lunes, 29noviembre, 2021
9.1 C
Seville

Los «trolls» de Vox amenazaron de muerte a un campeón olímpico español por ser progresista

Una de las bases sobre las que se sustenta el discurso de la extrema derecha es la exaltación de los héroes. Sin embargo, cuando esos héroes no siguen el pensamiento único que se pretende imponer, los seguidores ultras no dudan en amenazarlo

José Antonio Gómez
Escritor y analista político. Autor de los ensayos políticos "Gobernar es repartir dolor", "Regeneración", "El líder que marchitó a la Rosa" y de las novelas "Josaphat" y "El futuro nos espera".
- Publicidad -

análisis

Inteligencia Artificial: La tecnología que puede salvar la vida a millones de víctimas de violencia de género

La tecnología y las metodologías avanzadas de Inteligencia Artificial (IA) son algo que se puede poner al servicio de las administraciones públicas como herramientas...

La Organización Mundial de la Salud califica de ‘preocupante’ la variante ómicron

La Organización Mundial de la Salud (OMS) se reunió ayer de urgencia para poner nombre a esta nueva variante, Ómicron, y en la jornada...

Interinos: Las cosas, son las que son

La primera sentencia que me dieron a analizar en la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona, allá en 1976, fue una de...

Balcanes (in)estables: llegó la hora de que Occidente se enfrente a su pasado

Los Balcanes siempre han sido vistos como un barril de pólvora, una parte problemática del mundo que produce más historia de la que puede...
- Publicidad -
- Publicidad-

El patriotismo de la extrema derecha es muy exclusivista, sectario y selectivo. Los ultras siempre han basado su exaltación patriótica poniendo como ejemplo a los héroes nacionales para, de este modo, justificar el enardecimiento de los valores patrios con los que sustentar su ideología excluyente.

No hay más que ver la exaltación (y las falsedades) que se utilizaron durante el franquismo para poner como ejemplo de «la raza» a personajes históricos como el Cid (que no fue más que un mercenario que vendía su espada al mejor postor), el Gran Capitán o los conquistadores (olvidando el genocidio indígena), por citar algunos ejemplos. También se exaltaron los logros contemporáneos y se deificó a personas como, por ejemplo, a Arturito Pemán.

La llegada de Vox ha recuperado ese lenguaje y esa exaltación heroica. Se ha vuelto a nombrar a los conquistadores, al Cid, a Pelayo o, incluso, a Blas de Lezo. No hay más que recordar esa foto icónica de Santiago Abascal asomado a un balcón con un casco de conquistador.

Sin embargo, ese patriotismo termina cuando los héroes de verdad no siguen los planteamientos de la extrema derecha. Eso le ha ocurrido a Alberto Ginés, medalla de oro en los últimos Juegos Olímpicos de Tokio.

El escalador cacereño es un joven que no duda en utilizar las redes sociales para hablar de todo, incluso de política, desde su ideología progresista. El mismo día en que ganó la prueba olímpica se hizo viral un tuit antiguo en el que afirmaba que los jóvenes no querían a Vox.

Ginés afirma que sigue pensando igual y que ese tuit provocó que los «trolls» de Vox le llegaran, incluso, a amenazar de muerte. «Me dijeron barbaridades de todo tipo por privado».

Además, el propio partido de ultraderecha, con un comportamiento absolutamente sectario, no felicitó a Alberto Ginés por haber llevado a España, su bandera y su himno a lo más alto. Tampoco lo hicieron con los deportistas españoles negros Ana Peleteiro y Ray Zapata.

Alberto Ginés, en la misma entrevista, señaló que, a pesar de su edad, tiene clara su ideología. «Por los valores que me han inculcado siempre he tenido claras mis ideas y mi posición política. Ahora casi se ve como un problema hablar libremente de política y parece que está mal, pero yo creo que no debería ser así. Todos tenemos nuestros pensamientos e ideas y mientras respetes a los colectivos no debería haber ningún problema por expresarse libremente».

Además, el campeón olímpico de escalada no tiene miedo a que la gente le deje de seguir por sus opiniones políticas. «Ese sería un problema suyo de intolerancia. Debemos ser todos libres de expresar nuestras ideas políticas sin tener miedo a las consecuencias o a las represalias». 

Relacionadas

- Advertisement -
- Publicidad -

1 Comentario

  1. Ni Dios, ni Patria, ni Rey; es el grito libertario. El ser humano no precisa amos, no precisa falacias territoriales; solamente precisa ser libre, lo que conlleva que sea el creador concreto, el trabajador, el dueño de la riqueza que crea y de su administración; todo lo demás es saqueo por parte de las clases parásitas (patrones, nobleza, oligarquía, etc…)
    Por una República Socialista y Democrática.

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -

últimos artículos

La muerte, mi vida

"Si estoy yo, no está la muerte; si está la muerte, no estoy yo. ¿Por qué, pues, preocuparnos de ella?" Epicuro.  ¿Pero quienes somos tras...

Adiós a Almudena Grandes, la gran musa literaria de la izquierda

La escritora Almudena Grandes, la gran musa de la izquierda, ha fallecido de un cáncer a los 61 años. Ha sido uno de los...

Inteligencia Artificial: La tecnología que puede salvar la vida a millones de víctimas de violencia de género

La tecnología y las metodologías avanzadas de Inteligencia Artificial (IA) son algo que se puede poner al servicio de las administraciones públicas como herramientas...
- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -

lo + leído

La muerte, mi vida

"Si estoy yo, no está la muerte; si está la muerte, no estoy yo. ¿Por qué, pues, preocuparnos de ella?" Epicuro.  ¿Pero quienes somos tras...

Adiós a Almudena Grandes, la gran musa literaria de la izquierda

La escritora Almudena Grandes, la gran musa de la izquierda, ha fallecido de un cáncer a los 61 años. Ha sido uno de los...

Inteligencia Artificial: La tecnología que puede salvar la vida a millones de víctimas de violencia de género

La tecnología y las metodologías avanzadas de Inteligencia Artificial (IA) son algo que se puede poner al servicio de las administraciones públicas como herramientas...