Los microondas se han convertido en una parte esencial de la cocina de numerosos hogares. Estos electrodomésticos, ideales para calentar comida o incluso realizar platos de todo tipo, están presentes en la mayoría de viviendas de nuestro país, aunque su uso es algo que ha estado sujeto a todo tipo de críticas por diferentes sectores de la población.

Desde su llegada a las casas allá por mediados de los 90, se ha dicho mucho, y malo, sobre estos aparatos. Si bien hay estudios que gozan de cierto rigor, como ese que demuestra que los microondas europeos contaminan igual que casi 7 millones de coches, otras afirmaciones, como la de que comer comida preparada en un microondas puede provocar cáncer, han estado sujetas más a la especulación que a la veracidad.

La Organización Mundial de la Salud ha dado un paso al frente para desmontar uno de los mitos más graves que se han acuñado en la sociedad sobre este dispositivo, que no es más que la ya mencionada creencia de que, en efecto, son aparatos que pueden resultar cancerígenos si se usan de manera habitual.

Hablando de un aparato que se usa en 9 de cada 10 hogares día sí y día también, como reflejaba la OCU allá por 2016, una acusación tan grave podría resultar realmente peligrosa para las ventas de este producto, como también para la tranquilidad del consumidor.

Pero lo que dicta la OMS es totalmente contrario. Tal y como asevera de manera tajante, “el alimento preparado en un horno de microondas no se convierte en radiactivo”. De hecho, añade que no existe ninguna energía que permanezca en los ingredientes o en el propio plato después de que el aparato se haya apagado. No se conservan restos ni nada que resulte peligroso para el ser humano.

 

¿Existe alguna clase de riesgo por usar un microondas?

El estudio lanzado por la Organización Mundial de la Salud prosigue explicando los posibles casos de riesgo por el uso de estos aparatos, aunque lo hace planteando situaciones hipotéticas imposibles. Tal y como explica, es cierto que la energía de un microondas puede ser absorbida, produciendo calor en aquellos tejidos expuestos que tengan una irrigación de sangre muy pobre.

En estos casos es cuando se plantea un posible daño por calor, pero solo sería posible en el caso de que se realizara una exposición muy prolongada y a muy alta potencia. Afortunadamente, el microondas no alcanza esos niveles por más que se ponga a trabajar a pleno rendimiento, como tampoco se usa con tanta frecuencia como para alcanzar ese lapso de tiempo que podría resultar peligroso.

 

La otra cara de la moneda: comida más saludable

Al contrario de lo que se afirma popularmente, la cocina con microondas puede resultar, además de bastante práctica y cómoda, saludable. Y es que, al no necesitar ninguna clase de aceite ni grasa adicional para elaborar el plato, este puede cocinarse igualmente y con una composición mucho más sana que muchos platos habituales en las dietas más tradicionales.

Tal y como explica Alex Eser, dueño del portal ELDULCEHOGAR, el uso del microondas es algo que forma parte de la gastronomía de muchos países. Casos como la región de México, que tienen en este aparato al aliado esencial para llevar a cabo muchos de sus platos, deberían contar con una mayor tasa de enfermos de cáncer de ser realidad esta creencia que se ha acuñado durante tantos años.

La realidad refleja que, en efecto, este país no figura siquiera en la lista de aquellos con más personas que padezcan la enfermedad. Por lo tanto, la afirmación de la OMS queda perfectamente contrastada por unos datos que son accesibles para cualquier persona que ojee en las redes.

Usados especialmente para la descongelación de comida y para calentar líquidos como agua o leche, los microondas distan mucho de ser algo dañino para el organismo, de hecho, como ya se ha explicado, consiguen algo totalmente contrario a lo que se cree gracias a su capacidad para cocinar sin sustancias adicionales.

Hay que perder los miedos y, sobre todo, dejar a un lado las creencias que carecen de rigor científico alguno. Ha sido necesario que una organización especializada en la salud dé el paso para desmentir el riesgo de comer comida cocinada en microondas, pero, al menos, ha quedado claro que pueden ser algo de lo más útil e incluso beneficioso para nuestro organismo.

Existen numerosas recetas que pueden llevarse a cabo con este electrodoméstico. Ahora, que ha quedado claro que no es algo peligroso, es probable que comiencen a aparecer más opciones todavía para hacer todo tipo de platos e incluso recomendaciones sobre su uso.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

2 × tres =