El juez de la Audiencia Nacional José de la Mata considera que hay indicios para juzgar a la empresa pública Defex como persona jurídica y a su director comercial Manuel Iglesias Sarria por la operativa de contratación y facturación desarrollada para conseguir contratos públicos de forma irregular en Camerún mediante el pago de comisiones ilícitas a autoridades y funcionarios públicos de aquel país.

En el auto de pase a procedimiento abreviado, que pone fin a la instrucción de esta pieza separada del denominado Caso Defex, De la Mata también procede contra el presidente de la mercantil Grupo Aresa Internacional, Oscar López i Salvadó; contra el director comercial de Deimos Space SLU, Francisco Luque Ramírez, así como contra las personas jurídicas Aresa Marine SL y Deimos Space SLU.

Los hechos investigados, que se centran en contratos sobre repuestos para vehículos, sistemas de vigilancia, material antidisturbios y armamento de patrulleras, serían constitutivos, según de la Mata, de los delitos de corrupción en las transacciones comerciales internacionales (actualmente corrupción en los negocios), falsedad documental, malversación de caudales públicos y blanqueo de capitales.

En el auto, el titular del Juzgado Central de Instrucción 5 ratifica la situación de busca y captura e ingreso en prisión del ciudadano francés Philipe Bourcier, “pieza clave” de toda la operativa como comisionista y quien actualmente se encuentra prófugo de la justicia.

La resolución, que también acuerda el sobreseimiento provisional respecto del director comercial de Defex Vicente Chocano Viaño, da un plazo a partir de ahora de diez días al fiscal y a las acusaciones para que soliciten la apertura de juicio oral formulando escrito de acusación o el sobreseimiento o, de forma excepcional, la práctica de diligencias complementarias.

El magistrado explica que existen indicios sólidos y consistentes que pone de manifiesto que las operativas desarrolladas por Defex en Camerún  y que consistían en conseguir contratos públicos para la empresa pública mediante el pago de comisiones ilícitas a autoridades y funcionarios públicos de aquel país, aprovechándose de la falta de mecanismos y procedimientos de prevención de delito de la empresa pública. Para ello, pagaban también comisiones “extraordinarias y no justificadas a agentes, concretamente a Philiphe Bourcier, por medio de sus varias empresas, todas ellos meros parapetos para ocular los intereses personales” de este.

La persona responsable de estas prácticas en Defex sería el directivo responsable del contrato, Manuel Iglesias Sarria, junto con los presidentes de Grupo Aresa, Óscar López i Salvadó, el director comercial de Deimos Space SLU, Francisco Luque, y las personas jurídicas Aresa Marine, Deimos Space SLU y Defex SA.

Pieza clave en toda esta operativa ha sido Bourcier, dice el juez, quien no se limitaba a realizar estas tareas para Defex, sino que también las realizaba con idéntico patrón para Deimos y ARESA, con idéntico objeto contractual. Multiplicando así las comisiones que percibía por estas operaciones, “con pleno conocimiento de los directivos” de las mercantiles”.

De la Mata subraya cómo se han puesto de manifiesto irregularidades generalizadas en la contratación y facturación con Camerún por los supuestos servicios de consultoría, como en la contabilización del gasto por parte de la empresa pública.

Para el juez, las cantidades cobradas por Bourcier y sus empresas “no obedecen a una verdadera actividad comercial, ni se justifican con una participación en la prestación de servicios empresariales de agencia y consultoría, sino que obedecen al pago de comisiones ilícitas para la consecución de contratos públicos. En parte para el propio Bourcier, por la obtención del contrato, en parte para autoridades camerunesas”.

Explica el juez que para esa consecución de los contratos con las autoridades camerunesas tuvo una participación decisiva el almirante Pierre Nine Djonkam, quien fue destinatario de dádivas por parte de Defex, sin perjuicio de las comisiones pagadas a Bourcier a través de sus distintas empresas.

La suma de las cantidades ingresadas en las cuentas de Bourcier y de sus empresas, señala el auto, suman un importe de 14,6 millones de euros, de los cuales 12,2 tiene su repercusión directa en sí mismo y en su entorno, mientras que el resto del capital, 758.154 euros, se emplea en transferencias a personas físicas y jurídicas y otros movimientos de los que no se descarta que pudieran repercutir en él mismo. En relación con las autoridades camerunesas, expone el auto, se han identificado pagos por un total de 414.147,42 euros de acuerdo con la documentación bancaria recibida.

De la Mata señala como responsables penales corporativos a Defex, Deimos Space SLU y Aresa Marine SL “por su absoluto descontrol en materia de organización y control societario, económico financiero y jurídico, y la inexistencia de los más elementales mecanismos de prevención del delito, cuya aplicación habría impedido estos criminales comportamientos”.

Relata el magistrado que concurren evidencias múltiples de que las indicadas compañías actuaban inspiradas en una filosofía corporativa de absoluto desprecio del Derecho y a las más elementales normas legales y éticas, e impulsadas por una política de beneficio a cualquier precio”.

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