Cuando Cristiano Ronaldo no funciona –porque no le dejan, como es el caso– Portugal tampoco lo hace. El goleador del Real Madrid apenas pudo crear el peligro al que nos tiene acostumbrados, porque una excelente defensa de Uruguay evitó que recibiera el balón en condiciones adecuadas y desbarató las ocasiones de peligro que crearon sus compañeros que, por cierto, fueron muchas.

Portugal pudo merecer algún gol más, pero el tremendo esfuerzo de la defensa uruguaya tuvo su recompensa y el enorme ritmo que los charrúas impusieron durante la mayor parte del encuentro, también.

Uruguay marcó un gol tempranero, a los siete minutos, pero no fue decisivo en cuanto al desarrollo del partido. Ni los uruguayos modificaron su sistema de juego, ni los portugueses tampoco el suyo.

El inicio del partido fue el que cabía esperar en una fase en la que ya no hay opción a lo que no sea ganar. Uruguay y Portugal salieron al ataque, pero la selección charrúa sacó la mayor rentabilidad durante la primera parte.

Una magnífica jugada, a los siete minutos del inicio, llevó a Uruguay a inaugurar el marcador. El ataque charrúa culminó con un medido pase de Luis Suárez, desde la izquierda, que cruzaba el área portuguesa hasta encontrar la cabeza de Cavani y colarse con autoridad en la portería de Rui Patricio.

En contra de lo que cabía esperar, Uruguay no retrocedió su posición y continuó con la presión a Portugal en su propio campo. Los portugueses trataron de adelantar posiciones, algo que consiguieron durante algunas fases de la primera mitad.

Cristiano Ronaldo, como era de esperar, quiso resolver la situación por sí mismo, pero lo único que consiguió fue aumentar su nivel de enfado y desesperación. Intentó chutar de lejos, lanzó una falta a la barrera y perdió el balón en varias ocasiones, sin intentar hacer jugadas de equipo y reclamando que las hicieran con él.

Uruguay tuvo algunas ocasiones. Luis Suárez protagonizó la más destacada, con un lanzamiento de falta raso, por debajo de la barrera, que atajó el portero.

Llegó el empate de Portugal

El juego tras la reanudación fue una continuación de la primera parte, con algunas imprecisiones fruto de la tensión de un encuentro de este tipo en el que te juegas todo a una carta. Pero la peor parte, durante el primer tramo, fue para la selección de Uruguay.

Tanto va el cántaro a la fuente que… al final gol. Tras varias jugadas de peligro en el área charrúa, con muchos apuros para el portero Fernando Muslera, culminaron en un excelente cabezazo del ex madridista Pepe. En un desmarque, el actual jugador del Besiktas turco recibió una asistencia de Raphael Guerreiro para rematar al fondo de la red (1-1).

Portugal tomó las riendas del partido, con un juego de más profundidad y presión en el área uruguaya. Pero al cuarto de hora, cuando mejor estaba la selección lusa, llegó otro golazo de Cavani que, desde la izquierda, golpeó con una rosca interior que iba cerrando la trayectoria cruzada del balón mientras se acercaba al poste, para acabar a media altura al fondo de la portería de Rui Patricio (2-1). Todo un mazazo para Portugal.

A partir de entonces, Uruguay volvió a hacer gala de una magnífica defensa, capaz de controlar a Cristiano Ronaldo y sacar todos los balones que fueran necesarios. Muchos, muchísimos apuros en la portería de Fernando Muslera, con una selección portuguesa totalmente volcada en ataque, pero impotente ante la efectividad defensiva charrúa.

Alerta en Uruguay. El bigoleador del partido, Edinson Cavani, tuvo que abandonar el terreno de juego lesionado. Muchos nervios, mucho desgaste, mucha intensidad que pasaba factura a los uruguayos.

Una y otra vez, Luis Suárez trataba de crear peligro con los balones largos que le llegaban a su zona, pero tampoco estaba físicamente para muchas alegrías y tiró de ‘interpretación’ en muchas ocasiones para buscar el favor del árbitro. No consiguió ninguna.

Llegaron los minutos finales con una selección portuguesa volcada en el área uruguaya –incluido, desesperado, el portero Rui Patricio– ante un equipo que no sabía ya cómo defenderse de la avalancha y pedía la hora mientras el tiempo de descuento parecía no tener fin. Pero llegó. El árbitro pitó el final del partido y la campeona de Europa tiene que hacer las maletas porque, en líneas generales, lo mereció más Uruguay que hizo un excelente planteamiento del partido y lo llevó a la perfección.

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Periodista con 27 años de profesión a sus espaldas, ha trabajado en medios de Comunicación de Extremadura y Castilla y León, además de colaborar con prensa económica como el Cinco Días y de poner en marcha su propia agencia de Comunicación Comunica2, que se ha caracterizado por la organización de eventos nacionales e internacionales y gabinetes de Comunicación para empresas públicas y privadas. También ha dirigido campañas de Comunicación Política y asesorado a personajes públicos. Según su criterio, los principios básicos del Periodismo, sólo pueden tener como base la libertad de expresión. Algo que empresas e instituciones políticas se han ocupado de manejar en favor de sus intereses.

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