de la brigada Santiago Suárez explicó que el equipo de ocho efectivos tendrán que trabajar, en turnos de unos 40 minutos, de rodillas o tumbados. Bajarán en la cápsula fabricada para este rescate y a distancia del suelo “con el fin de dejarlo como caldera para que se lleve el escombro que van produciendo”. A medida que avancen, irán sosteniendo el techo y los laterales mediante un sistema de posteo típico de la minería de carbón con madera, cortada con las pequeñas hachas que llevan consigo.

En un primer momento, aquel domingo por la tarde en el que el pequeño cayó al pozo, se introdujo un teléfono móvil atado a una cuerda para ver cómo se encontraba, más tarde se pudo utilizar una cámara robotizada puesta a disposición del operativo por una empresa especializada. Cuando alcanzó los 71 metros de profundidad, se encontró con un tapón de arena prensada. Se intentó eliminar el obstáculo por succión, pero apenas pudieron arañar unos centímetros de tierra porque los materiales estaban muy compactos. Es el momento en el que comenzó el rescate más extraordinario de la historia de nuestro país.

La Guardia Civil trabaja siempre en encontrar a Julen y focalizan el caso como una desaparición y esa es su única prioridad. Sus padres relataron cómo cayó por el agujero y es el testimonio al que los agentes dan validez. El domingo 13 por la noche se tomaron muestras de tierra del interior del pozo y 48 horas después un análisis de ADN certificaba la existencia de restos biológicos que coincidían con los de sus padres y de su propio biberón. También se encontró una bolsa de gusanitos que el pequeño llevaba en sus manos antes de caer.

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