Alberto Castilla Vida, Socio EY; Miguel Falomir, Director del Museo del Prado; Javier Solana, Presidente del Real Patronato del Museo Nacional del Prado; y Marina Chinchilla, Directora adjunta de Administración del Museo del Prado, durante la presentación. Foto © Museo Nacional del Prado

Los aproximadamente tres millones de visitantes que el Museo Nacional del Prado recibe cada año, 89% extranjeros, 11% españoles, aportan a la economía española, con datos de 2018, 745 millones de euros, según un informe elaborado por la propia institución. Para 2019 se espera que esta cifra ascienda a 3.200.000 visitantes. Esto representa 16 veces más que el presupuesto anual de la galería (45 M€ en 2018) creada en 1819 y que el pasado año celebró su bicentenario.

Estos datos y cifras fueron aportados por Miguel Falomir, Director del Museo del Prado; Javier Solana, Presidente del Real Patronato del Museo Nacional del Prado; y Marina Chinchilla, Directora adjunta de Administración del Museo del Prado, y Alberto Castilla Vida, Socio EY, entidad que ha elaborado el informe.

A ese presupuesto anual las arcas públicas contribuyen con 15,3 M€ dato que revela el importante beneficio que representa la pinacoteca para España, dado que El Prado devuelve 745 M€.

Esos tres millones o mas de visitantes anuales generan a su vez una economía dependiente o derivada de la actividad del museo que se refleja en que por cada empleo directo se generan 18 puestos de trabajo indirectos o inducidos.

Los principales sectores beneficiados por la “actividad y el atractivo del Museo los de entretenimiento y actividades culturales”, el de transporte, en especial el de largo radio, y, finalmente, los de hostelería y restauración”, señalaron sus responsables. En cuanto cómo se reparten a los ingresos  que generan los visitantes se desglosa de la siguiente forma: Unos 25 millones de euros la contribución directa, unos 607 millones la indirecta y en 113 millones la inducida.

La cultura es rentable

Miguel Falomir, director del Prado, puso el foco en una realidad que a veces no se considera suficientemente sobre todo por desconocimiento o desdén: La cultura es rentable, y España es una buena muestra de ello.

Falomir se refería a los 745 millones de euros que porta el Prado a la economía nacional con esta valoración: “Esta contribución es 16 veces mayor que el presupuesto total del Museo, -45 millones de euros en 2018-, lo que indica la capacidad de generación de actividad económica y bienestar que representa la cultura en nuestro país. Es una satisfacción que, además de todos los valores y funciones en el ámbito cultural y de identidad que tiene la institución, se pueda cuantificar también su incidencia en el ámbito de la economía y el empleo”. Ese es el nuevo punto de interés, la rentabilidad que pueden tener las instituciones culturales para aun país y desde el punto de vista económico y social.

Pero hay más: La gestión presupuestaria, señalan, “ha permitido que el Museo cerrase los últimos dos años con superávit (3,3 millones de euros en 2017 y 1,7 millones en 2018) y se prevé que 2019, cuyas cuentas aún son provisionales, también se cerrará con superávit”, es decir que encima da beneficios.

A partir de aquí, sería interesante y resultaría curioso comparar estos datos con los de otras instituciones que también reciben aportación de dinero público y cuál es el retorno que tiene su actividad anual para esas arcas públicas, de todos los ordenes: Estado, comunidades autónomas, ayuntamientos…

Mal para los españoles

Del conjunto de todos los datos aportados destaca uno que no dice mucho precisamente de nosotros mismos. Sólo el 11% de los visitantes son españoles, el resto extranjeros.

Según el Anuario del Turismo de Madrid, la capital registró en 2018 la llegada de 10,2 millones de visitantes (+2,7% vs 2017), de los cuales el 53% fueron internacionales y  el 47% nacionales.

No se corresponde, por tanto, ese 46% de turistas españoles con el 11% que visitaron el Prado y menos aún si descontamos, necesariamente, de ese porcentaje los visitantes del museo que residen en Madrid.

La economía que dura y la que se evapora

En la actualidad una chica de las que se llaman a si mismas influencer ingresa unas cantidades de dinero enormes tan solo aparecer posando de cualquier manera en su blog o en youtube, esa otra de las fotos o lo que sea, comentando qué ha comido, con quién, si ha montado en bicicleta o con quién se revuelca. Y por hacer eso millones de individuos se convierten en seguidores e la muñeca hueca, lo que le reporta a la exhibicionista una cantidad enorme de pasta porque las marcas se dan de bofetadas por asociar su imagen a tan exigua existencia.

En fin, modas, que en su vertiente más inquietante pudiera explicar por qué los españoles sólo representamos 11 de cada visitantes del Museo nacional del Prado.

Lo que está claro es que este museo ha sobrevivido durante 200 años y que quizá también pudiera estar claro es que en pocos años, meses, la mayoría de estos exiguos personajillos ocuparan plaza por merecimientos propios en el contenedor de materiales rotos o defectuosos.

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