Vox no ha surgido de la nada. Tiene unas causas, unos antecedentes políticos e históricos, una razón de ser. Y basta con echar un vistazo a la historia de España para comprobar que en la década de los 30 del pasado siglo ya hubo un partido que siguió, paso a paso y con una exactitud que provoca escalofríos, una hoja de ruta que recuerda mucho a la que ha recorrido el partido de Santiago Abascal en los últimos meses de meteórico crecimiento exponencial. Hablamos, cómo no, de Falange Española de las JONS, el partido político que fue la sucursal del nacionalsindicalismo de corte fascista en España. FE-JONS fue el resultado de la fusión, el 15 de febrero de 1934, de las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (JONS) de Onésimo Redondo y Ramiro Ledesma Ramos con la Falange Española (FE) de José Antonio Primo de Rivera.

No se trata de decir que Vox es como Falange, ya que estamos ante una ultraderecha modernizada y adaptada a los nuevos tiempos, pero su génesis, sus trayectorias y sus formas políticas se parecen sospechosamente. Al igual que FE-JONS, la formación verde es una especie de monstruo de Frankenstein que ha ido formándose con la fusión de los despojos de otros partidos de la derecha española, desde el ala dura del PP hasta Democracia Nacional, desde Fuerza Nueva y España 2000 hasta Hogar Social. Bajo ese punto de vista, Vox es una especie de casa común de la ultraderecha antisistema que sueña con acabar en el futuro con la democracia tal como hoy la entendemos. Lo mismo que en su día imaginó la Falange.

Pero las sorprendentes similitudes entre ambos fenómenos van mucho más allá. Falange contó desde sus comienzos con militares descontentos a los que incluyó en sus cuadros y estructura de mando, oficiales retirados como Emilio Rodríguez Tarduchy, Luis Arredondo, Ricardo Rada o Román Ayza. Algunos de ellos eran miembros de la Unión Militar Española, conspiradores que repudiaban la República y que simpatizaban con la extrema derecha monárquica. De hecho fue un militar, Juan Antonio Ansaldo, el encargado de organizar las milicias del partido: la Falange de Sangre o Primera Línea. Curiosamente, Vox ha seguido el mismo plan: incorporar a militares retirados en sus filas. Hace apenas unos días hemos conocido que Abascal ha fichado a un puñado de generales retirados, algunos de los cuales han firmado un manifiesto de glorificación a Franco.

Hay más puntos en común en las vidas paralelas de Falange y Vox. Tras el crack del 29 la extrema derecha resurgió en toda Europa, sobre todo en Alemania e Italia. La crisis dejó a millones de personas en la indigencia, europeos rabiosos contra las democracias liberales corruptas. Esa gente se convirtió en el caldo de cultivo perfecto para los partidos fascistas como Falange, que supieron sacar provecho de la depresión económica. Hoy vivimos un proceso similar. La crisis de 2008 ha dañado seriamente la confianza de muchos en el sistema y Vox ha sabido canalizar el descontento social. El hundimiento de la derecha liberal dio alas a Falange, al igual que la descomposición del PP por la corrupción ha alimentado a Vox. La “derechita cobarde” a la que se refiere Abascal no es más que una reedición de aquellos viejos discursos en los que José Antonio Primo de Rivera criticaba la “palabrería liberal” y aseguraba que “en el fondo, la derecha es la aspiración a mantener una organización económica, aunque sea injusta”.

La extrema derecha falangista que se propagó como una fiebre durante la Segunda República se nutrió del discurso xenófobo antisemita (Vox promueve la islamofobia); de los mitos apocalípticos como el final de la pura raza española y del odio al socialismo y al comunismo, enemigos irreconciliables de España. Todo eso está también en la formación de Abascal, que al igual que Falange cuenta con el apoyo del carlismo tradicional y de cierto sector de la Iglesia católica deseosa de que llegue al poder un partido como Vox que defiende la familia tradicional, el antiabortismo, el antifeminismo y la homofobia, considerada por la curia eclesiástica como un trastorno mental.​

Todo son concomitancias, curiosas coincidencias entre Falange y Vox. Así, Ramiro de Maeztu, miembro del grupo Acción Española y uno de los principales teorizadores de la extrema derecha, impulsó en 1931 la defensa de la Hispanidad, otra gran obsesión de Vox, que ha llegado a proponer que el Día de Andalucía pase a celebrarse el 2 de enero, en conmemoración de la toma de Granada y la culminación de la Reconquista. La nostalgia por el pasado, el amor a las tradiciones, fiestas y costumbres españolas, la vuelta a la época imperial de Felipe II, el respeto a la tradición católica, Dios, patria y orden, todo eso estaba en las palabras de José Antonio, como ahora está en el programa electoral de Abascal.

