La crisis sanitaria del SARS-CoV-2 está forzando unos cambios de costumbres a todos los niveles y muchos sectores económicos deberían aprovechar para acelerar y difundir la introducción de nuevas tecnologías en su trabajo diario.

Ahora que se habla de extremar las medidas de higiene para facilitar la recuperación de la movilidad, un sector que necesita esta actualización tecnológica es el de la hostelería.

En concreto el sector hotelero puede beneficiarse inmediatamente de las posibilidades que ya ofrecen los teléfonos móviles, las conexiones WiFi y la integración domótica.

Desde el momento de la reserva hasta la salida y el pago de la factura, muchísimas operaciones que requieren el contacto con objetos y aparatos que luego utilizarán otras personas se podrían evitar.

Vamos a imaginarnos como podría funcionar un hotel integrando estas tecnologías.

La reserva y la gestión de esta actualmente ya se puede hacer desde un teléfono móvil a través de cualquiera de las plataformas más conocidas.

Con la confirmación de la reserva recibimos un email con un código QR y el enlace para descargar la aplicación del hotel e instalarla en nuestro teléfono.

Al llegar al hotel un lector de códigos QR nos abre la puerta de entrada al hotel (igual que nos abre la puerta al control de seguridad en los aeropuertos con la tarjeta de embarque).

En la recepción repetimos el procedimiento en la terminal de facturación donde una pantalla nos dará las instrucciones para conectar con la red WiFi protegida del hotel y nos invitará a abrir la aplicación que instalamos al momento de la reserva.

A partir de este momento, nuestra interacción con el hotel se gestionará desde la pantalla de nuestro teléfono.

Confirmaremos nuestra tarjeta de crédito, contestaremos las preguntas de la gestión del registro (desayuno, aparcamiento u otras opciones).

Al terminar el registro nos asignará la habitación e instalará en nuestra aplicación la “llave electrónica” para acceder.

Delante del ascensor, de nuevo acercaremos nuestro teléfono con el Código QR al lector para llamar el ascensor que al llegar abrirá la puerta y sabrá ya a que planta nos tiene que llevar.

Mismo procedimiento para la abertura de la puerta de la habitación.

Una vez entrados en la habitación, la aplicación del hotel nos permitirá controlar la iluminación, las persianas y/o las cortinas, la calefacción o el aire acondicionado, todo a través del móvil.

Los más sofisticados puede hasta optar para conectar con un  asistente de voz (Alexa, Google u otro) que permitirá efectuar toda una serie de operaciones con comandos de voz, preguntar por la previsión del tiempo, la situación del transporte público, como llegar al sitio que queremos visitar, programar el despertador, escuchar música, etc.

La aplicación misma, a través de la conexión WiFi que comparte con el televisor, permitirá utilizar el teléfono en lugar del mando a distancia tradicional.

El código QR nos volverá a ser útil por la mañana al acceder al salón del desayuno para identificarnos y cargar el coste a la habitación. Mismo sistema para cualquier cargo adicional en la cafetería.

Al marchar, al paso por la terminal de facturación de salida, volveremos a utilizar el Código QR para identificarnos y confirmar los datos de la factura o recibo que, una vez comprobado el pago, el hotel nos enviará a nuestro correo electrónico.

En todo momento la aplicación nos proporcionará la posibilidad de contactar con el conserje a través de una video llamada para consultas y resolución de dudas o incidencias que puedan ocurrir durante la estancia.

La implantación de estos sistemas, más allá de la emergencia sanitaria actual, permiten reducir la exposición de los clientes del hotel a todo tipo de gérmenes, virus y bacterias que se encuentran pantallas, teclados, interruptores, mandos, manillas de uso compartido, sustituyéndolos por la única pantalla de mi teléfono móvil o mediante comandos de voz.

Todas las soluciones tecnológicas propuestas en este ejemplo ya existen y se utilizan habitualmente en otros ámbitos.

Un país como España que se juega mucho en la recuperación rápida del turismo, presentarse preparados y actualizados tecnológicamente y siendo los primeros en ofrecer un servicio y una seguridad mejorados tendríamos un factor diferencial que contribuiría a posicionar el servicio hotelero en la punta de lanza del mercado turístico.

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