El portavoz de RUGE, Revolución Ugetista, Eduardo Magaldi.

La organización juvenil de UGT, RUGE-Revolución Ugetista, ha denunciado a varias empresas ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social por desarrollar un fraude en la contratación de becarios.

Los jóvenes, tras apuntarse a numerosas ofertas de empleo y asistir a diversas entrevistas para conocer la realidad de las becas que ofrecen las grandes plataformas de empleo y agencias de colocación –entidades a las que no les está permitido hacer intermediación en prácticas no laborales−, descubren que muchas de ellas establecen contratos mediante un mecanismo fraudulento.

Se obliga a los jóvenes a que soliciten la beca y a apuntarse a cursos en centros de formación privado para poder ser contratados.

El portavoz de RUGE, Eduardo Magaldi, confía en la acción ejemplarizante de la Inspección de Trabajo y tiene claro que se debe “extinguir inmediatamente la autorización de esta empresa como agencia de colocación y después proceder a su posterior cierre”.

“Debe ser una actuación ejemplar porque esta empresa es un parásito que se aprovecha de nuestro sistema para su único beneficio. La sociedad no prospera con empresas así, solo sirven para pervertir nuestro sistema mientras se ríen de todos los españoles y de sus hijos”, ha señalado el día en que se celebra el Día Mundial de la Juventud.

RUGE ha denunciado a estas empresas ante la autoridad laboral con el fin de que se ponga el foco de atención sobre este abuso que afecta a miles de personas trabajadoras en nuestro país.

Esta acción de los jóvenes de UGT forma parte de una campaña sobre los becarios que han desarrollado con el objetivo de que se conozcan los abusos que se cometen sobre los jóvenes y con la finalidad de que se tomen medidas ejemplares contra las empresas que realizan estos fraudes y que el Gobierno tome conciencia de la necesidad de llevar a cabo una modificación legislativa en profundidad y establecer de una vez por todas un Estatuto de las Prácticas no Laborales.

Diferentes fraudes

RUGE ha detectado numerosos tipos de becas y diferentes fraudes. El dolo detectado se basaba en ofrecer a través de portales de empleo y agencias de colocación ofertas de empleo o de prácticas con las que captan a personas que, tras finalizar sus estudios, buscan su primer empleo.

Los jóvenes descubren que muchas de estas empresas establecen contratos mediante un mecanismo fraudulento

Las empresas anunciantes les explican que necesitan que estén estudiando o matriculados en algún curso y les ofrecen hacer alguno a través de centros privados de formación. Son cursos de muy corta duración que, en muchos casos, ni siquiera están relacionados con las funciones que van a realizar en la empresa y que no es necesario cursarlos completos porque se trata sólo de un trámite legal para poder realizar un convenio de colaboración.

Todas estas personas que acceden a darse de alta en ese curso y realizar esas becas, lo hacen bajo la promesa de una contratación posterior. De forma irregular se les obliga a pagar por un curso que carece de contenido.

Y por otro lado, cuando se incorporan a la empresa ven que entre el 60% y el 80% de la plantilla está formada por becarios, que no hay tutor de prácticas, e incluso ningún responsable en sus departamentos. Desde el primer día están realizando las funciones de un trabajador, con total autonomía, pero sin derechos laborales y cobrando, en el mejor de los casos, 400 euros al mes por hacer 8 horas o más.

El mundo del becario

Se trata de una de las principales empresas que realiza y fomenta estas prácticas, siendo el 95% de su actividad el ofertar becas en su web. Ellos ofrecen el servicio de realizar todos los trámites necesarios para que se pueda llevar a cabo el convenio de colaboración: modelos de convenio, cursos inexistentes por los que cobran en torno a 200 euros a cada alumno, etc.

La precariedad de los jóvenes

Este tipo de prácticas empresariales rebaja las condiciones laborales y supone un fraude en la contratación y en la cotización a la Seguridad Social. Además, “la poca cotización a la que están sujetas estas empresas está bonificada, lo que implica una gran pérdida de recursos para las arcas públicas y el Estado del Bienestar”, ha denunciado Eduardo Magaldi.

RUGE reivindica la laboralización de las prácticas no laborales extracurriculares, mejorar las normativas en las prácticas no laborales curriculares. También reclama la creación de un registro nacional de becarios y que este tipo de prácticas, sean o no remuneradas, coticen a la Seguridad Social, entre otras medidas.

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