Para los seguidores de Fernando Alonso el nombre de Sebastian Vettel es una patada en la entrepierna, una injusticia caída del cielo que privó al Español Volador de al menos tres títulos mundiales. Alonso estaba seguro de que Vettel no era un gran piloto, y de que sin el mejor coche no sería nadie.

Estamos de acuerdo: Vettel sin el RedBull del Mago Newey nunca habría sido campeón del mundo, pero tampoco hay por qué olvidar -a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César- que el primer Gran Premio que ganó Seb en la F1, Monza 2008, iba conduciendo un Toro Rosso, y que no hay ningún otro piloto que haya un gran premio con la rama B del Toro Energético.

Pero parece que sí tenía razón Alonso. Porque Daniel Ricciardo -el piloto favorito de la afición mundial hoy día según las estadísticas- se comió a Vettel con patatas en el año que estuvieron juntos en RedBull.

Cierto que luego Kimi Raikkonen no logró hacer lo mismo, pero existencia la sospecha -por no llamarlo evidencia- de que Ferrari favorecía al alemán, porque para eso le pagaba mucho más y era su piloto número uno.

Y entonces llegó Leclerc….

Wow, nos encanta ese chavo.

Se decía de Vettel que su punto fuerte era la clasificación. Sopas con onda (que no con Honda) le ha dado Charles el chavo este año al tetracamepón.

Y Vettel ha comenzado a cambiar. Cada vez más macarra, bocazas y desesperado. Ahora ya sabe, o desde Las Almas y la F1 eso creemos, que Alonso tenía razón, que Vettel no es como Senna, ni como Fangio, ni como Hamilton o Alonso.

Si Ferrari consigue fichar a Verstappen, algo que se dice desde hace tiempo, o incluso a Daniel Ricciardo, que en Ferrari sería el piloto perfecto, Vettel estaría acabado en la F1, a no ser que sea más listo de lo que creemos y se marque un Raikkonen, vuelva a Toro Rosso… o tal vez a RedBull, porque el Mago Newey sigue haciendo milagros: sólo él ha logrado victorias en la era híbrida con motores que no fuesen Mercedes o Ferrari; quizá podría volver a darle un coche más rápido que los otros, y un copiloto dispuesto a ponerse de rodillas para que Sebastian se suba a su espalda y parezca un gigante imbatible.

Otro burbon, por favor.

Tigre tigre.

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1 Comentario

  1. Buenas tardes,

    Hay que puntualizar un dato muy importante: cuando Vettel ganó en 2008 con el Toro Rosso, aún compartían con Red Bull información y parte de un proyecto conjunto. De hecho, viéndolo con perspectiva, lo más probable es que la capacidad de RedBull se cimentara en aquel entonces en poder contar con un proyecto experimental alternativo. Aquella victoria provocó el cambio de reglas en las que los equipos satelite debían desarrollar su propio proyecto por separado. Aunque Toro Rosso era un equipo satelite, le dieron el mejor material a Vettel precisamente para darle bombo.

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