Tal y como hemos publicado hoy en Diario16, el cónsul en Barcelona de los Estados Unidos de América, Marcos Mandojana ha afirmado que «Mensajes y amenazas en internet hay cada día, miles y miles, pero no teníamos ninguna información específica sobre el atentado de las Ramblas». Estas son unas declaraciones que no dicen toda la verdad, más bien ocultan la verdad. Diario16 publicó, en medio de toda la vorágine generada tras los atentados de Cambrils y Barcelona, que la CIA no tenía nada que ver con la información referida a las fuerzas de seguridad tanto estatales como catalanas. Se envió información, sí, pero desde otra agencia, en concreto la NCTC, organismo creado tras los atentados del 11-S-2001 precisamente después de conocerse fallos de relevancia en la información de los servicios de inteligencia.

El señor Marcos Mandojana no puede decir que su país no sabía nada o que no tenía ningún tipo de información. Esto es irresponsable, además de ocultar la verdad, porque los Estados Unidos de América lo saben todo de todos con toda su tecnología puesta al servicio de sus centrales de inteligencia.

Por otro lado, las declaraciones del Cónsul estadounidense en Barcelona son irresponsables por el momento en que las hace, en medio de todo el proceso del desafío soberanista y tras el incremento de tensión generado después de las detenciones y registros del pasado miércoles. ¿Es oportuno que un representante de un país aliado realice estas declaraciones que, evidentemente, pueden desestabilizar aún más la situación en España y en Cataluña? Evidentemente, no son oportunas, son irresponsables. No obstante, no son inhabituales, sobre todo viniendo de un país que ha destacado en la historia por sus constantes injerencias en las políticas internas de los países. Ejemplos hay muchos: Chile, Irán, Cuba, España y, sobre todo, el apoyo incondicional al Estado de Israel en su opresión al pueblo palestino, opresión que es pagada por el lobby judío de Nueva York que son los dueños de los bancos custodios y de los principales fondos que están invadiendo la economía global o que han provocado crisis globales o nacionales para lograr mayores beneficios para los clientes que ocultan bajo el anonimato que estas entidades tienen respecto a quienes depositan su dinero (legal o proveniente de actividades ilícitas) en ellas. Es otro tipo de injerencia estadounidense. Los tiempos han cambiado. Antes cambiaban gobiernos, ahora destruyen economías o sectores financieros clave para que esos bancos custodios y fondos de inversión de Wall Street sigan teniendo capacidad de invasión.

Por otro lado, las declaraciones del Cónsul son «mezquinas» porque demuestran que el hecho de ser ciudadano norteamericano es una categoría que les sitúa por encima del resto de la humanidad. Según Marcos Mandojana, si hubiesen tenido información, tenían la obligación de compartirla con los ciudadanos estadounidenses que viven en Cataluña. ¿Sólo a los estadounidenses? Qué poca humanidad, sutileza, sensibilidad, en definitiva, qué crueldad. ¿Y los nacionales de Bélgica, España, Australia, Italia, Pakistán, Argelia o Alemania que murieron en el atentado? ¿No son dignos de recibir esos avisos? La obligación de informar es a las fuerzas de seguridad, tanto estatales como catalanas, no sólo a sus ciudadanos. Afirmar esto es ser lo que hemos dicho.

El señor Cónsul estadounidense debería tener la certeza de que no vamos a pasar por alto declaraciones de este tipo porque Diario16 es un medio independiente, un medio que basa su fuerza en el respeto a los derechos humanos y a no servir a los intereses de nadie, ni de la derecha ni de la izquierda. Somos así y porque somos una rara avis, nuestra libertad e independencia nos induce a decir sin miedo, en defensa de la dignidad y la decencia, lo que pensamos, creemos y sabemos.

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