Médicos de una quincena de hospitales, muchos de ellos jefes de servicio o responsables de medicina preventiva en la Comunidad de Madrid, han enviado una carta a la presidenta, Isabel Díaz Ayuso en la que piden que no se repartan mascarillas FFP2, para la población general, porque pueden provocar mayores riesgos, y que se elija en su lugar mascarillas quirúrgicas para combatir la pandemia Covid-19.

Los madrileños podrán recoger a lo largo de las próximas dos semanas una mascarilla FFP2, KN95 de forma gratuita presentando su tarjeta médica en la farmacia, su DNI o NIE.

 Según fuentes consultadas por Diario16, las personas que viven en Madrid,  que no tengan esos documentos y estén en “situación irregular, “ también están incluidas, siempre que tengan asignado médico de familia”. Según las mismas fuentes “todas y todos lo tienen, o al menos deberían tenerlo”.

La carta de los médicos fue enviada ayer al consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero y al nuevo viceconsejero de Salud Pública, Antonio Zapatero, quien sustituye a la dimisionaria Yolanda Fuentes.

Tamaño y alcalce

“Por su tamaño y alcance, el uso de mascarillas quirúrgicas es la medida preventiva más adecuada para prevenir este mecanismo de transmisión”, aseguran y consideran que la distribución de mascarillas de protección FFP2, a la población “puede confundir a la población y no ayudar al control de la transmisión» poniendo en riesgo «la seguridad y la salud de los profesionales sanitarios”, informan los facultativos en su carta a la presidenta Ayuso. Consideran la entrega de las mascarillas como «una medida desproporcionada si no se asegura antes su disponibilidad en las situaciones en las que realmente están indicadas», como son «trabajadores sanitarios, en función de los procedimientos de riesgo», «una prioridad por su mayor riesgo de contagio”.

“Su uso continuado dificulta la respiración, es incómodo, y en determinadas personas, no tolerable. Su utilización en población general favorecerá que las personas se toquen más frecuentemente la cara y se quiten la mascarilla al no poder respirar cómodamente favoreciendo el riesgo de contagio”, afirman.

Por contra en “algunos modelos de mascarillas FFP2, FFP3 disponen una válvula de exhalación,”, donde “no se consigue el efecto de “control de la fuente de infección”.

Ante una «falsa seguridad» se descuidan «las medidas preventivas más importantes»: distanciamiento social, higiene de manos, no tocarse ojos, nariz y boca con las manos o limpiar las superficies.

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