Los 10 fueron detenidos por la Guardia Civil el pasado martes en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), por el asalto masivo de la valla de Ceuta. En el asalto en el que accedieron a España al menos 602 inmigrantes, algunos llegaron a usar palos, piedras, cal viva, aerosoles como lanzallamas y heces para atacar a los agentes. Sumado con el empleo de cizallas o sierras radiales para cortar la alambrada. 22 guardias civiles resultaron heridos y 132 inmigrantes acabaron afectados con diversos cortes y contusiones.

A nueve de los detenidos se les investiga por atentado a agentes de la autoridad, pertenencia a organización criminal y daños. La Guardia Civil pesnsó desde el principio que el asalto a la valla estaba organizado por un ciudadano de Togo que llegó a agredir ayer a un agente en el momento de la detención. Sin embargo, el juez ha decidido ampliar la presunta responsabilidad en la organización del salto a otro de los subsaharianos. A los dos se les considera “jefes del asalto” y ha decretado su ingreso en la prisión de Ceuta, eludible con una fianza de 6.000 euros.

Nueve de los 10 detenidos se han acogido a su derecho de no declarar ante el juez. Tanto el juez instructor como la Fiscalía de Ceuta han podido reconstruir los hechos gracias al testimonio de tres testigos, uno de ellos protegido.

En varias ruedas de reconocimiento se ha podido identificar a nueve de los inmigrantes implicados: dos han sido enviados a prisión y los otros siete han quedado en libertad con cargos. Para el décimo, el magistrado ha decidido dejarlo en libertad sin cargos, al no existir pruebas que determinen su participación en los hechos violentos. Los siete que han quedado en libertad provisional tienen también la prohibición de abandonar el país mientras se tramita el procedimiento.

Los diez detenidos son nacionales de Togo (1), Camerún (2) y la República de Guinea (7). El “cabecilla” togolés ofreció, según la Benemérita, una “fuerte resistencia” a su detención y causó lesiones de carácter leve a uno de los componentes del operativo desplegado por la Benemérita en el CETI.

Hace dos días la Guardia Civil detuvo en el CETI de Ceuta a diez de los 602 inmigrantes que el pasado 26 de julio protagonizaron uno de los más violentos asaltos a la valla del perímetro. El instituto armado les acusa de pertenencia a organización criminal, daños y atentado a la autoridad.

Según fuentes del cuerpo, tras un mes de investigaciones los funcionarios determinaron que esta decena de extracomunitarios fue la que lideró aquel asalto en el que resultaron heridos 22 guardias y que fue el primero en el que los inmigrantes usaron cal viva y ácido para mantener alejados a los funcionarios, una técnica que se repitió el miércoles de la semana pasada, cuando 118 extracomunitarios (de los que 116 ya han sido repatriados) entró en la ciudad autónoma por la fuerza.

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