Pedro Sánchez y Pablo Iglesias presentaron juntos los PGE.

Vende portadas y funciona como relato periodístico. Los supuestos enfrentamientos en el Gobierno de coalición del presidente, Pedro Sánchez, y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, encantan a la derecha, ofenden siempre a la vieja militancia socialista y dan que hablar en cada tertulia de radio y televisión. Al final, es lo que parte de la opinión pública y publicada quiere oír. Que ese enfrentamiento continuo, lo que no quiere decir que no haya diferencias, no sea verdad parece importar a pocos. El viaje institucional a Marruecos vuelve a convertirse en el enésimo intento de plasmar un enfrentamiento que, en realidad, no ha existido.

Existe un acuerdo entre Sánchez y Iglesias para que el vicepresidente segundo le acompañe en visitas internacionales. La primera parada ha sido Marruecos. Efectivamente, el líder de Unidas Podemos estaba en la agenda, hasta que en el último momento, por causas del Covid y la reducción en el número de personas que podían acompañar al Presidente, hicieron consensuar a ambos líderes que Iglesias no participara en la visita.

La realidad, según fuentes de Podemos, es que la agenda de Pablo Iglesias era menos intensa que la del resto de personas que participan en la visita junto al Presidente. No hay más recorrido de una historia que, por más que sea cierta, va a interesar menos que el falso relato del enfrentamiento.

A nadie se le escapa, además, el compromiso de Unidas Podemos y del propio Pablo Iglesias con la causa del Sáhara. Aún así, el vicepresidente no rehusó acompañar a Sánchez en esta visita oficial a Marruecos.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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