Es sorprendente que se note tanto que no está, que la ausencia de Niki Lauda sea tan notoria y poderosa como su presencia; o más.

Hace poco más de un mes murió Charlie Whiting, pero dudo que su ausencia sea tan palpable para los seguidores del Circo de la F1, como la de Niki Lauda.

Lauda era, es, el puente con el pasado; el puente con la grandeza indiscutible; el hombre que no tenía detractores: se puede odiar o tener manía a cualquier piloto o jefe de escudería, incluso a algunos ingenieros, pero no a una leyenda y él era, es, una leyenda. Un personaje de película.

Un personaje de película al que el mundo entero, y no sólo los seguidores del Circo, ha visto en el interior de un coche en llamas: porque era una película pero también era una reproducción de la realidad. Esas llamas que aún corren por su cara: las cicatrices del héroe, la marca del audaz, del luchador, del valiente.

Ver la cara de Niki Lauda es ver Nurburgring, es ver la verdad. Y por eso sus palabras siempre tenían, tienen, algo de oráculo, algo que se escucha con respecto y fascinación.

Las cámaras enfocan a Toto Wolf, el gran capo de La Mercedes, y sin darnos cuenta vemos más a Lauda, la ausencia de Lauda, que a Wolf.

Lauda no está, nos damos cuenta cuando las cámaras entran en el box de Mercedes, y es necesario tomar aire para asimilarlo y a continuación pensar que quizá en verdad sea temporal, que volveremos a verlo pronto en los circuitos, lanzando collejas verbales al mismísimo Hamilton, y a cualquier otro que le apetezca y se le ponga por delante.

Repito: Las llamas del valor están en su cara y en sus palabras está la verdad: porque ya nada tiene que temer o disimular.

Y él está; en su ausencia está. Al no estar: está aún más, Niki Lauda. Y aunque el precio sea menos magia y más cotidianeidad, desde Las almas y la F1 pedimos a los dioses y los ángeles de la F1 que le concedan fuerza y salud suficientes para regresar pronto al Gran Circo, que podamos volverle a verlo y a escucharlo. Ojalá.

 

Tigre tigre.

2 Comentarios

  1. Creo que nadie estará en contra de este artículo, y si así ffuera… poco diría de ese alguien. Tigre tigre.

  2. Los dioses no escucharon la petición que le hacíamos en este artículo. By Niki. si hay carreras en el cielo y en el infierno: las ganarás. Tigre tigre.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

cuatro × cuatro =