Fotos MSF.

Libia no es un lugar seguro al que deban devolverse refugiados, solicitantes de asilo o migrantes. Sin embargo, la Unión Europea y sus estados miembro siguen facilitando apoyo político y material a la Guardia costera, que se traduce en el retorno forzado a un país en conflicto. En lo que llevamos de 2019, más de 7.000 personas han sido interceptadas por las patrulleras libias y devueltas a la fuerza al país según datos de ACNUR y la OIM.

Más de 7.000 personas han sido interceptadas por la Guardia Costera y devueltas a la fuerza a Libia

Los testimonios que muchos pacientes trasladan a los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) a bordo del Ocean Viking, el barco de búsqueda y salvamento operado conjuntamente junto a SOS Méditerranée, hablan de episodios de sufrimiento, abusos, torturas y violencia durante su paso y estancia en Libia.

En pocas horas los pacientes me han trasladado algunas historias terribles”, son los dramáticos relatos de las personas salvadas por MSF, y que a continuación relatos: Uno de ellos contó que en el lugar en el que los encerraban mataron a su amigo que estaba literalmente a su lado. Fue un momento aterrador. Un segundo paciente, había perdido dos dientes, que se los habían arrancado los traficantes en Libia para mandárselos a su familia y pedir un rescate.

Otro dijo que a uno de sus amigos le hicieron lo mismo. Un hombre contó que le dispararon en el pecho pero que, como era un inmigrante, no se le permitió ir al hospital. Uno de sus amigos tuvo que extraerle la bala con un cuchillo.

Los rostros de la violencia

Podemos reconocer claramente, sin tener que hacer un examen en profundidad, los rastros de la violencia física en sus cuerpos. Los náufragos Nos muestran cicatrices, numerosas huellas de heridas penetrantes por arma de fuego o causadas por puñaladas. También cicatrices y lesiones producidas por golpes. Uno de los casos más dramático es el de un paciente que tenía marcas de quemaduras en el pecho y que contó que “se las habían hecho para marcar su piel cuando lo vendieron”. Mucha gente me dice lo mismo: que han sido tratados como unos don nadie sin derechos humanos.

Un hombre que contó a MSF que había ido a Libia a buscar trabajo. Como estaba en el país de forma irregular, no tenía literalmente derecho alguno. Trabajaba en la construcción. Su jefe no estaba satisfecho con su trabajo y un día, de repente, comenzó a golpearlo con un machete. El hombre trató de protegerse con los brazos. “Vi que tenía marcas de heridas en manos, brazos, hombros y cabeza. Podías ver las cicatrices por toda la parte superior del cuerpo”, cuentan los médicos.

Dario Terenzi, psicólogo de MSF y ha asistido a los supervivientes del naufragio el pasado 7 de octubre a apenas unos kilómetros de Lampedusa. Dario y un mediador intercultural de la organización médico-humanitario han facilitado durante cuatro días apoyo psicológico a 13 supervivientes (6 mujeres de Costa de Marfil y 7 hombres de Túnez). Estas víctimas han recibido la ayuda de los profesionales de MSF durante el doloroso proceso de reconocimiento de los cuerpos de familiares y amigos.

Fotos MSF.

La fase de reconocimiento de los cuerpos, que duró unas tres horas, fue un momento de dolor y angustia”. Todos estaban tensos y algunos temblaban ante el pavor de ver los cuerpos de quienes fueron compañeros de viaje. Dario podía sentir sus temores momentos antes de que vieran las fotos que mostraban lo que quedaba de su familia o amigos. Los cuerpos de los náufragos están muy deteriorados. Una niña nos preguntó por qué algunos se habían vuelto blancos. El agua del mar ha afectado los cuerpos hasta transformar el color de la piel. Les ha transfigurado hasta el punto de distorsionar los rasgos de los rostros. Por eso, el reconocimiento ha tenido lugar a partir de una prenda de vestir o de un signo en particular.

En estos momentos, el Ocean Viking lleva a bordo 104 personas rescatadas el pasado viernes 18, entre ellas hay 40 menores (31 no acompañados) y 2 mujeres embarazadas. Dada la negativa de las autoridades libias a ofrecer una alternativa segura a Trípoli para desembarcar a los rescatados, el barco ha solicitado a las autoridades marítimas de Malta e Italia que coordinen la designación de un lugar seguro al que llevar a estas personas. De momento, sigue a la espera de que se le designe un lugar seguro.

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