En la Fórmula1 la batalla no acaba en la pista, ni siquiera acaba cuando un piloto está retirado, temporalmente retirado como es el caso de Fernando Alonso, o cuando ya está muerto y es leyenda: aún sigue Senna luchando contra Prost.

El gran rival de Fernando Alonso, y escribimos “el gran”, no fue Schumacher, a quien derrotó incontestablemente y además era de otra generación. El gran rival de Alonso fue Vettel (para alegría de Hamilton que se ha llevado ya cinco gatos al agua y va en camino del sexto). Y Alonso luchaba contra Vettel de todas las maneras posibles: en la pista, por supuesto, pero también fuera de ella.

En los años de loa gran batalla, del 2010 al 2013, se veía con frecuencia al Español Volador con un ejemplar de El Arte de la Guerra de Sun Tzu debajo del brazo, y no desperdiciaba ocasión para minar la seguridad de Vettel en sí mismo.

Si utilizas al enemigo para derrotar al enemigo, serás poderoso en cualquier lugar a donde vayas.

(Cap. II. El Arte de la Guerra)

Es algo que logró incontestablemente Fernando Alonso: ser poderoso en cualquier lugar al que va, o vaya: Le Mans, Indianápolis, el Dakar… y hasta mirando los toros con ruedas desde la barrera.

Y de aquella guerra psicológica, que en el título de este artículo hemos llamado MALDICIÓN para que tuviera un poco más de picante, las consecuencias ahora se están viendo con absoluta claridad.

El día que Vettel tenga un monoplaza que no sea con claridad el mejor de la parrilla, si consigue ganar se convertirá en leyenda. Pero si cuando tenga un coche que no es el mejor y queda cuarto, quinto o séptimo, sus cuatro títulos mundiales ya no parecerán tan grandes, y sólo servirán para hacerlo más pequeño”

Hemos citado a Alonso de memoria y por lo tanto sin demasiada exactitud, pero si nosotros nos acordamos de modo aproximado de esas palabras, indudablemente Vettel las tendrá grabadas a fuego.

El arte de la guerra.

Los tiffossi siguen añorando a Alonso…, y a Vettel lo han lanzado por el despeñadero.

La maldición se ha cumplido.

Todo vale, en la guerra… y en el amor.

Otro burbon, por favor.

Tigre tigre.

Y Fernando Alonso estaba en Monza presenciando la carrera

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3 Comentarios

  1. El redactor si que es INCONTESTABLEMENTE absurdo, inculto en el mundo del motor y para postre sufre fabaditis crónica…

    Haznos un favor y redacta los pasatiempos anda!!!?

  2. Pero qie pateticos sois, dais asco lo de este periodico. Desde cuando ferrari esta hechando de menos a fernando? Que ha ganado fernando con ferrari? Cuando le ha plantado cara fernando a schumi?, cuando ya se iba a retirar? De verdad que quereis agrandar la leyenda de fernando y realmente a sido un payaso que desde que aparecio un piloto de verdad como hamilton, a el se le acabo el chollo…a partir de hay, a ido arrastrandose por las escuderias sin poder ganar una mierda. Incluso inventais noticias para seguir teniendolo en primera pagina.este tipo jamas volvera a la f1. Ya esta acabado, bueno ya hace mas de 10 año qie esta acabado

  3. Completamente de acuerdo con el autor del artículo.
    La sombra de Alonso sobre la F1 es tan alargada que ni siquiera Hamilton escapa a ella. Ningún piloto de ésta generación será el más grande si no vence a Alonso en igualdad de condiciones. Por ello es probable que tengamos un año de vuelta a la F1 de Alonso, desconozco en qué escudería, para demostrar quién es el mejor piloto de ésta generación. Yo no me lo quiero perder.

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