Si eres papá o mamá ya sabes lo que pasa los fines de semana con los peques. A las nueve de la mañana ya están levantados y dando guerra. Una opción interesante es llevarlos al campo. La naturaleza resulta ideal para que descubran colores, formas y fragancias que en la ciudad apenas se encuentran. Lo malo son los bichos. Por eso aquí te traigo unas recomendaciones generales y otras particulares para que te las apañes perfectamente. Recuerda que en el campo no hay enemigo pequeño y que cada picadura requiere de cuidados especiales, según el bicho.

Más vale prevenir

Repelentes. Llévalos contigo y utilízalos en las zonas sospechosas donde acampéis.

Indumentaria. Mejor llevar camisetas y pantalones largos, y que los niños no caminen descalzos ni se sienten en lugares de vegetación húmeda.

Colores. Evita ponerles ropa clara, brillante o con estampaciones florales: atrae a los insectos. También los champús, jabones y cremas perfumadas.

Mascotas. Evita que los niños jueguen con mascotas ajenas o sin dueño.

Insectos. Prohibido provocar o jugar con los bichos. Mucho menos levantar una piedra cerca de un arroyo o pasar por delante de una colmena. En caso de necesidad, evita que los niños hagan movimientos rápidos o bruscos.

Bebidas. No dejes abiertas las bebidas azucaradas cuando os sentéis a comer junto a un arroyo.

Botiquín. Lleva siempre contigo un pequeño kit de emergencia, si uno de tus hijos fuera alérgico a las picaduras de insecto.

Y si ya le ha picado

Sabrás que a tu hijo le ha picado un insecto cuando sienta dolor en un punto concreto, enrojecimiento, hinchazón o picazón; o bien sensación de ardor, entumecimiento y hormigueo. Si es así, mantén la calma. Hablamos de síntomas normales que no implican una urgencia.

Nada de rascarse. El insecto puede permanecer todavía en la piel. Retíralo y limpia la picadura con agua y jabón.

Hielo. Aplicar hielo o compresas de agua fría sobre la herida resulta muy eficaz para calmar el dolor y bajar la hinchazón.

Reposo. Dejar el brazo o la pierna recostados durante algunas horas, si la hinchazón es intensa.

Medicamentos. En casos de muchas picaduras, tu pediatra te puede prescribir un antihistamínico oral y, si la zona está muy hinchada, una crema con corticoides. Aunque lo más normal es aplicar una solución con calamina o bolígrafos con productos amoniacados de venta en farmacias.

Bichos más frecuentes

–Mosquito. Su picadura causa hinchazón y enrojecimiento en la piel. Se trata con antihistamínicos (pomada).

–Abeja, avispa, abejorro, hormiga. Debes retirar el aguijón raspando suavemente la piel, nunca tirando de él. Su picadura e hinchazón son más dolorosos, pero de poca gravedad.

–Garrapata. Los principales síntomas de su picadura son: debilidad, dolor fuerte y prolongado en la zona del picotazo, hinchazón, salpullido, ampollas, dificultad para respirar. En este caso debes extraer al insecto con unas pinzas, lentamente, para evitar que la cabeza se quede dentro de la piel. La mayoría son inofensivos, pero algunos tienen bacterias que podrían causar enfermedades y fiebre.

–Araña (tarántula, viuda negra). Su picadura pasa desapercibida en los primeros momentos. Después se observan puntos rojos en la zona afectada, dolor local intenso, calambres, náuseas, vómitos, mucha sudoración, dificultad para respirar. Si es así lleva al niño a un centro médico.

–Alacrán y escorpión. Sus síntomas son claros: inflamación y dolor intenso, decoloración de la piel, adormecimiento de la lengua, calambres, convulsiones, dificultad para respirar… En estos casos debes lavar la herida, aplicar compresas frías y acudir a un centro de atención para que le administren un suero antialacrán. O un tratamiento médico especializado si padeciera anafilaxia (reacciones alérgicas severas).

Recuerda…

Tendrás que llevar a tu hijo al centro de salud o llamar al servicio de emergencias (112) cuando: la inflamación supere los 10 cm de diámetro y dure más de dos días; le salgan erupciones en otras partes del cuerpo; tenga inflamada la lengua, los labios o los ganglios y sude demasiado; aparezca fiebre y dolores articulares 2 ó 3 días después de la picadura. Otros síntomas: tos, vómitos, diarreas, calambres, dificultad para respirar.

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