Expertos en Comunicación analizan para Diario16 las críticas en el Congreso de Pablo Iglesias al poder mediático

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Pablo Iglesias realizó el miércoles desde el Congreso, una crítica sin precedentes en la Cámara Baja contra el poder mediático. La intervención como vicepresidente tercero del Gobierno no ha pasado desapercibida y ha generado numerosas críticas de la derecha y un aluvión de reacciones en redes sociales a favor y en contra. Diario16 ha querido analizar estas duras declaraciones con destacados expertos en Comunicación.

Entre las declaraciones de Iglesias contra los medios, incluido el ente público de RTVE, cabe destacar el poder que atribuye el vicepresidente al poder mediático. Según sus propias palabras, «los poderes mediáticos han tenido y tienen una enorme capacidad para ejercer presiones. Esto lo dijo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con Jordi Évole en Salvados, que Prisa le presionó para que no llegar a un acuerdo con nosotros».

En su intervención, el líder de Unidas Podemos puso de manifiesto que ante los medios no «hay ningún elemento de control democrático» y llegó a acusarles de ser la causas principal «del auge de la extrema derecha es la normalización de las agendas en los poderes mediáticos».

A juicio de Iglesias, los medios «ejercen esa influencia determinante en la opinión pública. Deciden las agendas, de lo que se habla y de lo que no. Qué voces escucha la ciudadanía y cuáles no«. Incluso destacó que «deciden a través de los vínculos con la industria editorial y audiovisual, las películas que se ruedan, las series que se hacen e incluso los libros que se publican».

Viñeta de Paco Santero

Hablan los expertos en Comunicación para Diario16

Pedro Lechuga (presidente Colegio de Periodistas de Castilla y Leon)

El presidente del Colegio de Periodistas de Castilla y León, Pedro Lechuga, analiza esta intervención de Pablo Iglesias, que define como peligrosa. A su juicio, «sus declaraciones poniendo en entredicho la labor de los medios de comunicación en nuestro país, me parece muy peligrosas. No solo para los medios de comunicación y los periodistas, sino para la salud Democrática».

Entiende Lechuga que «no podemos coartar la libertad de prensa poniéndo a los medios y los periodistas en el centro del debate, cuestionándonos, ante la sociedad. ¿Qué quiere Pablo Iglesias, que nos informemos a través de las redes sociales?

Reconoce el presidente de los periodistas en Castilla y León que «lógicamente que hay malos periodistas, como en todas las profesiones, igual que hay malos políticos». Pero, entiende que a Pablo Iglesias, se le olvida que hay periodistas en este país en el que hay partidos políticos «donde se les prohíbe hacer su trabajo. Es paradojico que Pablo Iglesias, que es un defensor, como yo, de la libertad de expresión, luego trate de coartar la labor de los periodistas».

Pone como ejemplo que Vox, en las pasadas elecciones de Catalunya, prohibiera entrar a periodistas de la SER en su sede.

Y afirma también que «como dijo Pablo Iglesias, claro que hacemos la agenda. Lógicamente, porque los medios de comunicación en una sociedad democrática tienen, entre otras funciones, ejercer de contrapoder. Ha sido siempre así y eso debería ser».

Lamenta también el presidente de los periodistas castellanoleoneses que ni éste ni gobiernos anteriores hayan permitido la puesta en marcha de la ley de Consejo General de Colegios de Periodistas, «para autoregular la profesión desde un órgano independiente».

César Coca (profesor Comunicación en la UPV)

El profesor de la Universidad del País Vasco y director del Master El Correo), César Coca, considera que «lo que garantiza la libertad de expresión es la pluralidad de medios. Que no haya obstáculos para su creación y salida diaria a la calle. Durante mucho tiempo, las limitaciones del espacio radioeléctrico hacían que las licencias de emisión de radio y TV concedidas por los poderes públicos tuvieran una importancia singular. Hoy es posible usar internet para contarlo todo y en todos los formatos».

A su juicio, «el vicepresidente Pablo Iglesias olvida que ya hay una legislación antimonopolio y una comisión reguladora de la competencia en la que hasta donde yo sé el Gobierno tiene algunas competencias. Por supuesto que es mejor tener muchos medios que pocos, y que existan muchos accionistas en los mismos. Pero es por lo menos llamativo cómo cambia la visión de los medios según el político de turno esté en la oposición o en el Gobierno. Y no hay que olvidar que una de las cadenas televisivas de un grupo al que el vicepresidente aludió en el Congreso con tono crítico tuvo un papel relevante a la hora de darle voz, mucha voz, y popularidad, mucha popularidad. Ni se puede olvidar tampoco que los medios públicos, donde los grupos privados de comunicación no tienen presencia, distan de ser modélicos».

