La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) que inició las exhumaciones científicas de fosas de represaliados por los franquistas en el año 2000 en Priaranza del Bierzo ha dado la voz de alarma ante la Junta de Castilla y León por la aparición de parte del equipo técnico de una exhumación financiada con fondos públicos en el programa Cuarto Milenio, colaborando en el relato de las cosas que ocurren alrededor de una fosa y de su exhumación como hecho paranormales.

La ARMH ha presentado el siguiente escrito ante los responsables de memoria de la Junta y hará otro similar para el Gobierno central:

La aparición en el programa Cuarto Milenio de una fosa común qué exhumada con recursos públicos de la Junta de Castilla y León, en Medina del Campo, ha generado quejas y malestar de algunos familiares contra la aparición en el citado programa, de parte del equipo técnico cooperando en un relato que vinculaba la existencia de ese enterramiento de personas asesinadas por la represión franquista con fenómenos paranormales.

Permitir y participar en un programa que trata de convertir la terrible realidad padecida por  un grupo de familias represaliadas en un fenómeno paranormal supera cualquier límite de respeto a la labor que desempeña un equipo técnico en la exhumación de una fosa común, que no puede gestionar como le dé la gana el relato que llevan a cabo los medios de comunicación acerca las fosas o de su labor en las exhumaciones.

Por todo ello queremos solicitar en el marco de sus políticas de memoria y de la proyectos de exhumación de fosas comunes que elabore un protocolo que defina cuál es el papel del equipo técnico en la exhumación de una fosa, cuál es el papel de los familiares que debe ser central, tanto en la búsqueda de los desaparecidos como en el relato público de lo allí ocurrido. Las familias tienen que ser las responsables directas a las que se les consulte y que autoricen cualquier acción comunicativa siempre dentro de los criterios de respeto a la libertad de expresión.

Desde cualquier punto de vista no se puede permitir que el criterio personal de un arqueólogo o coordinador de las exhumaciones pueda tomar acabo cualquier decisión de la que no sean copartícipes los familiares y que en cualquier caso no distorsiones ni avergüence a las familias que están implicadas en la búsqueda de esos desaparecidos

Asimismo consideramos que debe existir algún régimen sancionador para casos como el ocurrido en el que el responsable de un proyecto que cuenta con la aprobación y la financiación de la Junta de Castilla y León se ha sentado a ser entrevistado por un programa de misterio participando del relato de lo ocurrido con esos crímenes como un hecho con consecuencias paranormales

Sanciones que deberían ir desde un apercibimiento público, a la pérdida de puntuación en la convocatoria de subvenciones e incluso a la imposibilidad de concurrir a ellas.

Creemos preciso regular todos los procedimientos, mediante un protocolo; desde el primer contacto con los familiares hasta los actos públicos de entrega de restos en los que ellos y solo ellos deben ser los principales protagonistas.

Además, la ARMH presentará una reclamación ante el Registro Nacional de Asociaciones para que se obligue a la asociación vallisoletana a cambiar su nombre y evitar así la posible confusión pública del papel que desarrollan ambos colectivos, que no tienen ninguna relación formal ni legal. La ARMH estatal, la primera con esa denominación que llegó inscribirse en España, tiene registrado como marca y patente el término “Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica”.

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