Si el Gobierno de coalición del PSOE con Unidas Podemos sale a delante, la subida del Salario Mínimo Interprofesional a mil euros será una realidad, según ha podido saber este diario. Pero con la investidura de Pedro Sánchez en el aire, y mientras la Abogacía del Estado dirime sobre si el Ejecutivo en funciones puede o no aprobar esta medida, los sindicatos UGT y CCOO piden un cambio del Estatuto de los Trabajadores, para que se blinde por ley una actualización anual de, por lo menos, al 60% del salario medio en España.

“El SMI tiene que ser el 60% de la media salarial del país”

Para UGT, ello implica que “el salario mínimo interprofesional continúe la senda de dignificación iniciada en los años anteriores, y que alcance en 2020 los 1.000 euros mensuales (con catorce pagas), para aproximarse al 60% del salario medio que establece la Carta Social Europea como mínimo de retribución aceptable, y con la perspectiva de avanzar hacia un salario de 1.200 euros al mes al final de la legislatura que acaba de iniciarse”.

El artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores establece que el Gobierno debe fijar todos los años, previa consulta con los agentes sociales, la cuantía del SMI del año siguiente, teniendo en cuenta “la inflación, la productividad media, la participación del trabajo en la renta nacional y la coyuntura económica general”. Los sindicatos quieren incluir una formula para que el salario mínimo legal nunca quede por debajo del sueldo medio, según las referencias estadísticas en el momento de la revisión.

Unai Sordo, secretario general de CCOO ha demandado una subida del SMI. En la Asamblea de Comisiones Obreras de Industria de Euskadi celebra en el Kursaal de San Sebastián, donde declaró que el sindicato “apuesta por un Salario Mínimo se sitúe en el 60% del salario medio”, mostrando disposición total a negociar la subida durante la legislatura.

Tanto esta subida como el acuerdo firmado con los empresarios para subir el salario mínimo de convenio a 14.000€, son dos vías para subir los salarios más bajos, como defiende CCOO. Una subida que necesitan los trabajadores, pero también la economía del país aseguró.

Ayer concinos los datos de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del tercer trimestre de 2019, publicados por el INE, que reflejan un relativo mantenimiento de la evolución mostrada por los salarios en este año 2019.

El coste laboral total por trabajador y mes creció un 2,2% respecto al mismo trimestre del año anterior, y el coste estrictamente salarial, un 1,9%. Aunque en ambos casos se trata de dos décimas menos que en el trimestre anterior, permanecen en el entorno de variación mostrado a lo largo del año, cercano al 2%, tras años de estancamiento o caída (de 2010 a 2017 la media de incremento anual de los costes laborales y salariales ha sido, respectivamente, del 0,2% y del 0,3%).

Para UGT, “hay que celebrar este aumento salarial, que refleja una cierta normalización de su comportamiento en una etapa expansiva como la que atraviesa España desde 2014”. No obstante, los incrementos son muy moderados, tras casi una década de austeridad y devaluación salarial.

Para el sindicato, la inflación mantiene también una evolución muy controlada: el aumento medio del IPC hasta el mes de noviembre es del 0,7%, lo que permite que los salarios por trabajador estén ganando 1,2 puntos de poder adquisitivo.

El aumento de los salarios es condición imprescindible para impulsar el consumo de los hogares y, con ello, reactivar el crecimiento económico, actualmente estancado y con perspectivas incluso de ralentizarse algo más.

Para ello, de un lado, debe mejorarse la calidad del empleo, erradicando la elevada precariedad laboral existente, para lo cual es preciso derogar la reforma laboral de 2012. Y de otro, deben trasladarse a los convenios los criterios pactados por las organizaciones empresariales y sindicales en el IV Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva, que establece aumentos salariales de hasta el 3%.

Además, es preciso que crezcan más los salarios más bajos, que son los que sufrieron en mayor medida el impacto de los recortes desde 2010, aumentando la desigualdad retributiva.

En el PSOE defienden la intención de seguir aumentando el SMI hasta acercarlo al 60% del salario medio al final de la legislatura. Fuentes del Ministerio de Trabajo que todavía dirige en funciones la ministra Magdalena Valerio evitan pronunciarse y no concretan como se modificará el Estatuto de los Trabajadores para incluir este criterio, si bien aseguran que abordarán el tema con CCOO y UGT.

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