La Fiscalía de la Audiencia Nacional pide que se investigue los hechos ocurridos los días 20 y 21 de septiembre, después de que el juzgado de instrucción número 13 de Barcelona ordenara los registros en sedes del Govern en el marco de la operación Anubis contra el referéndum ilegal del 1 – O.

La fiscalía cree que estamos ante un presunto delito de sedición (sublevación contra la autoridad) porque «una muchedumbre de personas se concentró ante los edificios registrados con la finalidad de impedir por la fuerza a los agentes el legítimo ejercicio de sus funciones y el cumplimiento de las resoluciones judiciales«. La finalidad última es «conseguir la celebración del referéndum y la proclamación de una república catalana independiente, siendo conscientes de que desarrollan una actuación al margen de las vías legales impidiendo la aplicación de la norma fundamental de todos los españoles”.

Por ello, pide a la Audiencia Nacional que admita a trámite la denuncia y solicite a la Guardia Civil un informe sobre lo ocurrido. En caso de admitirse a trámite, reclama «investigar quienes son las personas que han dirigido o inducido estas actuaciones o la existencia de un concierto de voluntades entre personas o entidades que hayan impulsado movilizaciones para imponer el referéndum independentista inconstitucional, haciendo saber al Estado su intención y capacidad para actuar, incluso violentamente, ante una eventual oposición».

A falta de atestado, el relato de los hechos que hace en su denuncia el fiscal apunta a la Asamblea Nacional Catalana y a Omniun Cultural. La denuncia detalla los problemas con los que se encontraron los agentes de la guardia civil en los registros de las consejerías de exteriores, economía y gobernación, así como en la sede de la CUP, donde llegaron a disparar al aire, y en las puertas de la imprenta de Barcelona donde se localizaron nueve millones de papeletas. Hasta 40.000 personas, dice la fiscalía, llegaron a juntarse en La Rambla de Barcelona en una jornada liderada por Omniun y ANC que repartieron chalecos y formaron cordones de seguridad para impedir el trabajo de la policía judicial. Sus presidentes Jordi Cuixart y Jordi Sánchez llamaron a la «movilización permanente» y pidieron que nadie se fuera a casa porque iba a ser «una noche larga e intensa».

La Audiencia Nacional relata los hechos

“En la zona de Rambla-Gran Vía, tuvo lugar una concentración frente a la Consellería de Economía. A través de redes sociales se difundió una convocatoria para oponerse a la práctica de las diligencias, reuniéndose inicialmente unas 400 personas en el lugar concertado y provocando el corte de la Gran Vía de las Cortes Catalanas de Barcelona, colapsando la misma y calles circundantes. La muchedumbre cortó igualmente la Vía Laietana”.

 “A las 11.00 h había tres puntos con vías cortadas en Barcelona: la Gran Vía a la altura de Rambla de Catalunya frente a la sede de la Conselleria de Economía; la Via Laietana a la altura de la plaza de Sant Jaume, y la Diagonal a la altura de Zona Universitaria, motivando que Trànsit recomendara a los conductores que utilizaran las rondas para evitar estos cortes”.

“Individuos que no han podido ser identificados, aprovechando la situación, pues ya se encontraban unas 2.000 personas, pincharon las ruedas de diversos coches patrulla de la Guardia Civil que estaban aparcadas frente a la Conselleria de Economia, a fin de impedir su legítima actuación”.

“A las 11.45 h, la calle de Diputació también fue cortada como consecuencia de la concentración frente a la sede de Economía, mientras la turba entonaba cánticos dirigidos a la Comisión Judicial «Aquesta nit la passareu aquí»”.

“Todo ello motivó que una decena de dotaciones antidisturbios de la brigada móvil de los Mossos d’Esquadra se desplazara hasta la concentración de la Gran Vía”.

“La Asamblea Nacional Catalana (ANC) montó en el nº 10 de la Rambla, junto al

Colegio de Periodistas un puesto para voluntarios en donde podían recoger un chaleco de diferentes colores y desde donde se organizaban los turnos de relevo”.

 “A las 12.15 h. voluntarios de la ANC, con petos de color verde, conscientes de que con ello dificultarían la intervención policial, hicieron un cordón ante la puerta de la Conselleria de Economía, para evitar que la Guardia Civil se llevara a los detenidos. Los manifestantes gritaron a los Mossos «no us mereixeu la senyera que porteu«, amenazando a la Guardia Civil al grito de “no sortireu””.

“En esos momentos se produjeron situaciones de gran tensión en Via Laietana, donde los manifestantes se sentaron sobre el asfalto delante de los coches y furgonetas de la Guardia Civil para impedir su movilidad, conscientes de que era precisa la presencia de los mismos en diferentes puntos de la ciudad”.

“Sobre las 13.00 h. un grupo de manifestantes se dedicó a empujar a los agentes, tanto Mossos como de la Guardia Civil, que resistían sin utilizar material antidisturbios. Los manifestantes bloquearon la salida de un vehículo de la Guardia Civil”.

Continúan los hechos de la siguiente manera:

“A las 00.13 h el presidente de Omnium Cultural, Jordi Cuixart, pidió que la movilización no se detuviera. Subido a un coche de la Guardia Civil con Jordi Sànchez  llamaron a la «movilización permanente» desde este jueves a favor del referéndum y en contra de las actuaciones para impedirlo. Posteriormente y vista la situación provocada pidieron a los manifestantes que se disolvieran sin poder controlar la concentración, que La comitiva judicial y la Guardia Civil permanecían en el interior, al impedir los manifestantes la salida”.

“En el exterior, tres vehículos oficiales de la Guardia Civil fueron atacados por la muchedumbre, obligando a los agentes a refugiarse en el edificio de Hacienda”.

“La turba destrozó los tres vehículos oficiales”.

“Sobre la 1.34 h se produjeron momentos de tensión ante la Conselleria de Economía al tener que cargar los Mossos contra los manifestantes para formar un cordón policial que permitiera salir a los agentes de la Guardia Civil que seguían en el interior del edificio, pues centenares de personas continuaban concentradas impidiendo la salida y lanzando objetos contundentes contra los Mossos”.

“Sobre las 3.10 horas los Mossos, utilizando la megafonía avisaron a los concentrados de que iban a intervenir para despejar la zona”.

“Sobre las 3.20 h cinco Guardias Civiles de paisano salieron de las dependencias de la Generalitat escoltados por agentes de los Mossos, quienes fueron ampliando el perímetro de seguridad. Los agentes no pudieron utilizar los vehículos oficiales al haber sido dañados por los concentrados”.

“El resto de los Guardias Civiles integrantes de la comisión judicial no pudo abandonar el edificio hasta las 7.00 h. del día 21, pues quedaban miles de manifestantes, teniendo que ser escoltados por los Mossos”.

La sedición es un delito contra el orden público que implica cárcel, está contemplado en el artículo 544 del Código Penal: «Son reos de sedición los que, sin estar comprendidos en el delito de rebelión, se alcen pública y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las Leyes o a cualquier autoridad, corporación oficial o funcionario público, el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales«.

El código establece penas de prisión de ocho a diez años, y de diez a quince años, si los autores fueran personas constituidas en autoridad, e inhabilitación por el mismo período.

Consulta la denuncia de la Fiscalía

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