Hasta hace relativamente pocos años, los servicios que consumíamos en los establecimientos nos brindaban una buena atención como clientes, lo que nos generaba gusto por el trato recibido, además de fidelizarnos como consumidores.

Todo tiempo pasado fue mejor, eso lo decían mis padres y ahora lo digo yo porque lo he vivido y las nuevas generaciones lo desconocen.

En la caja del supermercado había una persona recibiendo nuestras compras, empacándolas en bolsas y amablemente nos la entregaba, además las diferentes secciones estaban atendidas por personal calificado que nos entregaba de forma presta lo solicitado.

En las estaciones de servicio había una o varias personas encargadas de llenar nuestros depósitos de combustible.

En Bancos y Cajas de ahorros, los cajeros siempre dispuestos a prestarnos sus servicios y solucionar cualquier incidencia .

Pero ahora en estos tiempos modernos se ha impuesto el modelo “Sírvase usted mismo, o hágalo usted mismo”, somos animales de costumbres, pero desafortunadamente adquirimos malas costumbres y la tecnología ayuda a eso, en ocasiones no hace falta interactuar con otra persona para poder adquirir servicios, no hay interrelación y consumir se convierte en una acción fría y mecánica.

Extrañamente encontramos normal estas dinámicas de ir al súper, tomar la bolsa de plástico o papel (vergonzoso cobrarla, pero será otro tema de discusión) y empacarnos nosotros mismos la compra, la sección de panadería parece un pequeño paraje fantasma, no hay nadie, pero no hay problema, no hace falta, mediante unas tenazas podemos elegir la bollería de nuestro antojo y empacarla tambien nosotros.

Una cadena de grandes almacenes de origen Francés, ha tenido el atrevimiento de ir implementando en sus líneas de cajas, la modalidad de paguelo usted mismo, ahí no hay nadie, solo una máquina, me sorprende que la gente las utilice, tarde o temprano desplazarán a los trabajadores aumentando la tasa de paro, ¡Pero que más da!, esas terminales de pago no cobran un salario, no cotizan a la seguridad social, no pagan impuestos y no necesitan de una pensión, un empleado informatizado que no aporta nada a nuestro Estado del Bienestar, bravo Carref…., Lo estáis haciendo de puta madre.

En las estaciones de servicio ahora somos quiénes nos despachamos, esa amabilidad de otrora quedó reducida a la posibilidad de usar un guante de plástico para manipular las pistolas.

Ya no son estaciones de combustible, son pequeños desavíos donde poder comprar artículos de alimentación y productos varios para el coche.

Bancos y Cajas de ahorros convertidos en “Stores”, estos anglicismos innecesarios, en estas Tiendas de Ahorros me resulta extraño y chocante entrar, de estética minimalista con sofás, algunas mesas con uno o dos funcionarios con sus portátiles y varios cajeros automáticos en el Interior, parece el salón de una casa de lujo.

Los restaurantes de comida rápida no tienen meseros, ¿A que no adivinan quién trabaja por nada?, bingo! lo habéis acertado, el que quiera comer, a levantarse y a atenderse.

Como veis las cosas han cambiado en la forma que consumimos, antes la atención al cliente era fundamental, ahora nos tenemos que servir, parece como si fuésemos empleados del super, la estación de servicio, el bar de comida rápida o los bancos o cajas de ahorros.

El hecho de tener que hacerlo además de la incomodidad que representa, quizás algunos no lo vean por la costumbre, implica un aspecto aún más grave y es que esos establecimientos comerciales evitan tener en sus nóminas a empleados que desarrollen esas funciones, un negocio redondo, tomándonos a los consumidores por  estúpidos, como mano de obra fácil y gratuita.

Debemos regresar a los comercios, bares y restaurantes de barrio, es una forma de impulsar la economía local, ahí el trato es amable y  personalizado, además la riqueza no puede ir a parar solo a los grandes almacenes, franquicias o multinacionales.

Exigir que en las estaciones de servicio haya empleados destinados a realizar la maniobra del repostaje, esto no es ninguna broma, quienes manipulan estos equipos deben disponer de un curso para tal fin, en relación a los riesgos y seguridad laboral.

¿Acaso nosotros los usuarios disponemos de esa formación?, qué más da, es más rentable para la empresa ahorrar en trabajadores y exponernos de forma irresponsable, los carburantes desprenden gases inflamables que pueden desencadenar incidentes de graves consecuencias.

Es necesario rectificar nuestros hábitos como clientes, exigirle a estos comercios que de nuestro bienestar depende nuestro consumo y eso está íntimamente ligado a que sus empleados atiendan todas nuestras necesidades, no tenemos que desempeñar labores propias que esas empresas deben proporcionarnos, es una medida de presión para que se recuperen puestos de trabajo, baje el paro, se ayude a reactivar la economía y gracias a las contribuciones de estas contrataciones se fortalezca nuestro Estado del Bienestar.

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1 Comentario

  1. es que tbn ls salarios bajan mucho y ls precios suben aun mas
    y ahora, da sensacion qe nadie ns sisa tanto ,
    pqe antes cn esas “basculas ” y la tendera metiendonos lo qe qeria y podia, molestaba…

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