La presidenta en funciones de la Comunidad de Madrid lanzó una propuesta absolutamente inhumana y una muestra más de que su forma de entender la política está basada en la priorización de los intereses de las dictaduras del capital deshumanizado. En concreto, reclamó que las grandes empresas y multinacionales pudiesen salirse del plan de vacunación oficial, el que está implantado en toda la Unión Europea, y poder negociar con las farmacéuticas para vacunar a sus trabajadores y trabajadoras.

Esta propuesta, realizada por una sierva del capitalismo deshumanizado, tal y como viene demostrando desde que alcanzó el poder, no es más que el intento por parte de las dictaduras privadas de hacerse con el control del proceso de vacunación, lo que, evidentemente, generaría la desigualdad absoluta entre la ciudadanía.

Tal y como hemos publicado en Diario16, el Gobierno ha salido al paso de dicha propuesta y ha rechazado con rotundidad esta petición. «En relación con las noticias sobre la participación de empresas privadas en la adquisición y administración de vacunas a sus plantillas laborales, el Ministerio de Sanidad quiere transmitir a través de los medios de comunicación que en ningún caso se ha considerado esta posibilidad», ha afirmado el Gobierno a través de un comunicado emitido por la Secretaría de Estado de Comunicación.

En primer lugar, ¿qué pretende Ayuso? ¿Abrir otro frente contra el Gobierno de Pedro Sánchez cuando la vacunación es un proceso que se está aplicando en toda la Unión Europea? ¿O es que lo que realmente pretende es que la señora Botín, el señor Florentino Pérez o el señor Ignacio Galán controlen también la vacunación de toda la población? Hasta ahí podríamos llegar.

En segundo término, lo peor no es Ayuso con su trumpismo patológico, sino que haya otros siervos políticos y mediáticos del capital que lo apoyen o afirmen cosas que el Gobierno no se ha planteado porque un Ejecutivo progresista y de izquierdas no puede, bajo ningún concepto, aceptar ningún elemento que empeore la situación de desigualdad generada tras la crisis de 2008.

Hay quienes apoyaron a Albert Rivera, un cuñado, un populista y un fraude humano, y ahora se han vuelto verdaderos fanáticos de Isabel Díaz Ayuso, es decir, seguidores de la secta capitalista que utiliza a perfiles políticos mediocres para que puedan ser utilizados por las dictaduras del capital deshumanizado para imponer, desde las esferas del poder, el desmantelamiento y la privatización del estado del bienestar que cualquier democracia debe garantizar pero que las dictaduras privadas pretenden hacerse con él porque, no lo neguemos, ahí hay un buen nicho de negocio.   

El problema de los siervos y de aquellos que viven gracias a un paraguas oculto, es que son peones absolutamente prescindibles y, como le ocurrió Albert Rivera, cuando dejan de ser útiles son desechados, aunque ellos crean que los dictadores capitalistas les necesitan. Craso error pero, mientras hagan su servicio, continuarán haciendo daño al pueblo.

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2 Comentarios

  1. Madrileños/as trabajadora movilizaos para que esta tia , que ademas es medio tonta. se valla a tomar por ……………

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