El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez,  ha recibido al líder del Partido Popular Pablo Casado en el que ambos han presentado un tono más relajado y con cierta disponibilidad a entenderse por el bien del bipartidismo.

Ambos líderes políticos han estado reunidos algo más de 50 minutos para pulsar posible medidas para la próxima Legislatura.  Mañana tiene previsto encontrarse con Albert Rivera de Ciudadanos y Pablo Iglesias de Unidas Podemos.

El presidente del PP cambiando el tono y ha afirmado que “la confrontación política no es impedimento para que dos partidos puedan entenderse en cuestiones fundamentales, aunque hoy no era el día para hablar de ello”, cuando hace unas semanas le llamo “Okupa de la Moncloa”. Ha reiterado su tono de amabilidad afirmando que no sabe qué va a hacer el líder de Ciudadanos, ni qué le va a ofrecer Sánchez. “No me corresponde a mí decirlo. Sánchez y yo no nos hemos hecho reproches”.

El líder del PP, Pablo Casado ha centrado sus  principales peticiones en una bajada  de impuestos en vez de la subida planteada por el Gobierno en funciones  y  en solicitar “medidas urgentes para la convivencia” en Cataluña. No se ha hablado del artículo 155, tras la perdida de la mayoría absoluta del Senado de los populares a favor de los socialistas. Casado ha señalado que “he pedido a Sánchez que no dependa de los independentistas».

“Sánchez y yo no nos hemos hecho reproches”

“Vamos a una legislatura con un Gobierno débil y una oposición fuerte”, ha señalado en la rueda posterior tras la reunión con Pedro Sánchez. “Son las ciudadanos los que dan y sacan escaños, el líder de la oposición es el segundo partido en votos, y ejerceremos este liderazgo”.

Pedro Sánchez le ha dado trato de líder de la oposición, negándoselo a Albert Rivera que tenía la  pretensión de autoproclamarse con ese cargo. “El PP es el segundo partido y vamos a ejercer ese liderazgo en la oposición. Tanto PP como PSOE hemos mantenidos un tono constructivo. En cuanto a los pactos hay que preguntar al resto de partidos”, ha señalado con determinación Casado.

“Hay sumas que garantizan la investidura de Pedro Sánchez que no necesitarían el apoyo de los independentistas. Estaremos vigilantes a cualquier cesión que se haga a esos partidos”, ha dicho el líder popular.

Casado ha reiterado en que “es muy importante para España que el Gobierno no dependa de los partidos desleales con el cumplimiento de la ley”, en referencia clara a los independentistas catalanes, pero está vez rebajando el tono. Y ha reiterado repetidamente su preocupación por un acuerdo con los nacionalistas catalanes.

“Vamos a una legislatura con un Gobierno débil y una oposición fuerte”

“Yo no tengo enemigos en política sino adversarios políticos. A excepción de los independentistas y batasunos. El cordón sanitario contra el PP se ha roto”, ha insistido Casado, seguramente pensando en su propio entorno.

En la reunión también  han hablado de la situación de Leopoldo López, “creemos que debe tener libertad para luchar contra Maduro», ha demandado Casado, tras las declaraciones previas a la asonada fallida de Guaidó en  Venezuela, que preocuparon en la Moncloa.

El Partido Popular está dispuesto a recurrir al Constitucional la decisión de los tribunales españoles de permitir la candidatura de Puigdemont: “El PP recurrirá al Constitucional la decisión de que Puigdemont pueda presentarse a las elecciones europeas”.

Fuentes del PP ven en estas reuniones un afán de notoriedad, creando una especie de ronda, como la que tiene encomendada el rey con los líderes de los partidos políticos con representación parlamentaria, para nombrar un candidato a presidente del Gobierno.

Desde Moncloa estas entrevistas son una toma de contacto y un vía para la normalización de relaciones después de las descalificaciones, llamando “ilegítimo” y “okupa” a Pedro Sánchez.

El presidente ha querido mandar un mensaje de optimismo tratando de superar las diferencias.

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