Viñeta de Eneko

La clave de un programa de izquierdas para nuestra época debe superar la aspiración a la transformación del fundamento del sistema económico. Eso no va a ningún lado, es un anhelo que ni siquiera sabemos si es legítimo o posible, porque una cosa es aceptar el diagnóstico del capitalismo, revelado como la mera expresión de la avaricia más infantil, y otra creer que se puedan doblegar miles de años de estupidez con la mera buena voluntad…

Yo creo que hoy la verdadera revolución de izquierdas consiste en revertir el flujo de la inversión estatal, devolverlo a la clase trabajadora, que no es más que la que no puede vivir de rentas o inversiones, olvidémonos del ideal romántico fascistófilo de “pueblo”. Cuando digo revertir hablo de dos grandes movimientos enfriadores de la economía:

*Dejar de financiar el crecimiento desaforado de las ciudades, el futuro sostenible no pasa por ahí, sólo hay que ver cómo el gran capital está empujando a la población hacia macronúcleos incontrolables de mano de obra semiesclava fundamentada en la ignorancia y el consumo manipulado… la izquierda humanista debe rechazar automáticamente esos parámetros, las vías de comunicación, esas venas no pueden seguir alimentando estos monstruos fagocitadores de medio ambiente y humanidad, núcleos de gentrificación y despersonalización que, además, cada vez cuentan con menos servicios sociales transformándose en auténticas selvas de hormigón. Ser de izquierdas hoy no pasa por recrear Blade Runner, por moderno que pueda parecer.

*Dejar de financiar a las grandes corporaciones a través de la inversión pública; han demostrado su voracidad, han demostrado que sólo entienden el idioma del incremento constante del beneficio a costa de los derechos humanos y económicos y legales y medioambientales, hay que volver al tejido productivo real, no financiero, y a la pequeña empresa, hay que atomizar de nuevo la economía y repoblar este país, que está emigrando hacia ciudades gigantes que en realidad sólo pueden ofrecer miseria y limitadísimas oportunidades encaminadas al crecimiento exponencial de las grandes fortunas, no se engañe. Por eso les interesa controlar la política, la tienen cogida por la entrepierna, aprietan como quieren: liberémonos.

Hay que utilizar nuestros enormes presupuestos para deshacerse de la deuda, endeudarse no es progresista, es ponerse en manos de ese ente terrorífico llamado “los mercados”. Hay que subir los impuestos, sí, subirlos y evitar el fraude, bajar el gasto y dedicarlo a reflotar colegios rurales, centros de salud en los pueblos, un transporte público real que permita ir a cualquier parte sin tener que comprar un coche si no se quiere, pueblo a pueblo y aldea a aldea, todo ello con el respaldo de lo Público…, crearíamos cientos de miles de puestos de trabajo para todo tipo de cualificación, gente que gasta y paga impuestos, moviéndose por toda la península, hemos de redimensionar a la baja la economía, no se trata de tener más sino de planificar mejor.

Si está pensando que las grandes empresas no van a querer invertir aquí, usted es derechas. Me parece estupendo, su modelo económico es otro. La alternativa que yo propongo es un enfriamiento de esta economía, una vuelta a lo rural probablemente con sueldos menores pero no por ello con menor nivel de vida, sino al revés: una desmonetarización de la calidad de vida, una vuelta a la tienda pequeña y al consumo de bienes producidos necesarios y no producir bienes para consumir, que es el motor del capital: inventar estupideces que se convierten en indispensables para que paguemos por inventar estupideces que sean indispensables consumiendo, de camino destruyendo el medio ambiente sin pensar en el apocalipsis que eso supone. Thunberg adolescente lo ve más claro que nuestras sesudas ingenieras ministrables.

Un programa de izquierdas ha de ser liberal, y no me contradigo, lo que afirmo es que no puede estar permitiendo la intervención permanente del Estado en la economía para, bajo la amenaza de que no hay realidad posible fuera del gran capital inversor, mover todo su poder político en favor de quienes se supone (y así lo defienden) podrían sobrevivir por su propia fortaleza inversora. Pues que sobrevivan, y si no les gusta: probablemente en Corea del Norte podrían planificar bien la rentabilidad de sus inversiones.

