Como afirmábamos en Diario16 antes de que se hicieran públicos los primeros datos de asistencia a los colegios electorales, la participación ha sido clave, principalmente porque, una vez más, el desencanto del votante progresista con los proyectos de los partidos políticos de la izquierda se ha traducido en elevados índices de abstención.

El PSOE ha demostrado que el proyecto socialdemócrata oficialista está agotado, es decir, el socialismo heredero de los postulados de Felipe González demuestra, tal y como está ocurriendo en el resto de Europa, que no está a la altura de las necesidades de los ciudadanos del siglo XXI. Esa socialdemocracia es vista por las clases medias y trabajadoras como más cercana a los intereses defendidos por la derecha que a lo que se espera de un partido que tiene en sus siglas las palabras «socialista» y «obrero». La desmovilización del votante socialista es el castigo hacia un proyecto que ya no tiene cabida en una sociedad que está manejada por poderes a los que sólo puede combatirse con un socialismo real y sin ningún tipo de edulcoración.

Por otro lado, la abstención del votante de la izquierda también ha afectado a la candidatura de Adelante Andalucía. En este caso la presencia de Podemos en las instituciones y la incapacidad de hacer efectiva la transposición del activismo a lo institucional ha generado el desencanto del electorado más cercano a las esencias fundacionales del partido morado, sobre todo ante la posibilidad de que se pudiese oficializar un pacto con Susana Díaz. Ni siquiera la figura de Antonio Maíllo les ha hecho penetrar en territorios que hasta ahora tenían vedados.

Esta debacle abre la puerta a que gobierne la derecha fascista. Sí, la extrema derecha porque, aunque el presidente fuera Juan Manuel Moreno Bonilla, las exigencias de VOX van a ser las que decanten la balanza parlamentaria.

Por otro lado, hay que tener en cuenta un hecho que ha movilizado al electorado del conservadurismo andaluz: el tema catalán. Ciudadanos y VOX, los partidos que han tenido un discurso más duro con el independentismo han sido los únicos que han subido en escaños. El Partido Popular ha perdido siete diputados como castigo a lo que desde la extrema derecha se tomó como una actitud blanda de Mariano Rajoy en Cataluña. Sin embargo, esto también puede haber afectado a una parte importante del votante socialista más cercano a esa socialdemocracia institucional.

Los resultados andaluces son importantes de cara a la política nacional. Es alarmante el crecimiento de la extrema derecha, sobre todo porque no tiene contrapeso ni en el bloque progresista ni en los partidos que teóricamente ocupan el espacio de la democracia cristiana o del liberalismo conservador. Sin embargo, para frenar ese crecimiento de los ultras, de los herederos del bunker, se debería potenciar al centro derecha, algo que es imposible con Pablo Casado y con Albert Rivera liderando los dos partidos a nivel nacional porque ellos mismos se han negado a definir a la formación de Santiago Abascal como de ultraderechistas o porque, como afirmó el presidente del PP, comparten muchas de las ideas de VOX.

En el lado progresista, las elecciones andaluzas deberían dejar claro que no se puede permitir que la extrema derecha gobierne España. Para ello es necesaria una unidad a la hora de aplicar una agenda social potente que desmonte la obra del PP en la que se unan tanto la izquierda española como la nacionalista, es decir, el pacto de la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a la Moncloa.

Los ciudadanos quieren medidas sociales que esta derecha no le va a dar. Por eso ha llegado el momento del acuerdo para evitar en España lo que ha ocurrido en Andalucía; ha llegado el momento de resetear proyectos del pasado que ya no tienen vigencia para volver a las esencias ideológicas que algunos metieron en un baúl porque confundieron las razones de Estado con las necesidades del pueblo. Hay que restituir con urgencia la coherencia de gobierno e ideología. La izquierda no puede y no debe, porque no es justo, desilusionar al pueblo con gestos de sumisión ante las dictaduras privadas desde los poderes de la democracia, siempre cómplices con la derecha, cuando no corruptos, ni, ideológicamente, mantener a fraudes humanos como imagen de la verdad, la ética, la coherencia…, y la insolidaridad con los derechos humanos. Ha llegado el momento de que la izquierda emprenda la resistencia y la autocrítica. Andalucía siempre ha sido el banco de pruebas de la política. Por tanto, a los progresistas les toca comenzar desde Andalucía la reconquista de la dignidad y la obligación de devolvérsela al pueblo.

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3 Comentarios

  1. Cómo un partido que empieza de cero puede conseguir 400000 votos muy sencillo le han votado todos los afectados por la estafa del Banco Popular.
    Pronóstico qué vox obtendrá en las generales un millón y medio de votos mínimo qué son los votos de los afectados por el robo del banco Popular esto ha sido ignorado por todos los periódicos de España a excepción hecha del único periódico que tiene vergüenza verdad justicia y responsabilidad y no está comprado por el Banco Santander en Diario16 muchas gracias en las generales vox será definitivo porque se producirá un empate técnico entre el PP ciudadanos y el PSOE y ahí estará la oportunidad de los afectados ,los partidos tienen que cambiar su estrategia el que prometa que va a solucionar tremenda estafa del Banco Popular será el que se lleve el gato al agua aunque seguramente cómo están comprados por los préstamos del Santander seguirán callando de forma cómplice como hasta ahora Rivera es un cachorro Bilderberg el PSOE no ha hecho absolutamente nada por los afectados menos guiños a los separatistas y convivencia con podemos el PP tiene la posibilidad de que al haber desaparecido todos los responsables del robo del partido Rajoy ko Cospedal ko,Soraya Sáenz de Santamaría ko ,Luis de Guindos fuera del partido en Europa pueda salvar la situación prometiendo corregir todos sus errores sigan ignorandonos como si no existiéramos así les va .el voto de vox son los votos de castigo de España a esta falsa democracia , podría incluso conseguir un millón de votos más porque la gente de derechas se ha dado cuenta que el voto a vox es un voto útil

  2. La actitud servil del Psoe ante una derecha, que no olvida su pasado franquista, es la causa del problema. Zapatero tenía la posibilidad de cambiarlo todo, pero esa falta de fe en sus propias creencias y ese acercamiento a las comodidad del poder, puertas giratorias, les ablandaron, por eso Podemos existe y ahora hay que negociar con ellos, porque si lo hacen con el PP o Ciudadanos sería un franco retroceso
    https://iberomagazine.com/2018/10/30/el-fracaso-de-la-social-democracia/

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