Cada vez más economistas están convencidos de que la salida a la crisis tras el covid va a ser meteórica en España. El tejido empresarial y las infraestructuras se mantienen intactas y el país cuenta con una ventaja que no tiene la mayoría de estados de nuestro entorno: cuando las campañas de vacunación hayan terminado y la vieja normalidad sea un hecho nuevamente, millones de personas se dejarán llevar por una especie de fiebre por el viaje, el turismo y el plácido destino español. Ahí estará el oasis ibérico como gran balneario para aliviar las tensiones de tantos meses de pandemia, miedo y confinamientos, un lugar idóneo con sus hoteles y locales de restauración dispuesto a hacer frente al aluvión de la demanda, tal como ha calificado el economista Gonzalo Bernardos.

El profesor de Economía de la Universidad de Barcelona y tertuliano habitual de La Sexta cree que “este 2021 va a ser un año de recuperación, sin duda”. “Esta crisis es diferente a otras que hemos vivido porque tiene su origen en un tema sanitario, por lo que en el momento en que el problema sanitario se acabe, la economía va a empezar a recuperar”, pronostica.

En ese sentido, Bernardos considera que “este año puede ser un magnífico año” para el crecimiento económico. “Todo depende de cuándo se vaya el coronavirus y cuándo podamos volver a hacer una actividad normal”, señala, a lo que ha añadido que “una de las claves principales está en el turismo”.

“Yo sugeriría a Valencia y Sevilla que pasen las Fallas y la Feria a septiembre u octubre porque posiblemente durante el primer semestre no haya todavía la suficiente confianza para que el flujo turístico sea como en el segundo”, añade el experto, al que le gusta ver “el vaso medio lleno”, aunque es consciente de que “el próximo trimestre va a ser durísimo”.

Cuando se le pide que defina cómo será la salida de la crisis en España, Bernardos la califica de imparable, “un aluvión”, ya que millones de personas querrán volver a viajar a nuestro país para recuperar la vida de siempre.

Bernardos no es el único que se suma a la corriente de optimistas respecto al futuro de la economía y la salida de la recesión. Otros muchos economistas ya apuntan en ese sentido, aunque es cierto que todo dependerá de cómo vaya la campaña de vacunación, que hasta la fecha se ha desarrollado con más lentitud de lo que cabía esperar. Cuanto más lenta sea esa vacunación, más lejos estará la senda de la recuperación de la economía española, que ya se fía al próximo verano. La tercera ola ha golpeado con crudeza y se espera una cuarta, que puede coincidir con la fase de vacunación masiva de la población, de modo que podría quedar abortada. Según los cálculos revisados por Funcas, el crecimiento de la economía española para este año será del 5,7 por ciento, un punto por debajo de sus últimas previsiones y un punto y medio inferior a los cálculos oficiales del Gobierno. Así las cosas, la clave está en el turismo en los meses estivales, y en esa línea están trabajando las autoridades sanitarias y económicas. La consigna es ir rápido con las vacunas para llegar a la época de calor.

España, un país donde el turismo tiene un elevado peso económico y ocupacional, se juega la velocidad del rebote para salir de la crisis a partir de junio. Según las proyecciones realizadas por Funcas, si este verano la campaña turística fuera del 50% respecto a un verano normal (en términos de recepción de turistas y de gasto), el crecimiento del PIB español sería del 7% para este año y del 6,7% para el siguiente. Lo que implicaría una recuperación de casi todo el PIB perdido tras el impacto del coronavirus.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre