En primer término, vivienda del asesino. Enfrente, la casa alquilada de Laura Luelmo. Foto: Google.

Cinco largos días desde denunciarse su desaparición hasta investigar la vivienda del asesino. La autopsia del cuerpo de Laura Luelmo determinó que murió dos o tres días después de su desaparición y los investigadores han hallado “muchos restos de sangre” en el domicilio de Bernardo Montoya Navarro, el asesino confeso de la joven profesora natural de Zamora y residente desde comienzos de este mes en el municipio onubense de El Campillo. Pese a ser el principal sospechoso desde el primer instante, la Unidad Central Operativa (OCU) de la Guardia Civil no entró en el domicilio del criminal hasta después de su detención el pasado martes 18, según confirmaron a Diario16 fuentes del instituto armado.

Ese tiempo transcurrido pudo ser clave para haber podido hallar aún con vida a la joven, que fue violada, probablemente en el mismo domicilio del asesino, y recibió un fuerte golpe craneoencefálico y numerosas contusiones en cuello y otras partes de su cuerpo, como ha determinado la autopsia. Bernardo Montoya ha dejado numerosos restos biológicos en su vivienda pese a que intentó limpiarlo todo concienzudamente sin lograrlo.

La versión dada por el asesino confeso del crimen a los investigadores choca frontalmente con los datos que se están desvelando tanto de la autopsia del cadáver de la joven como de la inspección en el interior de la vivienda de Bernardo Montoya, en el número 1 de la calle Córdoba del pequeño municipio de la cuenca minera de Riotinto, justo enfrente de la casa que alquiló la joven a principios de este mes de diciembre para dar clases de Plástica en el IES Vázquez Díaz de Nerva.

La localización de los móviles sitúa a víctima y asesino en la vivienda de éste el día de la desaparición

Montoya fue interrogado por los agentes de la Guardia Civil en el cuartel de Valverde del Camino y posteriormente en la Comandancia de Huelva y confesó que le dio un fuerte golpe a la chica y la tiró aún con vida en un terraplén en el paraje de Las Mimbreras, a unos cuatro kilómetros de El Campillo, porque no pudo agredirla sexualmente aunque lo intentó.

Los numerosos restos de sangre hallados ahora en la vivienda del asesino contradicen su versión y ponen también en entredicho la investigación de la Guardia Civil y la instrucción del caso, ya que Bernardo se esfumó del pueblo nada más trascender que la familia había denunciado su desaparición el jueves 13 de diciembre por la noche y los vecinos del pueblo apuntaron directamente a su implicación en el caso a través de las redes sociales, aunque hubo dudas con su identidad, ya que Bernardo tiene un hermano gemelo, Luciano, que también cuenta con numerosos antecedentes penales por asesinato, intento de violación y robo con violencia y actualmente se encuentra de permiso penitenciario en una localidad cercana a El Campillo.

Bernardo terminó así su interrogatorio: “Le puse una mano en un hombro y le dije: ‘descanse en paz”

Otro dato de la investigación que evidencia que el crimen se cometió en la vivienda del asesino es que la geolocalización de ambos teléfonos móviles sitúan a víctima y asesino en la vivienda de éste en el momento de la desaparición el miércoles 12 por la tarde, cuando la joven salió de su casa para practicar deporte.

La titular del juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Valverde del Camino, Elvira Mora, se hará cargo del caso del crimen de Laura Luelmo este viernes, al cumplir las 72 horas del plazo máximo de detención policial, justo cuando acapara toda la atención la duda sobre por qué no se investigó mucho antes la vivienda del principal sospechoso, al que desde un primer instante apuntaban todos los indicios.

Los agentes de la Guardia Civil no detuvieron a Bernardo hasta el martes 18 a mediodía. Tras notar que lo seguían, el asesino se bajó de su vehículo y emprendió una corta huida campo a través. Sólo después de esta detención se comenzó a investigar el domicilio del criminal, cuyos primeros indicios apuntan que pudo ser el lugar donde retuvo, violó y asesinó a Laura. En su declaración ante los agentes, Bernardo terminó su testimonio con estas palabras: “Le puse una mano en un hombro y le dije: ‘descanse en paz”.

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2 Comentarios

  1. Si hubiera estado en la carcel, no la hubiera .violado ni asesinado. Gente como este mostruo son un peligro para la sociedad.
    Si a la prision permanente revisable.

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