Diario16 lleva meses publicando diferentes documentos secretos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en los que se demuestra la implicación directa de los Estados Unidos en el proceso de Transición.

El último documento al que este medio ha tenido acceso es la transcripción realizada por la CIA de la reunión que mantuvieron Adolfo Suárez y el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Michael Blumenthal, que tuvo lugar el 29 de abril de 1977 en Blair House, la residencia oficial en Washington para los invitados del presidente de los Estados Unidos.

El documento está calificado como de uso exclusivo de los servicios de inteligencia a causa de que se trataron temas que afectaban a la seguridad económica nacional.

En la reunión Suárez le indicó a Blumenthal que para España era necesaria la aplicación de importantes reformas económicas, incluida una profunda modificación de la política fiscal que se aprobaría después de las elecciones de junio de 1977.

Por otro lado, el presidente español apuntó que las políticas económicas españolas estarían caracterizadas por medidas expansivas, para lo que necesitaría 50.000 millones de pesetas (300 millones de euros) de inversión para ayudar a sectores que estaban generando importantes bolsas de desempleo.

Ante esta confesión, el documento de la CIA señala que Blumenthal preguntó si, después de las elecciones, España iba a necesitar un rescate por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI), a lo que Suárez respondió afirmativamente agregando que cualquier contacto no se podría hacer hasta después de las elecciones.

Esta conversación es una nueva prueba de la implicación que tuvieron los Estados Unidos en la Transición española. Tal y como publicamos en Diario16, la CIA tuvo un papel crucial en el desarrollo de los acontecimientos. Los distintos documentos secretos de la Agencia a los que ha tenido acceso Diario16, demuestran que los gobiernos de Adolfo Suárez reportaron a la Embajada de los Estados Unidos todos los movimientos políticos que se iban a realizar de cara al proceso de democratización de España iniciado tras la muerte de Franco.

La Transición era un hecho tan importante para los Estados Unidos que la CIA no dudó en enviar a su estación de la calle Serrano de Madrid a expertos oficiales de Agencia, hombres curtidos en operaciones encubiertas en Latinoamérica, como R. E. Gahagen, Néstor Sánchez, R. Kinsman, L. Therry o Ronald Estes, quien, por cierto, tuvo participación en la Primavera de Praga o en Beirut, donde financió a la Falange Libanesa.

Por ejemplo, el 11 de septiembre de 1976, en el informe de inteligencia diario que recibe el presidente de los Estados Unidos, la CIA señala claramente la información recibida por parte del Ejecutivo español. Dicho documento, por desgracia, está todavía muy censurado, lo cual indica que el nivel de información era muy elevado y aún hoy podría afectar a la seguridad nacional de Estados Unidos.

«El papel del actual gobierno será preparar la elección legislativa. Suárez no especificó cómo se haría, pero según un informe previo enviado a la Embajada de Estados Unidos, el gobierno tiene la intención de presentar sus propuestas para la realización de las elecciones y el establecimiento de una legislatura bicameral al parlamento actual y posteriormente a un referéndum. Armado con un mandato popular, Suárez dictará leyes electorales por decreto», afirma el documento de la CIA.

Todo esto indica que los norteamericanos estaban supervisando, a través de sus servicios de inteligencia, todo el proceso de democratización de España. Los Estados Unidos estaban, en determinados sentidos, ejecutando una «black op», una operación encubierta de la CIA, como hicieron durante la Guerra Fría en países como, por ejemplo, Chile, Irán o Panamá.

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