Para el catedrático de la UPV «los políticos, los de todos los partidos, están siempre incómodos con la libertad de expresión. Solo les satisface plenamente cuando se usa para darles la razón. Pero, como dijo Rosa Luxemburgo, la libertad de expresión debe ser sobre todo para quienes piensan diferente porque incluso las más férreas dictaduras están muy abiertas a las opiniones favorables. ¿Y sobre las acusaciones de mentir? Algunos medios mienten, gritan airados muchos comentaristas en las redes sociales. Creo que es más ajustado decir que algunos medios, todos los medios en realidad, se han equivocado. No una vez ni dos. Es normal: están hechos por seres humanos. Pero la acusación de mentir en boca de algunos políticos induce a la risa».

Txema Valenzuela, consultor en Comunicación

El fundador de La Propagadora, Txema Valenzuela, entiende que la intervención de Pablo Iglesias sobre los medios de comunicación «caricaturiza varios de los males de la política española». A su juicio, «atribuye a los medios un poder que, a estas alturas, siendo sinceros, no tienen y que, además, no es comparable con el poder ejecutivo, legislativo o judicial. Busca un enemigo para calentar a la opinión pública, algo que ya está mal siendo oposición, pero que desde el gobierno de todos es, directamente, irresponsable».
Este prestigioso consultor califica de el discurso de Iglesias de «victimista y polarizador», algo que califica como «peligroso desde cualquier ámbito, pero desde una institución del Estado como la vicepresidencia del Gobierno es inconcebible. Pablo Iglesias, pero también todos los que ocupan un puesto representativo, deberían tener en cuenta una cosa constantemente: en el momento en el que resultan elegidos se deben a la institución y a todos los ciudadanos a los que representan».
A su juicio, «las arengas de manual partidista de primera mitad del siglo XX no deberían tener cabida en el XXI. Una cosa es que el periodismo esté más orientado al clic que al servicio público, y en su pecado lleva la penitencia en forma de crisis de credibilidad y de negocio, y otra que sea el enemigo a batir por un señor que, en este mismo entorno mediático, ha llegado a ser vicepresidente del Gobierno».

Manel Borrell Rius (profesor Grado Comunicación en la Universidad Pompeu Fabra)

La valoración el profesor Borrell a la intervención del vicepresidente es «que los medios tienen su sesgo interesado y, en algunos casos, condicionado, es una obviedad. Sin embargo, aplicar fórmulas intervencionistas o de control, resolvería menos cosas de las que dañarí». A su juicio, «mejor, fomentar el pluralismo».

Rosa Montero (periodista y escritora)

La periodista Rosa Montero, una de las figuras más reconocidas del Periodismo en España, da su opinión a través de las redes sociales sobre esas declaraciones de Pablo Iglesias.

En su mensaje en twitter, la escritora y periodista destaca que: «La libertad, la pluralidad y la tolerancia tienen que empezar en casa», como respuesta a un hilo de tuit sobre las críticas de Iglesias al poder mediático en el que se destaca que él mismo ha propiciado un medio sin periodistas, como es el caso de La Última Hora:

Sergio Arestizabal (periodista y vocal de la Comisión de Seguimiento Interno y Calidad de los Grados en Comunicación Audiovisual de la USAL)

Para el periodista vasco Sergio Arestizabal, director de Comunica2, «es necesario y urgente abrir un debate sobre los medios de comunicación y el Periodismo –protagonizado sobre todo por los y las periodistas– con el fin de mejorar muchas malas prácticas que se llevan a cabo en medios de comunicación y gabinetes de prensa, tanto públicos como privados, que perjudican el derecho constitucional a la información».

Sin embargo, a su juicio, «pero Pablo Iglesias no puede lanzar ese discurso –fácil, aunque arriesgado– de forma generalizada, con el mismo estilo con el que puso en duda la Democracia en España. Que haya errores, aunque muy graves, no lo justifica. Pero la clase política tiene también que entonar el mea culpa, porque es imprescindible un buen sistema educativo –de aquellos polvos vienen estos lodos– para que toda la ciudadanía pueda tener las claves necesarias que le permitan interpretar de dónde y cómo le llega la información, así como valorar la profesionalidad del medio y de quien la firma».

José Óscar Plaza (profesor de Comunicación en la Universidad Pompeu Fabra)

Para el profesor asociado de la Pompeu Fabra, el diagnóstico de Pablo Iglesias sobre cómo se concentra el poder mediático es acertado. Según explica, «ya lo decía el gran Kapuściński: «Cuando se descubrió que era un negocio, la verdad dejó de ser importante».

A su juicio, «la cura que propone Iglesias, sin embargo, nos retrotrae a tiempos pretéritos, aquellos en los que el fundador de su némesis política, Manuel Fraga, dirigía la censura sobre la prensa. Resulta evidente que los medios están controlados por la derecha, pero ejercer una suerte de control, por muy «democrático» que se defina, va contra la teórica independencia de la prensa y causaría el efecto contrario al pretendido«.

Plaza considera que lo que debería hacer la administración «es obligar a la colegiación obligatoria de los periodistas y que la profesión tuviera suficientes armas como para luchar no solo contra la concentración del poder mediático, sino también para regular la publicidad institucional y combatir el intrusismo profesional. Solo una prensa libre en todos los aspectos, también desligada de los controles gubernamentales, nos hará libres a los ciudadanos».

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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