En la vida tenemos que hacer muchas renovaciones, empezar de nuevo relaciones, trabajos, y situaciones que retomamos después de estar alejados de ellas por un tiempo.

Este reinicio puede ser apetecido o rechazado, y que nos cueste, pero siempre es bueno retomarlo desde una perspectiva positiva, habiendo extraído una enseñanza de la vivencia e ideas para afrontar con más fuerza y creatividad el nuevo ciclo.

La vida avanza en espiral ascendente, hacia una consciencia superior aunque pasemos por elementos similares. A veces pensamos que hemos dejado algo atrás que nos molestaba, pero mientras no sea comprendido, entendida su función, integrado y finalmente trascendido, lo llevaremos con nosotros a todas partes.

Mucha gente se empeña en viajar ahora, a parte de por descubrir lugares y tener experiencias interesantes, por huir de sí mismos. Pero uno se lleva por entero a cualquier lugar que vaya, aunque puede que la mente al sentirse atraída por lo nuevo, deje, momentáneamente, de crear los problemas a los que somos adictos, o incluso, por la interacción con otra forma de ver la vida, se produzca un cambio de esquemas mentales, que son los que en definitiva, crean nuestras sensaciones y nuestra óptica.

La renovación implica romper la inercia, la dificultad para avanzar, salir de la pasividad y de la indolencia. Recrearse a sí mismo es de las cosas que más rejuvenecen, tal vez sea por esto por lo que se definen objetivos nuevos, proyectos, e iniciativas para apuntar en otra dirección.

Decía Einstein que no se puede obtener resultados diferentes utilizando los mismos medios, y aunque con frecuencia hay factores accidentales que cambian las cosas, y el destino juega con nosotros a su antojo, parece conveniente cambiar cuando sentimos el deseo profundo de ello, o la evidencia nos indica a través de la conciencia, que hemos de realizar variaciones.

Nacer de nuevo a una vida basada en la positividad, la constructividad, los valores humanos, el amor como actitud y como manera de relacionarnos con todo lo que existe, seria nacer a ser adultos plenamente. Buscar la sabiduría siempre, y estar dispuestos a abandonar las creencias obsoletas, no ser acomodaticios, es una actitud además de sana, básica para sentirnos realmente vivos.

Nos sumergimos en la noche para nacer de nuevo al sol, a la luz, y en ella veremos lo que es necesario mejorar. A veces habrá que tirar todos los muebles, y algunos muros, pero no los pilares de nuestra casa, que son los que sustentan el edificio, estos pilares están formados por generosidad y fuerte determinación.

La convicción debe ser que incluso lo lúdico es conveniente que sea educativo, aunque existan momentos, claro está para “el dolce far niente”.

El ave Fenix nos indica que hay que pasar por el fuego para renacer, y esta combustión interior en ocasiones produce miedo, o la sensación de que se están perdiendo pautas queridas por estar acostumbrados a ellas.

Todo es rotatorio en la vida, nace, crece, se desarrolla y cambia, se transforma en otra cosa, aparece un nuevo nacimiento.

Seamos conscientes de los profundos cambios interiores antes de que se transformen en un clamor de nuestro interior, así favoreceremos la transformación mediante nuestros actos.

Despidamos lo viejo con afecto, pero sin apego, y demos la bienvenida a lo nuevo con alegría y sin miedo.

Apúntate a nuestra newsletter

Artículo anteriorCambio climático y el negacionismo interesado
Artículo siguienteLa policía ubica el 24 de agosto a Blanca Fernández Ochoa en un centro comercial de Pozuelo
Presidente de la ONG Paz en Acción, director de Radionuevaera.es, Coproductor del programa Tiempo de Cambio, colaborador de la revista Ser Consciente, coach, empresario, escritor y conferenciante. Tiene un profundo interés por todos los conocimientos humanísticos, dedicándose al estudio de la Psicología, especialmente el análisis de C.G.Jung, mediante una introspección de más de dos años. Su interés por comprender al ser humano y su destino le lleva a estudiar también Filosofía durante ocho años. Se forma en técnicas bioenergéticas durante un año y medio, y meditación, tres años. Es colaborador en periódicos, televisiones y especialmente en numerosas radios. Desarrolla varios productos que comercializa a nivel nacional como: -CURSOS DE AUTOAYUDA (12 TÍTULOS) -REVISTA: EL MUNDO DE LO INCREIBLE –PROGRAMAS: ELIMINE SU ESTRÉS Y VALORES PARA UNA CULTURA DE PAZ -LIBROS: RELACIONES HUMANAS, TECNICAS ÉTICAS DE VENTA y ESTRELLAS DE ESPERANZA. Imparte el taller: SER CONSCIENTE EN EL AHORA.

1 Comentario

  1. Bueno sí; pero eso sin lo primero es nada. Y lo primero de lo primero es TERMINAR CON ALGO definitivamente para poder empezar con otro algo. Lo que pasa es que, por ataduras, por intereses creados y por cumplir con un papel no idóneo que han creado los seres humanos, no terminan definitivamente con ese algo, por lo que arrastran sus cadenas decidiendo otras cosas en error, malvalorando y en cabreo de insatisfacción continua (inconsciente muchas veces). La psicología humana es en parte contradictoria y formada de estas ataduras, y se siguen por «el qué dirán», por «cumplir tu papel social estúpido que te has inventado, en donde eres el héroe» y por servir a muchos poderes (en un imperativo psicológico que te arrastra a ellos, por recoger amparos y protagonismos»). https://tusinrazonenturbia.blogspot.com Y es más fácil romper el átomo que ésas «durezas mentales creadas».

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre