Ya casi está, lo puede rozar con la punta de los dedos, Fernando Alonso: su tercer título mundial.

Prefiero ser campeón del mundo por tercera vez que ganar Le Mans por segunda”, apuntó el héroe de la velocidad en el paddock de las 6 horas de Spa-Francorchamps.

Es increíble la que ha montado Alonso para lograr un tercer título, que en Fórmula 1 se le escapó nada menos que tres veces por cantidades ridículas de puntos. Y ahora es evidente que no sólo se trataba de la Triple Corona, para la que aún faltaría Indianápolis y está año está aún más complicado que el pasado, sino sobre todo su deseo de volver a ser campeón mundial.

La sensación de ser campeón mundial de algo es especialmente dulce: un segundo eterno de paz en el que todos los esfuerzos y sufrimientos han merecido la pena. Lograrlo tres veces en el difícil mundo del motor será -si los hados y los dioses siguen siendo propicios- motivo de gran fiesta…., y de gran paz para Fernando Alonso.

Aún queda Le Mans; a Fernando Alonso le bastaría con acabar entre los diez primeros, pero son veinticuatro horas y le toca mantener la guardia alta, muy alta. Tan alta como la mantuvo en Spa: una carrera infernal bajo lluvia extrema y nieve y granizo, las vueltas durísimas tras el coche de seguridad.

Pero los dioses parecen estarle mimando, protegiendo, mirando con sus mejores ojos.

Audaces fortuna iuvat!

La suerte favorece a los audaces… lo decía hasta el prudente Baltasar Gracián. En Spa fueron los dioses o los hados de la electromecánica quienes facilitaron grandemente su paso del segundo al primer puesto: el error eléctrico en el Toyota TS05’ nº 7.

Si le siguen favoreciendo los dioses veremos a Alonso calzarse la corona por tercera vez, su tercer título mundial, el 16 de junio a las tres de la tarde en Le Mans, en Francia, Europa… viejo corazón incontestable del llamado mundo occidental.

Se lo merece enormemente, su esfuerzo e imaginación están siendo deslumbrantes. Así que: ojalá.

 

Tigre tigre

 

La ausencia de Niki Lauda

1 Comentario

  1. Sí que se lo merece, cualquier otro estaría por ahí gastándose sus infinitos millones y dedicándose a mirar su pasado glorioso. A ver si os sale a los alonsistas el ojalá, que los antis se ponen muy graciosos cuando les tocan los alonsos.

    Lástima que el artículo sea tan corto, pienso que el tema daba para mucho más. Me temo que el tigre tigre es un poco perezoooooso.

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