La izquierda debe despertar, debe salir de su drogadicción de moneda lisérgica y su pesadilla estalinista, o se vuelve a la producción de bienes de consumo básico o estamos condenados a un planeta insufrible medioambientalmente y cuyo futuro pasa por una dictadura universal a lo China, interventora para los inocentes y liberal-capitalista para los asesinos legisladores. No hay alternativa, ésta es la lucha, o despertamos o sucumbimos. No hay otra.

Mediocres

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Huelva, 1969. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid (tesis: Obra y edición en Juan Ramón Jiménez. El «poema vivo»; Premio Extraordinario de Doctorado). He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor funcionario de Enseñanza Secundaria, de Filosofía, hasta donde lo permitan los gobiernos actuales. Otras experiencias profesionales: -Director del Festival Internacional de Música Clásica Ciudad de Ayamonte (2002 y 2003). -Director de la Oficina y Coordinador de los actos del Trienio Zenobia-JRJ 2006-2008 organizado por la Diputación Provincial de Huelva, las Consejerías de Cultura y Educación de la Junta de Andalucía, los Ministerios de Educación y Cultura del Gobierno de España y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales de España, entre 2005 y 2008. -Asesor musical para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (2003-2013). -Consejo Asesor Literario de la Diputación Provincial de Huelva (2002-2013). Conferenciante recurrente en programas educativos del Centro Andaluz de las Letras de la Junta de Andalucía y del Ministerio de Educación y de Cultura del Gobierno de España. Como escritor he colaborado con la prensa escrita, antes en Cuadernos de la Campiña, Huelva Información y los diarios provinciales del Grupo Joly, y ahora en la web semanalmente con Diario16.com y mensualmente en la revista en papel Diario16, publicando varios cientos de artículos. He contribuido con textos críticos y de creación esporádicamente con una multitud de revistas literarias. Junto al Catedrático Francisco Javier Blasco Pascual, he codirigido Obras de JRJ, en 48 volúmenes (49 tomos) para la editorial Visor; he publicado varios ensayos en torno a su concepto de «obra»: -Copérnico y Juan Ramón Jiménez. Crisis de un paradigma (2008) -El materialismo de Juan Ramón Jiménez. (JRJ excavado: alma y belleza, 1900-1949) (2010) -Juan Ramón Jiménez en el Archivo Histórico Nacional: Vol 2. MONUMENTO DE AMOR, ORNATO y ELLOS (2011) -Poesía no escrita. Índices de Obras de JRJ (junto al profesor Javier Blasco, 2013) -Obra y edición en JRJ. El Poema Vivo (2017) Además he preparado la edición, selección y prólogo de la antología del poeta granadino Premio Nacional de las Letras Antonio Carvajal: -Alzar la vida en vuelo (2014 y 2019) Lejos de tener vocación de cuentista, sí me encuentro cómodo en la prosa corta, lo que me hace deambular entre el relato, el microrrelato, la estampa o el poema en prosa. Veo poco más que comercio en la literatura actual; suelo experimentar con la forma. Mis libros: -Las apoteosis (2000) -Libro de las taxidermias (2002) -Libro de los humores (2005) -Libro del ensoñamiento (2007) -Álbum blanco (2011) -Tenebrario (2013) -De la luz y tres prosas granadinas (2014). -Libro de las causas segundas o Las criaturas (2014, Epub) -Mar de historias. Libro decreciente (2016). -La Gloria del Mundo (2017) -Libro de los silencios (2018) [XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA 2019] -Pintar el aire (2018, en colaboración con el pintor Miguel Díaz) -Las criaturas (Reedición 2019) -El mar de octubre (2020) También he publicado cuentos en diversas revistas físicas y virtuales y he sido recogido en varias antologías, como Mundos mínimos. El microrrelato en la literatura española contemporánea (2007), editada por la profesora Teresa Gómez Trueba; Microrrelato en Andalucía (2007), edición del crítico Pedro M. Domene, Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos (2010) o Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, ambas por Fernando Valls (2012), y en 70 menos uno. Antología emocional de poetas andaluces (2016), coordinada por Antonio Enrique, entre otras. El jurado del XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA de 2019 me ha distinguido con su Premio para Libro de los silencios. En el blog literario de Fernando Valls se pueden encontrar textos míos. Mis artículos en las webs del Grupo Joly, de Diario16 y www.quenosenada.blogspot.com

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