El Barcelona gana en el último suspiro, y hasta la extenuación de las jugadoras, al Atlético de Madrid en la final de fútbol de la Copa de la Reina. Pero una vez más, las jugadoras no pudieron recibir su trofeo de manos de la Monarca, a pesar del título que lleva su nombre.

Desde que llegó al trono en 2014, el rey Felipe VI, incluso acompañado de la reina Letizia, se persona en cada final de la Copa del Rey, la última el pasado mes de abril en el Wanda Metropolitano. Pero no en la del fútbol femenino. Ni él ni su mujer. Ni su antecesora, la reina Sofía, que tampoco asistió nunca a estas competiciones.

Sería impensable que Felipe VI no estuviera en la entrega de la Copa del Rey, mientras que, a pesar de las reivindicaciones de las mujeres deportistas por la igualdad, Leticia -igual que ocurriera con Sofía- jamás asiste a esta competición.

Las chicas han vuelto a estar a la altura en un gran partido por parte de ambos equipos, donde las jóvenes han demostrado en los 117 minutos de duración del encuentro que tienen garra, fuerza y saben de fútbol.

Desprecio

La ausencia de la Reina en la competición femenina que lleva su nombre pone de manifiesto un desprecio a las jugadoras y a la propia institución que representa.

En el deporte hay mucho camino por recorrer con respecto a la Igualdad, lo mismo pasa en el fútbol. Las chicas Juegan igual que ellos, visten la misma camiseta, defienden el mismo escudo, pero no tienen los mismos sueldos, las mismas condiciones, las mismas oportunidades y mucho menos el mismo reconocimiento.

Son ya muchas las voces que se plantean si la Monarca merece que esta competición mantenga su nombre. Desde luego, no estimula la lucha de igualdad en el deporte. De hecho, la calidad del fútbol de la liga femenina se asemeja cada vez más a la masculina en Primera División, como demuestra el hecho de que más de 25.000 espectadoras y espectadores asistieron ayer en Mérida a esta final con la que se hicieron las chicas del Barcelona.

Es la tercera vez que de forma consecutiva Doña Leticia da plantón a las deportistas , a las muieres que están haciendo posible gestos públicos de igualdad con mucha dignidad , mujeres que reclaman paridad en la competición, en el trato de la federación, en derechos que sin lugar a duda les corresponden.

La ciudadana Letizia, que ahora obstenta el título de Reina, las marginas y ningunea.

De igual forma que el Rey asiste, año tras años, a la entrega de la Copa del Rey, en los tiempos actualidad, de igualdad y paridad, sería de obligado cumplimiento que la Rina hiciera lo mismo.Se da la circunstancia que este año también en la competición masculina -igual que en la femenina- ha ganado el Barša[.

Nadie de la monarquía estuvo representado en las finales coperas femeninas: 2015 en el Municipal Álvarez Claro de Melilla y 2016 y 2017 en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Tampoco ayer en el estadio Romano de Mérida. La agenda de la Casa Real no tenía prevista actividad alguna ayer. Las deportistas, por el momento, no entran en sus planes.

Cada vez son más las voces que denuncian esta discriminación en el deporte. La propia campeona del mundo de Ciclismo, Dori Ruano, escribía en nuestro medio al respecto. En su artículo ya adelantaba que : “La discriminación llega hasta la Casa Real. Su Majestad la Reina nunca ha hecho acto de presencia en la entrega de la Copa que lleva su nombre en deportes como el baloncesto, fútbol, balonmano o voleibol. Sin embargo, es muy habitual ver a Su Majestad el Rey entregar el trofeo en el fútbol masculino”.

Son tiempos para el cambio, decía Dori Ruano en este artículo. Algo que hoy exige y reclama Diario16.

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1 Comentario

  1. No tiene sentido esta campaña cuando las campeonas se han cubierto de la bandera catalana y no hubieran querido dar la mano a la Reina

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