Había estado sacando la lengua a pasear: Lewis Hamilton.

La polémica sobre si Ferrari tiene dos pilotos números uno y si eso es bueno o malo para el equipo fue demasiado para el pentacampeón del mundo y no puedo evitar marcarse una opinadita.

-Lo mejor es hacerlo como lo hacemos en mi equipo –mi equipo– con un único piloto aspirando al campeonato del mundo y el otro apoyándole.

Debió sentar a cuerno quemado en Mercedes en general, y al señor Wolf, Toto Wolf, en particular, pues como es sabido Toto Wolf amén de gran capo de la Mercedes es también el hombre que lleva la carrera deportiva de Valteri Bottas.

Y sucedió que días después de las declaraciones de Hamilton, burlándose de la Ferrari y de que se esforzase en tratar igual a sus dos pilotos, surgió la oportunidad. La oportunidad de poner en su sitio a Hamilton, sin necesidad de recordarle que el segundo piloto de su equipo antes de que entrara Bottas -nos estamos refiriendo a Nico Rosberg– le levantó un mundial delante de sus narices.

Se celebraba el Gran Premio de Japón, el favorito de muchos de los pilotos de la parrilla; también de Bottas, que no pudo batir a ninguno de los Ferrari en la cuali (como la llama Carlos Sainz), sí que consiguió ponerse primero tras la torpeza en la salida de los dos coches rojos.

Y entonces los de Mercedes le hicieron entrar, hicieron entrar al escudero: a Bottas, y Hamilton -era lo normal, para ese es el número uno indiscutible de su equipo- se encontró que estaba primero y liderando la carrera. Podrían haberle dejado así hasta el final, dejar chasqueado y con la miel en los labios a Bottas una vez más:

-¿Seguro que Lewis va a volver a parar? -preguntó el pobrecito don Valteri por la radio, desconfiado y pequeño.

Sí, vamos a hacer que Lewis vuelva a parar, para que se entere que él no es lo verdaderamente importante ni grande, que lo grande e importante es o debería de ser el equipo.

Y le hicieron parar por segunda vez a cambiar ruedas, a Hamilton, Lewis Hamilton, el hombre que parece va a conseguir batir todos los records de Michael Schumacher, para que no se le olvidase que sin la maravillosa flecha de plata que Mercedes pone a su disposición para que luzca su talento no habría ganado ningún ni un solo mundial en la era híbrida y ahora sólo tendría un título de campeón del mundo.

-Te la tragas doblada, chaval, y a ver si así te enteras. ¡A conformarse con un tercer puesto!

Cuentan las malas lenguas que su antiguo compañero, Nico Rosberg, viendo el Gran Premio de Japón 2019 disfrutó mucho mucho muchísimo.

Otro burbon, por favor.

Tigre tigre.

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