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La situación política de Venezuela es compleja y, por tanto, tiene una solución difícil. Sin embargo, el verdadero problema que tienen tanto Juan Guaidó como Nicolás Maduro es el escenario de crisis humanitaria que está sufriendo el pueblo. Lo peor de todo es que la están utilizando como un arma política, algo que desacredita a ambos líderes.

En el día de ayer se produjeron graves incidentes en las fronteras de Venezuela con Colombia y Brasil. Los partidarios de Guaidó, con el apoyo de los países que le han reconocido como presidente interino, pretendieron introducir ayuda humanitaria —alimentos y medicamentos— en el país. Por su parte, Nicolás Maduro envió a las tropas para evitar que esos camiones entraran en Venezuela. Una lucha política con vidas en juego en la que los dos presidentes tienen una responsabilidad directa en la que las víctimas se agolpaban para recibir la comida y las medicinas que se almacena en los puestos fronterizos, a unos centenares de metros del lugar donde se agolparon los venezolanos.

Estos fueron los datos ofrecidos por la Asamblea Nacional de Venezuela:

  • Bolivar-Santa Elena: 5 personas fallecidas, 29 Heridos
  • Tachira-Ureña: 100 heridos, 28 detenidos
  • Yaracuy: 8 personas detenidas
  • Carabobo: 2 Heridos
  • Anzoategui: 1 detenido

Sin embargo, aunque Guaidó está siendo vendido por sus aliados como una especie de Robin Hood y que el grave error de Maduro de no permitir la entrada de la ayuda humanitaria es visto como la crueldad de un dictador que no quiere abandonar el poder, la realidad es que el pueblo venezolano está en medio de un fuego cruzado y, como ocurre siempre, es la víctima de la lucha política entre oposición y régimen, un hecho que es inaceptable.

Desde el lado de Juan Guaidó da la sensación de que, sabiendo que Maduro no iba a permitir la entrada de la ayuda humanitaria, se pretendía provocar una rebelión popular contra el Ejército para, de este modo, ganar legitimidad ante el pueblo frente a Maduro. Ayer murieron cinco personas, pero, si se hubiese producido ese levantamiento, el número de fallecidos hubiera sido mucho mayor porque cuando se enfrentan personas desarmadas contra quien tiene el monopolio legal de la violencia los primeros suelen ser los que derraman sangre.

Por parte de Nicolás Maduro, está sufriendo la paranoia de los dictadores y ha enviado al Ejército para evitar que la comida y los medicamentos porque piensa que los países que apoyaron a Guaidó iban a aprovechar la entrada de los camiones para iniciar una intervención militar. Esto es un error porque se convierte en el enemigo del pueblo al impedir que los alimentos y las medicinas que tanto necesitan para sobrevivir. Mucho más cuando se denunció que las fuerzas leales a Maduro quemaron dos de los vehículos que transportaban la ayuda humanitaria.

Por tanto, el hambre está siendo utilizado por unos y otros como arma política. Juan Guaidó viajará a Estados Unidos para participar en la reunión del Grupo de Lima y se encontrará con Mike Pence, el vicepresidente de Donald Trump. El presidente interino de Venezuela hizo un llamamiento a la comunidad internacional que puede ser interpretada como una petición de intervención militar: «Debemos tener abiertas todas las opciones para lograr la liberación». Decir estas palabras y reunirse con Pence 48 horas después… no es el camino de quien dice defender las esencias de la democracia.

Maduro, por su parte, utiliza la situación límite del pueblo venezolano para atacar a quienes han impuesto sanciones económicas o han cancelado las cuentas de la República Bolivariana y que son los aliados de Guaidó. Todo ello, evidentemente, sin reconocer los errores de gestión cometidos.

Venezuela pasa hambre pero ni el camino de Guaidó ni el de Maduro es el que va a devolver la prosperidad a un país que tendría capacidad suficiente como para convertirse en una de las potencias económicas emergentes. El único camino es la negociación y la convocatoria de unas elecciones libres, algo que ni Maduro va a transigir ni Guaidó tiene prisa para lograr.

1 Comentario

  1. El único camino es que usa y el capital sionista ( y sus cómplices) quiten sus garras del cuello del pueblo.

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