UGT
Foto: Agustín Millán.

El sindicato UGT considera que las recomendaciones de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal  (AIReF), como máxima autoridad responsable de vigilar la sostenibilidad de las cuentas públicas, no deben caer en saco roto, y ha pedido al Gobierno y a las fuerzas políticas para que no impidan las reformas del sistema de pensiones.

No se puede demorar durante muchos meses (disolución de las Cámaras, elecciones, formación de nuevo gobierno, retomar los planteamientos sobre el asunto) la adopción de medidas necesarias que envíen un mensaje de tranquilidad a los pensionistas y de confianza sobre la senda de futuro de los niveles de endeudamiento público, hoy sumidos en la incertidumbre derivada de que no se adoptan dichas medidas.

Todo lo cual es más indeseable precisamente en un escenario en el que no haya nuevos Presupuestos. Y, sin embargo, es totalmente factible, también a la vista del consenso prácticamente alcanzado en la Comisión del Pacto de Toledo.

La responsabilidad de las fuerzas políticas por las repercusiones que tendría para esa sostenibilidad a largo plazo, el hecho de que no se adoptaran “las medidas necesarias para encauzar y corregir el déficit actual de la Seguridad Social, en el escenario de corto y medio plazo, y ante los desafíos a los que se tendrá que enfrentar a largo plazo el sistema de pensiones”, señalan desde el sindicato.

Por eso desde el sindicato se apela al Gobierno, “a las organizaciones empresariales y a la responsabilidad de las fuerzas políticas, a su compromiso tanto con la garantía y sostenibilidad de las pensiones como con la estabilidad fiscal”, señalan.

La AIREF recomendó una serie de medidas que deberían tomarse desde este mismo momento, lo que permitiría devolver a la Seguridad Social a la situación de equilibrio, recuperar la garantía del mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones y, junto a otras medidas, crear las condiciones para garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones.

Las organizaciones sindicales, UGT y CCOO, realizaron una propuesta al Gobierno socialista y a las organizaciones empresariales, que permitiría, en primer lugar, cerrar a corto plazo el déficit actual del sistema de Seguridad Social y a continuación, y sobre esa base, afrontar la sostenibilidad futura del sistema de pensiones ante la llegada, dentro de aproximadamente una década, a la jubilación de las cohortes de nacidos en la generación del baby boom.

La propuesta sindical tiene el objetivo de sustituir ese planteamiento basado en los recortes por un nuevo modelo de financiación de las pensiones

La propuesta de UGT coincide con algunos de los planteamientos que ha realizado la AIREF en los últimos meses. Muestran claramente, que existen las condiciones para eliminar el déficit de la Seguridad Social reorientando adecuadamente los actuales ingresos por cotizaciones desde los ámbitos en los que existen claros excedentes contributivos que dan lugar a la sustitución de las debidas aportaciones del Estado. Y junto a ello, que estas aportaciones deben asumir, asimismo, gastos que actualmente soporta, sin corresponderle, la Seguridad Social.

El informe del sindicato, coincide con la AIReF al afirmar que “los escenarios de largo plazo de las pensiones, cuando estos se construyen sobre bases racionales y solventes, muestran que el gasto futuro se mantendrá, incluso contabilizando el aumento en el número de pensionistas por efecto de la jubilación de la generación del baby boom y el mantenimiento del poder adquisitivo, en unos niveles respecto al PIB similares a los de la mayoría de países de nuestro entorno y por lo tanto perfectamente sostenibles para la economía y la sociedad española”.

Para UGT, lo que es necesario abordar “no es el recorte de las pensiones sino las limitadas diferencias futuras entre ingresos y gastos del sistema de pensiones, que se derivarían de que los ingresos por cotizaciones hubieran de ser suplementados”. Para lo cual el sindicato propone que se debiesen ir adoptando a lo largo del tiempo una serie de medidas sobre estos puntos como son:

1) los parámetros del sistema de pensiones, como las que eleven la edad efectiva de jubilación para aproximarla a la edad legal, evitando la jubilación prematura e involuntaria de los trabajadores; 2) las condiciones del mercado de trabajo, tasa de empleo y calidad del mismo, que maximicen el rendimiento de la recaudación por cotizaciones; 3) la adopción de un conjunto de políticas que actúen sobre los fundamentos de la sostenibilidad de las pensiones (volumen y tasa de empleo, flujos migratorios, natalidad, productividad), reduciendo la relación entre el PIB y el gasto en pensiones; y 4) dotar de ingresos fiscales al sistema en línea con lo que se realiza en muchos otros países de nuestro entorno.

Estas son las líneas sobre las que se basa la propuesta de UGT y CCOO. Y constituyen una propuesta que tiene la intención de sustituir el inviable e indeseable sistema de sostenimiento de las pensiones que se estableció en la reforma de 2013, basado en el continuo recorte de estas. La AIREF también reconoce que el mantenimiento de un mecanismo que recorta de forma sostenida y acumulativa el poder adquisitivo de las pensiones es inviable e insostenible.

La propuesta sindical tiene el objetivo de sustituir ese planteamiento basado en los recortes por un nuevo modelo de financiación de las pensiones.

UGT destaca la urgencia y perentoriedad de adoptar estas medidas para evitar desde este mismo momento que continúen produciéndose déficits estructurales en la Seguridad Social (que lastran el conjunto de las cuentas de las AAPP) que, de aumentar y acumularse en el tiempo, podrían conducir al escenario de fuerte crecimiento del endeudamiento público con el que alerta la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal. Partiendo de la propuesta realizada por los sindicatos, es necesario adoptar un acuerdo social que permita que se tomen ya las medidas necesarias.

“La devolución de los PGE al Gobierno no puede ni debe ser motivo para no adoptar o para demorar la adopción de las medidas que corrijan el déficit de la Seguridad Social”, señalan desde el sindicato.

UGT apela en primer lugar, al Gobierno para que adopte la decisión de suscribir el acuerdo social que plantean las organizaciones sindicales. En segundo lugar, a las organizaciones empresariales que deberían formar parte de un acuerdo para reglar de presente y de futuro el sistema de Seguridad Social y formar parte de un planteamiento que, sin elevar los costes laborales, consolida la financiación presente y futura de las pensiones. También apela a la responsabilidad de las fuerzas políticas, a su compromiso tanto con la garantía y sostenibilidad de las pensiones como con la estabilidad fiscal.

UGT pide, “responsabilidad, altura de miras y compromiso a todos”. Y ofrece todos “los esfuerzos para aprovechar este tiempo y encarrilar (porque nada lo impide) uno de los asuntos de mayor entidad de presente y de futuro que tiene ante sí la sociedad española”.

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