La niña del salto es una de las grandes novelas que nos deja 2018; así lo han considerado varios críticos y blogs literarios. Pocas historias emparentan la tragedia de una mujer con el sueño de la infancia. En este año la obra ha sido publicada en España, Italia, Perú, Ecuador y Bolivia. En marzo, el escritor fue invitado a Santolaya, el pueblo asturiano donde desarrolló el libro sin haberlo conocido previamente, hecho que convocó a buena parte de los vecinos. Según crónica del diario local, la presentación del escritor nacido en Caracas significó un acontecimiento importante. Diario16 conversa con el autor de una manera cercana, buscando el pulso de sus respuestas.

 

¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

Comparto mi vida con mis dos hijas, Miranda y Camila, y con una gata llamada “Muchachita Muchachita”. En paralelo a mi vida de todos los días, necesito escribir, asumo la literatura como un algo que nos vincula con la invención. No me interesa la literatura que pretende copiar la realidad. Me han publicado novelas, relatos y libros de apuntes.

 

¿Cuáles fueron sus primeros autores que le influyeron?

Franz Kafka y Julio Cortázar. Más adelante aparecieron Peter Handke y Thomas Bernhard.

 

¿Cómo definiría a sus novelas?

Pretendo crear una literatura incómoda; no me interesan los lectores pasivos. Cuando termino una novela espero poder conectar con lectores que anden inconformes con la realidad que otros le inventaron. Mis novelas esperan no ser definidas con facilidad. Mejor aún si al cerrar el libro el lector no pensara en definiciones. En su lugar, desearía que el lector sintiera al niño que dejó atrás.

“Desearía que el lector sintiera al niño que dejó atrás”

 

¿Cree que el escritor “evoluciona” en su escritura?

Es lo que se espera de un escritor, si bien es cierto que hoy la literatura se ha convertido en un mercado de repeticiones. Por lo menos la literatura fabricada en serie, en grandes cantidades. La literatura, como arte, es una energía indomable en la que intenta montarse todo escritor exigente. Pero no se monta para domarla, pues eso sería un imposible. Se monta para impregnarse de la propia rebeldía de lo creativo. Por todo eso me interesan las apuestas pequeñas, tanto en cuanto a editoriales como en cuanto a lectores. Me gustan las experiencias mínimas.

 

¿Cómo ha cambiado su lenguaje a lo largo de los años?

El cambio deseado es que la palabra pase desapercibida para que así la narración despierte sensaciones.

 

¿Cómo siente que un escrito está terminado y cómo lo corrige?

El proceso de corrección cada vez se hace más tortuoso; en mi caso necesito que el supuesto resultado final contenga vida. Suelto el escrito solo cuando percibo que las palabras han dado paso a las situaciones de la historia.

 

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su novela?

Que, al cerrar la última página, el lector sintiera que las estructuras de la realidad son sospechosas.

 

¿Qué lugar ocupa, para un escritor como usted, las lecturas en vivo?

Las lecturas en vivo me permiten volver a la literatura oral, que es el origen de las historias. Leer en vivo es una ocasión única para conectar con el oído del otro.

“El principal consejo a un escritor que se inicia es que no escuche consejos”

 

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

Toda vía que ayude a difundir la palabra, es importante. Al final lo que cuenta es el relato que queda en el interior de cada ser, poco importa por la vía que haya llegado.

 

¿Podría recomendarnos una novela de otro autor que le haya gustado mucho?

Trastorno, de Thomas Bernhard.

 

¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

, de Thomas Bernhard.

 

¿Qué consejos le daría a un joven escritor que se inicia en este camino de la literatura?

Que no escuche consejos.

 

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

Con pequeños sellos manteniendo el hilo mágico de la literatura. Solo eso me interesa de la industria editorial: el arte literario de los pequeños sellos.

 

¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la han hecho?

¿Por qué nadie protesta a favor de los niños?

 

¿Que significa para usted La niña del salto?

La muerte de la infancia en un adulto que cree que sigue vivo.

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