Nadia Calviño abraza al presidente de la CEOE, Antonio Garamendi

Pasan los años y las víctimas de las crisis son siempre las mismas: los hombres y las mujeres pertenecientes a las clases medias y trabajadoras. Que esto ocurra cuando el poder está ocupado por las derechas, es normal. Lo que ya no lo es tanto es que este hecho suceda cuando el gobierno es teóricamente progresista.

Un importante militante socialista, sin cargos orgánicos pero con acceso a información, afirmó recientemente a Diario16 que está desolado con algunas de las decisiones que se están adoptando en el Ejecutivo: «Da la sensación de que Pedro Sánchez está abducido por Iván Redondo y Nadia Calviño», comentó pesaroso a este medio.

La realidad es que, medida a medida, el pueblo detecta que se están adoptando decisiones que van en contra de sus intereses. Más aún cuando las colas del hambre, que son una de las consecuencias principales de las medidas adoptadas en materia laboral y social por el gobierno del PP, van aumentando y la respuesta del gobierno tiene tantos matices que, al final, tarda mucho en llegar a la ciudadanía que madruga, no para ir a sus puestos de trabajo, sino para ocupar los primeros puestos de la fila del Banco de Alimentos para recoger el sustento de sus familias.

La gente, el pueblo, está viendo cómo las medidas que se están adoptando, muchas de gran valor social como el ingreso mínimo vital, cada vez se parecen más a las que se aplicaron en 2008 y comprueban cómo las ayudas a los empresarios de la hostelería, por ejemplo, triplican lo destinado a la ayuda social.

Medidas neoliberales encubiertas: el precio por la presidencia de Calviño al Eurogrupo

El gobierno anunció oficialmente el pasado jueves la candidatura de Nadia Calviño, con una respuesta contundente desde la izquierda: «Calviño no representa los intereses de un país sino los de una clase: esa a la que en el 15-M se le llamaba el 1%», afirmó el ex diputado en Madrid Raúl Camargo. Por su parte, Miguel Urbán, eurodiputado anticapitalista, dijo en una entrevista: «El problema no es si es española o alemana, es qué políticas va a hacer (…) Calviño sabe qué intereses de clase ha de defender. No entiendo que ciertos sectores progresistas digan que tener a una española ahí nos pueda ayudar». Todo ello, además, alentado por el apoyo ferviente de la derecha y los liberales españoles de PP y Ciudadanos, un apoyo que, evidentemente, no se da gratis, tiene contrapartidas que benefician a las élites y harán pagar la factura a los de siempre: a las clases medias y trabajadoras de este país que aún no se han recuperado de la crisis de 2012.

No es casual, como no lo es nada en la vida, que la candidatura de Calviño viniera precedida por una incomprensible renuncia por parte de Unidas Podemos: el impuesto a las grandes empresas y fortunas. Esta incoherente renuncia viene en un momento en el que las grandes fortunas han sacado de España más de 24.000 millones de euros y han visto cómo crecía su patrimonio en más de 19.000 millones durante la crisis sanitaria.

Es absolutamente incomprensible que Unidas Podemos, con Pablo Iglesias a la cabeza, renunciara a la aplicación de unos impuestos a los que más tienen que no es más que la aplicación de uno de los principios básicos de la izquierda: la justicia social. Antonio Gramsci decía que «Hay dos tipos de políticos: los que luchan por la consolidación de la distancia entre gobernantes y gobernados y los que luchan por superar esta distancia». No aprobar o no luchar por mantener el impuesto a los más ricos, además de dar una victoria definitiva a los miembros liberales del Ejecutivo (tanto la oficial como los que actúan en la sombra) no es más que consolidar la distancia existente entre las clases dominantes y la clase trabajadora. Eso era algo que nadie esperaba de Unidas Podemos, porque el mensaje que se lanza a la austericida Unión Europea es que pueden estar tranquilos con Calviño al frente del Eurogrupo porque ella se encargará de ser el muro que contenga las tentaciones progresistas de gobernar para el pueblo y no para los intereses de las élites que sostienen a la UE.

La ciudadanía española va a necesitar cientos de miles de millones de euros para recuperarse, pero las élites, las grandes empresas, la banca y las grandes fortunas también los van a necesitar. ¿A quién priorizará este Ejecutivo si hay elementos neoliberales que parece que tienen el control absoluto de la acción de gobierno? La respuesta a la pregunta la encontramos en la propia operación para que Nadia Calviño sea presidenta del Eurogrupo.

Los fondos que se puedan recibir de Europa, tras la fuerte oposición de países como Holanda, tendrán contrapartidas sustanciadas en reformas estructurales. Las propias líneas ICO avaladas por el Estado no son más que un rescate preventivo a la banca de cara al más que probable aumento de la morosidad a partir del mes de octubre. Las grandes empresas también se están aprovechando de las ayudas del gobierno, y así lo vimos en el caso de la constructora OHL, que se ha «levantado» 140 millones de euros que, en teoría, estaban destinados a autónomos y pymes.

La propia reforma aprobada para la ampliación de los ERTE hasta el 30 de septiembre tiene puntos muy similares a los que Mariano Rajoy aplicó en su reforma laboral como, por ejemplo, la reducción de las cotizaciones o el incremento de la flexibilización.

Que Calviño presida el Eurogrupo no es una buena noticia, más bien al contrario, es lo peor que le puede pasar a la clase obrera porque Bruselas la tendrá como una verdadera «comisaria política», una «mujer de negro de la Troika» dentro de un gobierno que, a cada paso que da, se aleja más del progresismo para acercarse al socioliberalismo o a ese socialismo pragmático de Manuel Valls que terminó con una reforma laboral más dura aún que la de Mariano Rajoy.

6 Comentarios

  1. Esta individua es una «trepa» y para ello precisa ser una eficaz cancerbera del gran capital. Lo dramático es que fuera vicepresidenta en un gobierno PSOE-Podemos; dice mucho de los limites y a quien sirve este gobierno.

  2. A Nadia Calviño la aborrezco desde que dijo que era absurdo abrir el debate de derogar la reforma laboral, a esta tipeja se le ve el plumero.

  3. A esta le dan otro premio para europa lo mismo que hicieron con el ladron de Guindos despues de robar con su partido el ppladsron de Rajoy el Banco Popular a mas de 1200.000 españoles,mas miseria lo que nos espera,en europa no quieren a los comunistas de Pedro y Pablo.

  4. No termino de estar de acuerdo con el análisis a 28/06/2020.
    Se supone que el Gobierno tiene que promover cambios y asegurarse la mayoría parlamentaria para eso. Dicho lo anterior ceder en algunas políticas permite a la parte del pueblo (Unidas Podemos) en el ejecutivo, equilibrar la balanza en el futuro próximo y ofrecer soluciones sociales en otros aspectos. En mi opinión, tragar estos cambios neoliberales permite quitarse presión y pedir en los siguientes acuerdos. No veamos todo negro compañeros, ya que si se hacen bien las cosas quedan tres largos años de legislatura para el avance común.

  5. El ministro de Comunicación de Venezuela, Jorge Rodríguez, destacó que «todos los elementos de planificación que condujeron a la incursión militar armada se planificaron en la sede de la residencia del gobierno de España». Se trata de la fallida incursión marítima militar del pasado 3 de mayo.

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