Viñeta "¿Quién inhabilita?", de Paco Santero.

Madrid y su delirante presidenta, Isabel Díaz Ayuso, dejan entrever su intención de insumisión. Ironías de la vida esta desobediencia desde un gobierno autonómico tiene lugar en la simbólica fecha del 1-O. A diferencia de ese otro 1 de octubre -el catalán- es que aquí no habrá declaración institucional del Rey Felipe VI ni tan siquiera se aplicará el 155, aunque podría hacerlo en caso de que desde Sol se insistiera en desobedecer las órdenes del Gobierno de España. Aquí sólo se trata de la salud de los madrileños y las madrileñas.

En esta ocasión, como entonces claro, cuando el parlament catalán protagonizaba la declaración de independencia, es el PP quien decide judicializar las cosas. Hoy Ayuso vuelve a anunciar que recurrirán la orden ministerial de Sanidad e incluso afirmaba esta mañana que “El Gobierno no nos puede imponer nada”.

Rebelión

La rebelión institucional, en esta ocasión, la encabeza el presidente del PP, Pablo Casado, desde Génova. Es el líder popular con menos apoyos de la historia de la Democracia quien ha movido los hilos para que las comunidades donde gobierna o cogobierna su partido se opongan a la propuesta de Sanidad.

En el camino, con la crisis política a flor de piel, han olvidado en Génova que se trata de vidas humanas, aunque ellos calculen- erróneamente por cierto- que los que puedan morir sean los madrileños más humildes y que menos les votan.

Ayuso y su Gobierno se rebelan ante la aplicación de unas restricciones que se han publicado ya en el BOE y que son de obligado cumplimiento

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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