En la sesión de hoy del juicio sobre los atentados cometidos en Cataluña el 17 de agosto de 2017 ha habido dos cuestiones que han llamado la atención.

Una, anecdótica: al llegar a la sala, en cada lugar donde habían de sentarse los abogados de la defensa, acusaciones particulares y el ministerio público alguien había colocado unos caramelos. Nadie ha entendido a qué se debía este dulce detalle, ni de quién provenía aunque se ha comentado que pudiera haber sido el presidente de sala, el juez Guevara.

Entrando en el fondo del asunto, el contenido que se ha abordado durante el continente que ha sido la celebración de la vista de hoy, se han analizado las inspecciones oculares y los atestados sobre la presencia de Es Satty en la casa de Alcanar.

En las declaraciones de los mossos de la Unidad Central de Inspecciones Oculares, los Tedax y de la policía científica encargados de realizar los atestados y los informes fotográficos de la explosión de la casa, se han aportado datos que siguen manteniendo sin despejar la incógnita sobre el imán de Ripoll. Estos testigos clave han señalado algunas cuestiones que apuntan, más bien, a que Es Satty no estaba en la casa en el momento de la explosión, tal y como plantea la representación de Javier Martinez, padre de Xavi, el pequeño asesinado en La Rambla.

Concretamente, los abogados Jaume Alonso Cuevillas y Agustí Carlos han repasado con los agentes los indicios encontrados en la explosión. Los agentes han reconocido que no encontraron el NIE (DNI de extranjeros) en la casa tras la explosión, sino que encontraron una copia. Encontraron también dinero en efectivo y billetes de avión a Bruselas.

Los abogados han planteado cuestiones muy concretas sobre los vehículos que había aparcados en las inmediaciones de la casa. El otro día intentaron hacer estas mismas preguntas y el juez las consideró impertinentes, por lo que no se pudieron llegar a plantear. Sin embargo, hoy sí ha sido posible conocer la respuesta de los agentes: la furgoneta blanca, propiedad de Es Satty no estaba aparcada en la casa. El vehículo fue encontrado días después, el 21 de agosto en la Calle San Isidro en San Carlos de la Rápita, una localidad que se encuentra a veinte minutos de Alcanar.

En el interior de la furgoneta encontrada días después los agentes de los Tedax encontraron el pasaporte marroquí de Es Satty, seis tarjetas telefónicas, papeles con anotaciones y tarjetas de embarque desde Algeciras rumbo Marruecos. Los agentes dejaron constancia de todo ello por escrito en el informe que elaboraron el mismo 21 de agosto, cuando encontraron la furgoneta.

El pasado fin de semana informábamos de que uno de los acusados afirmó, cuando aún era considerado testigo, Mohamed Houla, que Es Satty no estaba en la casa en el momento de la explosión, que había salido antes de viaje.

Todo apunta cada vez más a que Es Satty no estaba allí, una hipótesis que se ha planteado por los abogados Cuevillas y Carlos, incluso planteando pruebas periciales en las que los expertos habrían puesto en duda los exámenes de ADN realizados a los supuestos restos del imán que habrían sido, según versión de la Policía y la Guardia Civil, hallados en la casa. Estas pruebas periciales han sido rechazadas por el juez. Sin embargo, hoy se ha conocido que las prendas (chilabas) halladas en la casa de Al Canar no corresponderían con la talla que utilizaba Es Satty, otro dato más que siembra dudas sobre su presencia allí.

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