El excomisario Villarejo, actualmente en prisión. Imagen de La Sexta.

Ángel Pérez-Maura, el empresario que contrató al ex comisario Villarejo para evitar ser extraditado a Guatemala, es primo de Ana Patricia Botín. Por otro lado, el naviero está emparentado también con Ángel Corcóstegui, el ex presidente del Banco Central Hispanoamericano que recibió una indemnización de 107 millones de euros tras la fusión con el Santander, porque su hijo Alejandro está casado con Gabriela Pérez-Maura, prima hermana de Ángel.

Hay que recordar cómo Corcóstegui, junto a Alberto Núñez Feijoo, fue el encargado de presentar el libro del abogado asesor y lobista del Santander, Manuel Medina, Se vende banco por un euro, libro que recibió todas las bendiciones de Ana Patricia Botín porque «no se metía con nadie». La presentación de este libro provocó cierta polémica, principalmente, por las fechas en las que se hizo y con el Caso Banco Popular aún bajo la instrucción del juez Andreu, quien, por cierto, también estuvo allí porque, tal y como reconoció a Diario16, «el autor era su amigo». Por otro lado, en la presentación de otro de su libro El éxito de la humildad, , Manuel Medina afirmó, ante más de 400 personas, que tanto Alberto Núñez Feijoo como Ángel Corcóstegui «eran de la familia».

Como podemos comprobar en el diagrama adjunto, Alberto Núñez Feijoo, como todos los presidentes de la Xunta, tiene una relación muy cercana al Banco Pastor por ser la entidad gallega por excelencia y, por consiguiente, tras la fusión y por extensión, la tuvo con el Banco Popular.  Sin embargo, sus relaciones y afinidades en el PP le muestran cercano a Mariano Rajoy, Luis de Guindos y a Soraya Sáenz de Santamaría, con lo que esto supone, sobre todo por la cercanía de ésta última al Banco Santander, entidad en la que también confluye la figura del abogado Manuel Medina.

Volviendo a los Pérez-Maura —Ángel Pérez-Maura está reclamado por la justicia de Guatemala por un presunto soborno al ex presidente Otto Pérez Molina y a la ex vicepresidenta Roxana Baldetti en relación con una concesión de un contrato al grupo TCB. Para evitar la extradición contrató los servicios de Villarejo—, y sin perder la perspectiva de la presentación de ese libro, existe una relación con el Caso Banco Popular, dado que Alejandro Corcóstegui, hijo de Ángel Corcóstegui, fue ascendido a director general de JP Morgan Chase en Londres en la época en que Emilio Saracho era vicepresidente mundial del banco americano. Afirman que fue el ex presidente del Popular el mejor valedor para este ascenso. Casualmente, hubo un tiempo en que Ángel Corcóstegui acudía a tomar café, como una visita de cortesía, casi a diario con el juez Fernando Andreu. Qué pena que a Villarejo no le hubiese encargado alguien saber de lo que allí se hablaba.

En la presentación del libro «pro-Santander» de Medina estuvieron, casualmente, Corcóstegui, que lo presentó junto a Alberto Núñez Feijoo, y Fernando Andreu al lado de Baltasar Garzón.

Todos ellos son amigos y tienen una relación estrecha de amistad y, de un modo u otro, casi todos han mantenido contacto con Villarejo. En una grabación publicada por el diario Público, el ex comisario habla de Andreu como de un habitual a las comidas que organizaba los martes o los miércoles, y al que denominó como su «amigo». Este juez, junto con Santiago Pedraz, Baltasar Garzón y la ministra Dolores Delgado (hay foros en los que se afirma que este cuarteto es quien controla la Justicia en España) también han aparecido en las grabaciones de Villarejo. No hay más que recordar las polémicas surgidas por los comentarios de la ministra en referencia a lo ocurrido en Cartagena de Indias en un congreso de jueces y fiscales. Además, no hay que olvidar cómo Manuel Medina utilizó su propio despacho para organizar «comilonas» en las que estuvo presente Villarejo.

Por otro lado, casi todas estas personas tienen una vinculación con el Santander: a Garzón se le financiaron sus cursos en Estados Unidos y archivó una querella contra el banco cántabro en la que se le acusaba de haber desviado más de 700 millones de euros de Banesto; Ángel Corcóstegui recibió su jubilación de 107 millones, por la que la Audiencia nacional le absolvió; Andreu, además de la instrucción que realizó en el Caso Banco Popular, fue quien archivó la causa contra la familia Botín por los 2.000 millones ocultos en Suiza; Emilio Saracho, por ejemplo, además de haber trabajado en el banco cántabro y de llevar al Popular a la resolución para que el Santander lo comprara por un euro, fue calificado por Ana Patricia Botín como «su maestro».

Por tanto, existe una vinculación directa e indirecta entre Villarejo y todas estas personas, lo cual no quiere decir, con los datos que hay en la actualidad, que todos ellos contrataran sus servicios. Sin embargo, ¿fueron presuntamente cómplices o partícipes de los actos del ex comisario? Eso lo determinará la Justicia…, si lo hace. Si no hay suficientes datos a día de hoy, lo que sí debe haber son las comparecencias que sean necesarias en favor de la Justicia, de la verdad y de la razón sin miedo, ya que en un pasado muy reciente se fue un gobierno connivente y corrupto con el proceder del ministro de Economía al permitir muchas cosas en el Caso Banco Popular. ¿La fiscalía anticorrupción no ve cruces suficientes para tomar cartas en el asunto? Un Estado democrático, o que así se llama, no puede permitir bajo ningún concepto que alguien como Villarejo maneje a las instituciones y a sus representantes, desde controles verdaderos y casuales los que puedan demostrarse y falsos los que no puedan demostrarse.

Todos los que están en este caso han salido libres, de un modo u otro, mientras que se podría entender que la Justicia está utilizando todo el asunto del procés catalán como una cortina de humo que tape lo que está ocurriendo en realidad en este país. Mientras que el juicio contra los políticos catalanes ocupa toda la actualidad, en otros tribunales se siguen demorando causas en las que hay millones de personas afectadas. La Justicia aún no ha realizado la transición a la democracia, ni se lo ha planteado, pero da la sensación de que siguen utilizando el sistema de las dictaduras de dar al pueblo mucho circo para distraerles de la falta de pan.

Finalmente, en el libro de Manuel Medina El éxito de la humildad, ya se citaban a la gran mayoría de las personas citadas en este texto, entre las que se cuentan Baltasar Garzón, Isidre Fainé, Fernando Andreu o Dolores Delgado. En algunos casos, se les dedica un capítulo íntegro. Seguimos.

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4 Comentarios

  1. Incomprensible que después del comentario de Delgado sobre Cartagena de indias nadie hiciera algo al respecto, debe ser que allí está todo permitido o “lo que pasa el Las Vegas queda en Las vegas”
    Repugnante hipocresía.

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