elecciones

Parece que todo puede ocurrir y por arrogancia y prepotencia de unos y falta de claridad e ideas de otros en las negociaciones, podemos vernos afrontando unas nuevas elecciones. Inexplicable si tenemos en cuenta el funcionamiento satisfactorio de tantos gobiernos autonómicos, diputaciones, cabildos y ayuntamientos, configurados por coaliciones entre PSOE y Unidas Podemos y en muchos casos junto con otras organizaciones políticas.

Los gobiernos de coalición son normales en Europa y ya como colofón, el recientemente constituido en Italia y en muy poco tiempo, después de la dimisión del primer ministro Giuseppe Conte, adelantándose a la moción de censura del ultraconservador líder de La Liga Norte Matteo Salvini. Sobre la marcha se pusieron de acuerdo el Movimiento 5 Estrellas y el Partido Democrático para configurar un nuevo gobierno, estando al frente una vez más Giuseppe Conte.

¿Por qué esos ejemplos y experiencias no se aplican para la formación de gobierno en nuestro país?. Dos no se ponen de acuerdo si uno no quiere. Esa es la sensación que se desprende, con arreglo a las acusaciones de culpabilidad que se vienen lanzando mutuamente PSOE y Unidas Podemos: “la culpa es del otro”. Lo cierto es que de continuar esta situación nos veremos abocados a la celebración de nuevas elecciones, con lo que eso comporta: constatar el fracaso de las negociaciones, aún habiéndose producido un resultado electoral claramente favorable para el Partido Socialista, con la obtención de 123 escaños, que le hace responsable de tomar las iniciativas para la configuración del gobierno.

Sin embargo, el PSOE no está sabiendo administrar su victoria ante “su socio preferente” Unidas Podemos y una vez más, pretende que ésta formación política le facilite su apoyo incondicional. Entre ambas organizaciones políticas no suman mayoría (absoluta) suficiente, pero como han declarado los lideres nacionalistas del PNV y ERC, si se ponen de acuerdo entre ellos, pueden contar con sus apoyos que serian mas que suficientes (6 y 15 diputados respectivamente).

El caso es que se han enrocado en sus posiciones y pretenden vender su relato arrogándose cada cual la razón, dando la impresión sobre todo por parte del PSOE de estar preparando las nuevas elecciones. Es de esperar no caiga en el señuelo de las encuestas que le son favorables, pues lo más probable motivara y movilizara a la derecha y la abstención suele pasar más factura a la izquierda y no sería de extrañar pueda ocurrir en unas nuevas elecciones.

El PSOE ya le había ofrecido el pasado mes de julio un gobierno de coalición a Unidas Podemos, que inexplicablemente rechazó, pero esto no debe ser una excusa para no volver a repetir esa oferta, más bien todo lo contrario, máxime cuando Unidos Podemos, ha manifestado           que de volverse a producir ese ofrecimiento lo aceptaría. No se entiende el empecinamiento del PSOE negando el gobierno de coalición, porque como está demostrado si éste tuviera éxito, suele ser rentabilizado por la formación política mayoritaria.

La mayor responsabilidad es del PSOE y por eso, no se entiende la deriva que ha tomado y en caso de ir a nuevas elecciones, probablemente recrudecerá sus enfrentamientos con Unidas Podemos y viceversa, para mayor regocijo de la derecha conservadora y ultraconservadora. Pretenderá poner a Unidas Podemos “contra las cuerdas”, que lo tendrá muy difícil para poder justificar su no apoyo a la investidura de Pedro Sánchez y la repetición de las elecciones.

Hasta el último momento todo puede suceder, pero ante esta encrucijada y situación, la salida posiblemente más airosa para Unidas Podemos, en caso de no poder acceder al gobierno es acordar un compromiso programático, con el añadido de tener la facultad de ejercer la oposición (el PSOE no admite ni eso), en caso de no cumplirse o llevarse a efecto los acuerdos según lo establecido. Viendo los últimos acontecimientos y como el PSOE se ha enrocado a todo tipo de propuestas y ofertas hechas por Unidas Podemos, como incluso la de formar parte del gobierno hasta que se apruebe los próximos presupuestos y con arreglo a la evolución del mismo, en caso de Pedro Sánchez no estar satisfecho y decidir su salida, se comprometen a mantener su apoyo durante el resto de la legislatura.

La oferta es muy generosa, sin embargo el PSOE no tardó en rechazarla. Es evidente que deliberadamente se lo están poniendo muy difícil a Unidas Podemos y llevándoles irremediablemente a rechazar la investidura. Si Pedro Sánchez no aprovecha las facilidades de Unidas Podemos y vamos a nuevas elecciones, aunque las gane el PSOE, él será principal causante y responsable del probable incremento de la abstención que como demócratas nos debe afectar.

Pedro Sánchez quedándose en evidencia y peor aún, en ese sentido, dejando a la militancia y al electorado del PSOE, ha continuado inexplicablemente pidiendo casi implorando al PP y Ciudadanos la abstención para poder ser investido, olvidando que accedió a la Presidencia del Gobierno a través de una moción de censura a Mariano Rajoy, que estaba siendo sustentado por el Partido Popular uno de los más corruptos de Europa y con relación a Ciudadanos, ha venido haciendo dejación del mensaje de las afiliadas y afiliados socialistas, que espontáneamente al final de las elecciones generales del 28 de abril, delante de la sede en Ferraz celebrando la victoria, le coreaban “con Rivera no” y contestó que “tomaba nota”. Si éstos dos partidos políticos o tan solo uno de ellos accedieran a su petición, el PSOE pasaría a ser rehén de la derecha, pues con toda seguridad, no volvería a tener el apoyo de los partidos políticos con los que contó en la referida moción de censura y a la larga sufriría las consecuencias.

Con la importancia y gravedad de lo que está ocurriendo, los afiliados y afiliadas del PSOE, por lo visto no tenemos nada que decir y solo nos queda resignarnos y supeditarnos a los designios de Pedro Sánchez, que prometió nos iba a dar un mayor empoderamiento en las tomas de decisiones, incluidos los pactos electorales. Como se está comprobando nada mas lejos de la realidad.

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Militante de los sindicatos ingleses (Trade Unions) desde 1971 y hasta mi regreso de Londres en 1976. Afiliado a la UGT y al PSOE en Londres desde junio de 1972. Cofundador y coordinador sindical de la F.A.E.E.R.U. (Federación de Asociaciones de Emigrantes Españoles en el Reino Unido). Fundador de la cooperativa de servicios PAILARCA (Pablo Iglesias-Largo Caballero). Miembro de los dos primeros comités regionales del Partido Socialista Canario -PSOE- 1977-1985 y por esas mismas fechas, miembro de las primeras ejecutivas insulares de Gran Canaria del PSOE y de la UGT. Cofundador en 1980 de Izquierda Socialista y su coordinador en Gran Canaria hasta 1989. Miembro del primer Consejo Federal de la Emigración del PSOE. Presidente del 1er. Comité de Empresa por la UGT del Hospital Materno Infantil de Gran Canaria. Concejal de deporte y de los distritos: Isleta, Santa Catalina y Guanarteme del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, legislatura 1983.1987. Miembro de la Comisión Permanente de Deporte de la FEMP (Federación Española de Municipios y provincias) y del pleno del CSD (Consejo Superior de Deporte). Cofundador en 1991 de la Fundación Juan Negrín y su secretario durante 23 años (hasta 2014).

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