Por supuesto, la indisoluble unidad de la patria española se lleva hasta sus últimas consecuencias, hasta dar la vida por ella si hace falta, algo que está en FE-JONS como está también en los enfervorecidos discursos de los líderes de Vox. Las analogías entre uno y otro partido son abundantes. José Antonio dijo aquello de “no hay más dialéctica admisible que la dialéctica de los puños y de las pistolas cuando se ofende a la justicia o a la Patria”. El llamamiento a la violencia fue una constante en los mensajes del líder de Falange, que también llegó a decir: “Queremos que España recobre resueltamente el sentido universal de su cultura y de su Historia. Y queremos, por último, que si esto ha de lograrse en algún caso por la violencia, no nos detengamos ante la violencia”. En esa agresividad física, Abascal parece distanciarse del que fue su mentor e inspirador político, pero su adicción por las armas le delata. Y no esconde nada bueno.

16 Comentarios

  1. La Falange del siglo XXI es Falange Auténtica, dejad de jugar a las comparaciones, que si se parece a vox, a podemos, a ciudadanos…. El ideario falangista combina las ideas de defensa de la justicia social con un proyecto de patriotismo solidario, y cualquiera de los partidos mencionados pasan de esto, o se quedan con una cosa o con la otra.

  2. Hay en el artículo varios errores. El más llamativo es «Falange Española de las JONS, el partido político que fue la sucursal del nacionalsindicalismo de corte fascista en España». Supongo que quiere decir «del nacionalsocialismo», porque el nacionalsindicalismo, si no estoy equivocado, fue precisamente un invento español, representado por la Falange.

  3. No me envíen más mentiras, que os pasa como al cagado que no se huele, defendeis al PSOE, el partido más corrupto del mundo.

  4. Que articulazo ! VOX partidario de nacionalizar la Banca, cogestionar las empresas, reformar el agro y supresion de latifundios, nacionalizacion de servicios de intres nacional luz, transporte, ferrocarril etc, desmontar gran capitalismo industrial… igualito que fe y de las jons de la,Republica…jajaja

  5. Si Podemos era la nueva Falange y ahora Vox es la nueva Falange, ¿entonces se puede decir que Vox es el nuevo Podemos?

  6. Los de vox son capitalismo salvaje puro y duro. FE jons defiende la justicia social y las nacionalizaciones…. No soy de derechas pero clama al cielo este artículo.

  7. La sarta de tonterias que hay que oir. En mi caso soy trabajador, apolitico, de familia humilde, tengo tres carreras universitarias y hablo cuatroidiomas , quiero decir que no soy analfabeto. No tengo ideologias, y me da absolutamnet eigual si VOX, es facha, falangista, de esxtrma izquierda, etc. Yo y mi familia votaremos a VOX, porque hoy por hoy, consideramos que es el partido que màs mira por los trabajadores , y por la gente honrada.
    Es que en algunos comentarios vienen a decir, que tiene que votar a cuiertos partidos , aunque te roben descaradamente.

    • Al 100% de acuerdo con su opiniòn. Yo tambèn votarè a VOX, y me da igual que sea de izquierdas, derechas, extrema dercha o mediopensionista. Les voy a dar la oportunidad a Vox , porque estoy hasta el gorro de ladrones, vividores y corruptos

  8. Comparar vox con Falange y tildarla de extrema derecha es casi denunciable, por falsedad, calumnia y desprestigio, por engañar a quien os lee. Un medio de comunicación tendría que ser más cuidadoso con dice, aquí empieza la manipulación.

  9. Pero esta que mierda es? Que tiene que ver el partido ultraliberal con Falange? Menuda basura de diario.
    Si vox quiere publicidad que se la pague, anda que comparar al mamarracho de Abascal con José Antonio es para que se os denuncie por las gilipolleces que acabáis de soltar.

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